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Por Paula Vaz*

Traducción del portugués al español por Agustín Arosteguy

Curador de la muestra Fabrício Marques

Crédito de la foto www.guiagerais.com.br

 

 

El idioma de las cosas.

13 poemas de Paula Vaz

 

 

El idioma de las cosas

 

El poeta es aquel que habla desde dentro de las cosas.

Es hablando desde dentro de las cosas que ellas se mueven.

Entonces, en estos tiempos sombríos, vamos a comenzar

con un poco de esperanza.

 

 

 

La esperanza

 

Si tu antena es más grande que tu cuerpo

puede ser que seas una esperanza

 

si tu cuerpo es verde

y tiene el formato exacto de una hoja

 

Si es capaz de incluirse en una selva

y camuflarse allí

a punto de hacer realmente parte de ella

 

Si cantas como las cigarras

pero tu sonido es inaudible a los oídos humanos

tal vez seas una esperanza

 

Si tus oídos están instalados en tus piernas

y es con ellas que escuchas el rumbo

que debe dar a tus pasos

si te quedas despierta durante la noche

no por el insomnio sino por el gusto de la noche 

 

si tienes una mirada dirigida al cielo

en el exacto momento en que las rodillas dobladas en el suelo

y si en esta posición en la que parecías querer rezar

saltas bien lejos

si tienes siempre la impresión de que la vida es corta

y sabes que nació en la primavera

que madurece en el verano

pero no soportaría el rigor de una invernada

es bien probable que seas de hecho una esperanza

Si en el otoño como una hoja caes

y dejas en la tierra tu semilla

porque esta sí resiste los tiempos fríos

– encapsulada por una cáscara que se rompe en la primavera –

y si no es tuya sino de tus huevos

que nacen nuevas perspectivas   

vos que pensabas que era apenas una hojita

Bendito es un nombre del fruto de vuestro vientre Amén

 

 

 

El saber del jabón

 

Era preciso lavar

el saber antiguo

los modos de vida consagrados 

 

Era preciso encontrar

otra manera

de rodar la roca de sísifo

 

porque empujar la roca hasta la cumbre

y verla descender cuesta abajo

vuelve la vida muy cansadora

 

Era preciso tocar el mundo

sin las manos y, aun así, recrearlo

para que él deje de ser un museo

de viejas novedades

 

porque de lo alto de la montaña

como decía Ponge

puede haber sí

otro horizonte

que nos conduzca a otra versión

 

Menos moralismo, más libertad

menos autoritarismo, más humanidad

 

“SEÑORES Y SEÑORAS LA ILUMINACIÓN ES OBLICUA”

 

Las leyes del ser han de brotar

al margen de todo pesimismo

a despecho de la falta de sentido del mundo

a pesar de nosotros

El saber del jabón

extraído de la operación de higiene intelectual

hace caer en ruina toda elocuencia

y subir en sordina

pequeñas burbujas de luz

que transmutadas

van ocupando poco a poco

sus espacios en el aire

en reflejos multicolores

que se esparcen en los cielos

 

 

La esponja

 

Esa manía de dejarse inundar por las aguas,

consentir con la expansión,

y después ese deseo de reclusión a lo poco,

esa voluntad de volver a casa,

retornar al centro. Lo seco.

 

Y pensar que nada de eso es siempre suave,

ese ir y venir.

Ir y abandonar las formas.

Venir y abandonar las aguas.

 

Todo ese proceso vivo de sístole y diástole:

cuerpo vivo que no se calla, a no ser en el riesgo

 

Cuerpo vuelto línea

Vuelto margen.

 

A pesar del tifón, ahora es como si sonriese por dentro,

con entusiasmo, pero sin alarde.

 

Hasta que golpeen a la puerta,

hasta que le vuelvan a retumbar, en lo íntimo,

los empujes del mundo.

