La arena helada. 5 poemas de Afonso Henriques Neto

 

Por Afonso Henriques Neto*

Traducción del portugués al español por Joan Navarro

Curaduría por Fabrício Marques

Crédito de la foto www.revistaacrobata.com.br

 

 

La arena helada.

5 poemas de Afonso Henriques Neto

 

 

De los ojos del no

 

si les dan el líder la orden el partido

no crean en esta impuesta realidad

en este implacable collar de conchas de aire

 

si les dan los códigos los gestos las modas

no crean en esta enlatada realidad

en esta implacable araña de invisibles hilos

 

si les dan la esperanza el progreso la palabra

no crean en la vacía realidad

en el implacable engranaje de las hélices de vacío

 

aprendan a mirar detrás del espejo

donde la historia jamás penetra

la profunda historia de lo no registrado

 

aprendan a buscar debajo de la piedra

la historia de la sangre evaporada

la historia del anónimo desastre

 

aprendan a preguntar

por quién construyó la ciudad

por quién acuñó el dinero

por quién masticó la pólvora del cañón

para qué las sílabas de las leyes fueron escupidas

sobre las cabezas de esos condenados al silencio

 

 

A Federico García Lorca

 

la granada de la muerte madura

en el vacío de estrella y agua

la granada de la muerte amargura

en el prado de la madrugada

 

granada

fuente de espinas

 

granada

profano vino

 

granada de la muerte madura

en la plata de la madrugada

 

(en el azar de sombra y calavera

manillas de fuego y nada)

 

granada

verdugo en la arena helada

 

perros masticando el asombro

en astillas en la carretera

 

granada

estrellas de sangre y de nieve

horizontes descarnados

 

sol sin luz

torcida mañana

en los ojos

(seca granada)

de federico parado

de federico dormido

de federico escupido

de federico y su nada

 

granada

lados heridos

 

granada

asesina carretera

de perros de luna y laberinto

cuerpos lanzados en los ríos

cuerpos salados en los fríos

fascista florada y martirio

granada

ninguna carretera

 

(porque más allá de federico

la poesía y la muerte

bailan máscaras y azares

en el despeñadero de trazos

y verbos de federico

la infinita mañana

en aquel instante agotado)

 

granada

terrible granada

madurando la madrugada

 

 

Casi ceniza

 

yo sé dónde ladran los vientos por los ladrillos

de los misterios inexistentes.

yo sé de qué materia esta sensación de derrota

está hecha, moldeada, entre instrumentos de tortura

y párpados y espejos amasados.

yo sé de los que hablan en la oscuridad la flauta de la voz

de las fábulas.

yo sé a través del vídeo el vacío de la sangre detrás y más allá

de la imagen, violentos planetas vomitando el drama.

yo sé las tortugas infinitas.

los chivos expiatorios.

los lavabos llenos de uñas vivas.

la eternidad del gesto humano

muriendo en el largo tumbadillo.

sé de las certezas e incertezas verdes.

sé del resumen de todo bailando bajo la lluvia más cotidiana.

sólo no sé de tu sonrisa diluyéndose en nube.

sólo no sé de tu cuerpo casi infantil

de mujer amanecida.

sólo no sé de tu sonrisa diluyéndose en nube.

sólo no sé del timbre de tu voz

entre mariposas y musgos fluyendo del único verbo.

sólo no sé del opalescente rastro de tus pies

entre cascadas apagadas.

sólo no sé de la galaxia resumiendo vacía

el silencio mortal de tu alma quebrada.

ay de mí

que eras oro y breve.

 

 

 

Luciérnagas

 

Para Pasolini las luciérnagas

son las luces intermitentes

de la resistencia al exterminio

de la vida en la vida que,

de modo amplio, define el fascismo.

Ese algo que aconteció en el paisaje

italiano fue la desaparición

de las luciérnagas,

de las luces intermitentes de la resistencia.

Marcia Sá Cavalcante Schuback

 

Tenía por costumbre cenar y salir por la noche

a fin de admirar las luciérnagas.

Era 1972 en la granja de mi abuela en Coroa Grande,

Rio de Janeiro.

La intermitencia de las luces de las luciérnagas era tan intensa

que parecía borrar la propia noche

con aquella fantástica claridad lechosa

tejiéndose como si fuesen redes luminosas.

 

¿El guiño de luces sería la imagen de la resistencia

contra las tinieblas de la dictadura militar

que entonces nos estrangulaba?

Pasolini por cierto diría que sí,

que la metáfora era precisa.

Dentro de aquellas noches

yo pensaba en poesía,

en profundos lenguajes y vertiginosos perfumes.