 

 

 

Desierto

 

Y el desierto es una página en blanco

Ese espacio deshabitado

La mudez de las cosas que pierden

sus nombres

Esas tierras de la sed

Ese territorio negligente

cubierto de escombros

Altar rodeado de velas

 

Sagrada inquietud

de todo que aún no es

silencio

 

Todo libro al principio es un desierto

porque no tenemos palabra

para intensidades

y solo interesa escribir

sobre aquello que no tenemos

palabras para decir

 

Entonces es preciso pescarlas

por el mundo

engendrarlas

hasta sentirnos que conseguimos pasar

el elefante de la soledad

por el agujero de una aguja

 

Escribir es encontrar el hilo

del agujero de nuestra aguja

donde sea que él esté

 

en el horizonte

en los bordes del mar

cerca de vos

 

Es ese escrito que ofrezco

a las palabras que nos transbordan

a las palabras que nos transportan

a los libros que precipitan libros

a los Cuentos de amor y No

 

Porque El amor no vaciará mis ojos

Nunca más

 

Escribir es retornar a la sala vacía

a la copa de un árbol

y escuchar lo que vive

 

Es no estar de acuerdo con las cosas

como son

Es querer modificarlas un poco

y no saber lo que vendrá

 

Esa moral de ser

en dirección al fulgor

Como diría Duras

escribir en dirección a los desiertos

porque somos todos instruidos en el dolor

 

Sin sombra

Partidos

 

Para cada desierto es preciso un artificio

que exprese la lengua

de su naturaleza muda.

 

El desierto es una página en blanco

 

 

 

La flor

 

La flor es la causa, el cáliz que aspira la cosa,

 

por el perfume que emana, los pétalos que sueltan y la

insistencia en vivir suspensa del suelo.

 

Una flor precisa de espacio para crecer,

y de determinada temperatura.

 

Algunas prefieren el sol, otras les va mejor

en la sombra,

 

pero aún existe aquella que necesita de medio día

de sol y medio día de sombra, como las lavandas.

 

Una flor precisa de agua.

 

Sin eso, seco el tallo, no realiza su belleza.

 

Ella deja que el líquido escurra sobre su cuerpo, filtrando

de ella el frescor, pero en contrapartida, de él absorbe el trazo,

que le garantiza el diseño y el color.

 

La poeta Paula Vaz

 

El labrador

 

En el jardín ahora él da una pisada

 

Golpea la tierra como quien ara

 

La lluvia se le escurre

por los pelos

huellas

 

encharca las zanjas por donde pasó

 

Liviana

no es la palabra de este gesto

 

Al final él es un perro

No lo condenen por eso

Sean tolerantes

 

Inevitable querer canteros

 

Y esos ojos gratuitos

esa nobleza de quien sabe

que todo amor es mendigo

 

Esa tentativa de caber

en los contornos de la casa

en los contornos del dueño

en los ojos del dueño

tan mendigos como el perro

como el amor del perro

 

Ojos que te acechan

desde cualquier lugar de la casa

y que no te piden nada

además de estar allí presente

y que por eso mismo te

piden todo

lo que vos no puedes dar

 

Alegría de amor una hora te lastima

 

Labra tu dolor

y articula

 

Si se sumerge de verdad en las aguas

es porque sabe nadar

 

Y no vengan a pedirle remanso

o explicarle con las palabras de Paul Ricoeur

que nunca saldremos saciados de esta vida

ya que siempre dejaremos un banquete atrás

 

El Labrador no tiene pachorra

 

 

 

Jaguar

 

Vivir es también

sobrevivir

 

Y el alimento

variable

 

¿Qué hay de más salvaje

en el disparo del caballo

en la voracidad del jaguar

en las uñas del cuervo

y en el vuelo del pájaro sobre el abismo?

 

Es que ahora

el animal quiere hablar

 

Y se muere

Tantas veces

 

Ella ruge

Él gruñe

 

y solo quieren hablar

 

Cuando aman parece que

quieren hablar aún más

 

Si se ofenden ellos precisan

hablar

 

Ella estalla, él aúlla

ellos se arañan

 

Borrachos de sol

Ávidos de luna

cazan con el oído

la carne

 

Hasta clavar los dientes en la cáscara de las palabras

 

¿No es dificil el último rebelde?