Mágica explosión de luciérnagas.

 

¿Por qué cincuenta años después

no se ve ninguna luciérnaga en el lugar?

Muchas casas se construyeron en torno a la granja,

iluminaciones públicas se multiplicaron.

¿El progreso urbano y el aumento poblacional

cancelaron los inefables centelleos?

 

Es verdad que otros fascismos se instalaron,

más complejos, más hambrientos, más obscuros.

Feroces estiércoles.

La tiniebla exterminó de una vez las luciérnagas.

 

El poeta Afonso Henriques Neto.
Crédito de la foto: © Vitor Vogel

 

Cantar

 

Delante del vacío, Orfeo canta.

Soplo de oro, garganta

en diamante,

canta.

La muerte no vendrá

como una bendición

sino bajo la maldición

de quien la odia.

Un coro de mil voces ondea

en la amplitud.

Caras tensas

bocas distendidas

canto golpeando la soledad.

Arte que escupe en el rostro de la destrucción.

Las piedras de la catedral

reciben el canto en dejadez

(para alcanzarlo parece no tener

más camino).

El suelo de las llanuras hierve

los animales huyen en la inmensidad.

En la superficie de los planetas

de las estrellas de los cometas

en el suelo hirviente de todo

la muerte no será recibida

en bendición.

Contra el vacío del mundo

una espesa guerra

atraviesa toda la tierra

en las garras de la multitud

gargantas en maldición.

Y todo desesperadamente canta.

El ser se conmueve

en todos los animales

se mueve con los pájaros

los peces en las corrientes

músculos del león

gruñidos del jaguar

en la amplitud.

(¿Qué simiente fermentaría la obscuridad?).

Delante del vacío, Orfeo canta.

El ser inmenso se levanta

garganta en diamante

agonizante

                     canta canta.

 

 

 

—————————————————————————————————————————————–

(poemas en su idioma original, portugués)

 

 

Na arena gelada.

5 Poemas De Afonso Henriques Neto

 

 

Dos olhos do não

 

se lhes derem o líder a ordem o partido

não acreditem nesta imposta realidade

neste implacável colar de conchas de ar

 

se lhes derem os códigos os gestos as modas

não acreditem nesta enlatada realidade

nesta implacável aranha de invisíveis fios

 

se lhes derem a esperança o progresso a palavra

não acreditem na vazia realidade

na implacável engrenagem das hélices de vácuo

 

aprendam a olhar atrás do espelho

onde a história jamais penetra

a profunda história do não registrado

 

aprendam a procurar debaixo da pedra

a história do sangue evaporado

a história do anônimo desastre

 

aprendam a perguntar

por quem construiu a cidade

por quem cunhou o dinheiro

por quem mastigou a pólvora do canhão

para que as sílabas das leis fossem cuspidas

sobre as cabeças desses condenados ao silêncio

 

 

A Federico García Lorca

 

a romã da morte madura

no vácuo de estrela e água

a romã da morte amargura

no prado da madrugada

 

granada

fonte de espinhos

 

granada

profano vinho

 

romã da morte madura

na prata da madrugada

 

(no azar de sombra e caveira

algemas de fogo e nada)

 

granada

carrasco na arena gelada

 

cães mastigando o assombro

em estilhaços na estrada

 

granada

estrelas de sangue e de neve

horizontes descarnados

 

sol sem luz

torta manhã

nos olhos

(seca romã)

de federico parado

de federico dormido

de federico cuspido

de federico e seu nada

 

granada

lados feridos

 

granada

assassina estrada

de cães de lua e labirinto

corpos lançados nos rios

corpos salgados nos frios

fascista florada e martírio

granada

nenhuma estrada

 

(pois além de federico

a poesia e a morte

bailam máscaras e acasos

no despenhadeiro de traços

e verbos de federico

a infinita manhã

naquele instante esgotado)

 

granada

terrível romã

madurando a madrugada

 

 

Quase cinza

 

eu sei onde ladram os ventos pelos ladrilhos

dos mistérios inexistentes.

eu sei de que matéria esta sensação de derrota

é feita, moldada, entre instrumentos de tortura

e pálpebras e espelhos amassados.

eu sei dos que falam no escuro a flauta da voz

das fábulas.

eu sei através do vídeo o vácuo do sangue atrás e além

da imagem, violentos planetas vomitando o drama.

eu sei as tartarugas infinitas.

os bodes expiatórios.

os lavabos cheios de unhas vivas.

a eternidade do gesto humano

morrendo no longo tombadilho.

sei das certezas e incertezas verdes.

sei do resumo de tudo a dançar na chuva mais cotidiana.

só não sei do teu sorriso se diluindo em nuvem.

só não sei do teu corpo quase infantil

de mulher amanhecida.

só não sei do teu sorriso se diluindo em nuvem.

só não sei do timbre de tua voz

entre borboletas e musgos fluindo do único verbo.

só não sei do opalescente rastro de teus pés

entre cachoeiras apagadas.

só não sei da galáxia a resumir vazia

o silêncio mortal de tua alma quebrada.

ai de mim

que eras ouro e breve.