 

Esos animales melánicos

ya sufrieron mutaciones

 

por eso surgen en la luz

como vestigios de la noche

 

y ese poder muscular de rasgar el viento

cuando encuentran la presa

divide al medio una selva

 

 

 

El caballo

 

Digo a los dedos

que paren

Ellos no obedecen

Trotan por encima

de todas las cosas

en disparada

 

La voz los acompaña

 

No sé dónde quieren llegar

Parecen querer tirarme al suelo

 

Me agarro de su cuello

Pero ahora vos ya no trotas

vuelas

 

Y mis piernas se sueltan de tu dorso

 

Me agarro más de tu cuello

 

Sé que quiero llegar a algún lugar

que desconozco

y que solo va a parar allá

donde no sé

 

Vos saltas la tranquera

 

Me agarro de tu cuello

 

Vos llegas adonde quieres

 

Yo viví

 

 

 

Poetas

 

Cada poeta que descubro

me apaga entera

 

Interrumpo la lectura

 

Un poeta me ara y me destierra

 

Quiero leer despacio

las palabras que tocaron su cuerpo

antes de ser palabras

 

Recorrer el ritmo de su respiración

 

Su letra me asola y me hunde

 

Deseo para que se demore en mis manos

e intento prevenirme de lo que vendrá

 

Pero lo que viene me espera

en jaque mate

Su escrito me gana

 

Me agasajo frente a tu poema

pero él me desviste

 

Nuestras palabras se encuentran en su línea

y en mi silencio

 

Nuestras palabras se ven

Antes que nos veamos

 

Ellas no saben qué hacer

con lo que vieron

 

Ellas se reviran

por dentro

 

Mis palabras quieren hacer algo

con las suyas

 

Ellas no saben qué

 

Cierro su libro

 

Lo que sea despertará

 

 

Próximo carnaval

 

Para el próximo carnaval

quería escribir un poema que regocijase

Un poema que se perdiese en la multitud

entre pedregullos astutos

y audacias postizas

 

Un poema deformado

un poco embriagado

y que tocable no se hiciese intocado

 

Vagabundo

arremolinase aleatorio por las esquinas de la ciudad

 

Desenmascarado

revelase la armadura que lo encarcela

 

Y como un sueño asintiese las reservas

bailar con sus efluvios

 

Un poema que saludase la variedad de las cosas

y volviese finita la vastedad de la noche

 

Para el próximo carnaval yo quería

un poema que mariposease

 

dando la chance a los ojos de encontrar

lo que quisiesen ver

 

cuerpo que se acordarse de todo

lo que era por bien olvidar

 

 

 

La otra lengua: Amor

 

El amor es una vibración de la lengua

cuando se bloquea el sentido de las cosas

Gesto que llega como una palabra nueva

Riesgo que raya el muro del lenguaje

con una felicidad acuñar allí

la chispa de una llama que llama

 

El amor es un abismo y un lenguaje

el muro que no consigue decirlo

 

Escribir el amor es escribir en el muro

haciendo en él un agujero

por donde pueda pasar el sol

 

Un día hice una investigación

y pregunté a las personas

qué era para ellas el amor

Entre muchas respuestas

alguien escribió: es casi música

 

Tomar partido por la voz

oír el ruido del silencio de las conchas

dejar que el nombre propio penetre

en la mundanidad de las cosas

co-nacer con ellas

a cada mirada que las percibe

por una escritura un gesto

un tono un sonido

 

Ser un instrumento de música

Para que el mundo suene y resuene

 

Tal vez el amor sea eso

 

 

 

———————————————————————————————————–

(poemas en su idioma original, portugués)

 

 

 

O idioma das coisas.

11+1 poemas do Paula Vaz

 

 

O idioma das coisas

 

O poeta é aquele que fala de dentro das coisas.