 

 

 

Vaga-lumes

 

Para Pasolini os vaga-lumes

são as luzes intermitentes da resistência

ao extermínio da vida na vida que,

de modo amplo, define o fascismo.

Essa alguma coisa que aconteceu

na paisagem italiana foi o desaparecimento

dos vaga-lumes, das luzes intermitentes da resistência.

Marcia Sá Cavalcante Schuback

 

Costumava jantar e sair para a noite

a fim de admirar os vaga-lumes.

Era 1972 no sítio de minha avó em Coroa Grande,

Rio de Janeiro.

A intermitência das luzes dos vaga-lumes era tão intensa

que parecia apagar a própria noite

com aquela fantástica claridade leitosa

a se tecer tal fossem redes luminosas.

 

O pisca-piscar de luzes seria a imagem da resistência

contra as trevas da ditadura militar

que então nos estrangulava?

Pasolini por certo diria que sim,

que a metáfora era precisa.

Dentro daquelas noites

eu pensava em poesia,

em profundas linguagens e vertiginosos perfumes.

Mágica explosão de vaga-lumes.

 

Por que cinquenta anos depois

não se vê nenhum pirilampo no lugar?

Muitas casas se construíram em torno do sítio,

iluminações públicas se multiplicaram.

O progresso urbano e o aumento populacional

cancelaram as inefáveis cintilações?

 

Verdade que outros fascismos se instalaram,

mais complexos, mais famintos, mais obscuros.

Ferozes estrumes.

A treva exterminou de vez os vaga-lumes.

 

El poeta Afonso Henriques Neto

 

Cantar

 

Diante do vazio, Orfeu canta.

Sopro de ouro, garganta

em diamante,

canta.

A morte não virá

qual uma bênção

mas sob a maldição

de quem a odeia.

Um coro de mil vozes ondeia

na amplidão.

Faces tensas

bocas distendidas

canto a esmurrar a solidão.

Arte que cospe no rosto da destruição.

As pedras da catedral

recebem o canto em desalinho

(para alcançá-lo parece não haver

mais caminho).

O chão das planícies ferve

os animais fogem na imensidão.

Na superfície dos planetas

das estrelas dos cometas

no chão fervente de tudo

a morte não será recebida

em bênção.

Contra o vazio do mundo

uma espessa guerra

atravessa toda a terra

nas garras da multidão

gargantas em maldição.

E tudo desesperadamente canta.

O ser se comove

em todos os animais

se move com os pássaros

os peixes nas correntezas

músculos do leão

grunhidos da onça

na amplidão.

(Que semente fermentaria a escuridão?).

Diante do vazio, Orfeu canta.

O ser imenso se levanta

garganta em diamante

agonizante

                    canta canta.

 

 

 

 

 

 

 

*(Minas Gerais-Brasil, 1944). Poeta y traductor. Vivió en Brasilia entre 1961 y 1972. Licenciado en Derecho por la Universidad de Brasilia. Se desempeña como profesor del Instituto de Artes y Comunicación Social de la Universidad Federal Fluminense. Es miembro de la Academia Mineira de Letras. En 1972 se trasladó a Rio de Janeiro, donde vive hasta ahora. Ha publicado en poesía O misterioso ladrão de Tenerife (coautoría con Eudoro Augusto, 1972), Restos & estrelas & fraturas (1975), entre otros, siendo los últimos Cantar de labirinto (2022), Eixo de abismo (Poesia reunida) (2023) y Nervos de mar (2024). En traducción publicó Fogo alto (poemas de Catulo, Villon, Blake, Rimbaud, Huidobro, Lorca y Ginsberg) (2009), Antologia poética (2020) con traducciones de poemas de Arthur Rimbaud y A tulipa azul do sonho (Constança, a musa de Alphonsus de Guimaraens) (2021).

 

 

Vallejo & Co. | Revista Cultural - POESÍA - FOTOGRAFÍA - NARRATIVA - CINE - MÚSICA - TEATRO - ARTES - PLÁSTICAS - CREACIÓN - CAJÓN DE SASTRE