É falando de dentro das coisas que elas se movem.

Então, nesses tempos sombrios, vamos começar

com um pouco de esperança.

 

La poeta Paula Vaz

 

A esperança

 

Se sua antena é maior que seu corpo

pode ser que você seja uma esperança

 

se seu corpo é verde

e tem o formato exato de uma folha

 

Se é capaz de incluir-se numa floresta

e camuflar-se ali

a ponto de fazer realmente parte dela

 

Se você canta como as cigarras

mas seu som é inaudível aos ouvidos humanos

talvez você seja uma esperança

 

Se seus ouvidos estão instalados em suas pernas

e é com elas que você escuta o rumo

que deve dar aos seus passos

se fica acordada durante a noite

não por insônia mas por gosto da noite

 

se tem o olhar voltado ao céu

no exato momento em que os joelhos dobrados ao chão

 e se nessa posição em que parecia querer rezar

você salta para bem longe

se tem sempre a impressão de que a vida é curta

e você sabe que nasceu na primavera

que amadurece no verão

mas não suportaria o rigor de uma invernada

é bem provável que seja mesmo uma esperança

Se no outono como uma folha você cai

e deixa na terra a sua semente

 porque essa sim resiste aos tempos frios

– encapsulada por uma casca na que se rompe na primavera –

e se não é de você mas de seus ovos

que nascem novas perspectivas

você que achava que era apenas uma folhinha 

Bendito é um nome do fruto do vosso ventre Amém

 

 

 

O saber do sabão

 

Era preciso lavar

o saber antigo

os modos de vida consagrados

 

Era preciso encontrar

uma outra maneira

de rolar o rochedo de sísifo

 

porque empurrar o rochedo até o cume

e vê-lo descer morro abaixo

torna a vida muito cansativa

 

Era preciso tocar o mundo

sem as mãos e ainda assim, recriá-lo

para que ele deixe de ser um museu

de velhas novidades

 

porque do alto da montanha

como dizia Ponge

pode haver sim

um outro horizonte

que nos conduza a uma outra versão

 

Menos moralismo, mais liberdade

menos autoritarismo, mais humanidade

 

“SENHORES E SENHORAS A ILUMINAÇÃO É OBLÍQUA”

 

As leis do ser hão de brotar

à margem de todo pessimismo

a despeito da falta de sentido do mundo

apesar de nós

 

O saber do sabão

extraído da operação de higiene intelectual

faz cair em ruína toda eloquência

e subir em surdina

pequenas bolhas de luz

que transmutadas

vão ocupando pouco a pouco

seus espaços no ar

em reflexos multicores

que se espalham nos céus

 

 

 

A esponja

 

Essa mania de se deixar inundar pelas águas,

consentir com a expansão,

e depois esse desejo de reclusão ao pouco,

essa vontade de voltar para casa,

retornar ao centro. O seco.

 

E pensar que nada disso é sempre suave,

esse ir e vir.

Ir e abandonar as formas,

vir e abandonar as águas.

 

Todo esse processo vivo de sístole e diástole:

corpo vivo que não se cala, a não ser no risco.

 

Corpo tornado linha,

tornado margem.

 

Apesar do tufão, agora é como se sorrisse por dentro,

com entusiasmo, mas sem alarde.

 

Até que batam à porta,

até que lhe voltem a retumbar, no imo,

os empuxos do mundo.

 

 

 

Deserto

 

E o deserto é uma página em branco

Esse espaço desabitado

A mudez das coisas que perdem

os seus nomes

Essas terras da sede

Esse território negligente

coberto de escombros

Altar rodeado de velas

 

Sagrada inquietude

de tudo que ainda não é

silêncio

 

Todo livro a princípio é um deserto

porque  não temos palavra

para intensidades

e só interessa escrever

sobre aquilo que não temos

palavras para dizer

 

Então é preciso pescá-las

pelo mundo

engendrá-las

até sentirmos que conseguimos passar

o elefante da solidão

pelo buraco de uma agulha

 

Escrever é encontrar o fio

do buraco da nossa agulha

onde quer que ele esteja

 

no horizonte

nas bordas do mar 

perto de você

 

É esse escrito que ofereço

às palavras que nos transbordam

às palavras que nos transportam

aos livros que precipitam livros

aos Contos de amor e Não

 

Porque O amor não vazará meus olhos

Nunca mais

 

Escrever é retornar à sala vazia

à copa de uma árvore

e escutar o que vive

 

É não estar de acordo com as coisas

como são

É querer modificá-las um pouco

e não saber o que virá

 

Essa moral de ser

em direção ao fulgor

Como diria Duras

escrever em direção aos desertos

porque somos todos instruídos em dor

 

Sem sombra

Partidos

 

Para cada deserto é preciso um artifício

que expresse a língua

da sua natureza muda.

 

O deserto é uma página em branco.

 

 

 

A flor

 

A flor é a causa, o cálice que aspira a coisa,

 

pelo perfume que emana, as pétalas que soltam e a

insistência de viver suspensa ao chão.

 

Uma flor precisa de espaço para crescer,

e de determinada temperatura.

 

Algumas preferem o sol, outras se dão melhor

na sombra,

 

mais ainda existe aquela que necessita de meio dia

de sol e meio dia de sombra, como as lavandas.

 

Uma flor precisa de água.

 

Sem isso, seco o caule, não realiza sua beleza.

 

Ela deixa que o líquido escorra sobre seu corpo, filtrando

dela o frescor, mas em contrapartida, dele absorve o traço,

que lhe garante o desenho e a cor.

 

 

O Labrador

 

No jardim agora ele dá uma pisada

 

Soca a   terra como quem ara

 

A chuva lhe escorre

pelos pelos

pegadas

 

encharca os buracos por onde passou

 

Leviana

não é a palavra deste gesto

 

Afinal ele é um cão

Não o condenem por isso

Sejam tolerantes

 

Inevitável querer  canteiros

 

E esses olhos gratuitos

essa nobreza de quem sabe

que todo amor é mendigo

 

Essa tentativa de caber

nos contornos da casa

nos contornos do dono

nos olhos do dono

tão mendigos como o cão

como o amor do cão

 

Olhos que te espreitam

de qualquer lugar da casa

e que não te pedem nada

além de estar ali presente

e que por isso mesmo te

pedem tudo

o que você não pode dar

 

Alegria de amor uma hora te machuca

 

Labra tua dor

e articula

 

Se mergulha para valer nas águas

é porque sabe nadar

 

E não venham lhe pedir remanço

ou explicar-lhe com as palavras de Paul Ricoeur

que nunca sairemos saciados desta vida

já que  sempre deixaremos um banquete para trás

 

O Labrador não tem pachorra

 

 

 

A Onça

 

Viver é também

sobreviver

 

E o alimento

variável

 

O que há de mais selvagem

no disparo do cavalo

na voracidade da onça

nas unhas do corvo

e no voo do pássaro sobre o abismo?

 

É que agora

o animal quer falar

 

E morre-se

Tantas vezes

 

Ela ruge

Ele rosna

 

e só querem falar

 

Quando amam parece que

querem falar mais ainda

 

Se se ofendem eles precisam

falar

 

Ela esturra, ele uiva

eles se arranham

 

Bêbados de sol

Ávidos de lua

caçam com o ouvido

a carne

 

Até cravar os dentes no casco das palavras

 

Não é o difícil o último rebelde?

 

Esses animais melânicos 

já sofreram mutações

 

por isso surgem na luz 

como vestígios da noite

 

e esse poder muscular de rasgar o vento

quando encontram

divide ao meio uma floresta

 

 

 

O cavalo

 

Digo aos dedos

que parem

Eles não obedecem

Trotam por cima

de todas as coisas

em disparado

 

A voz os acompanha

 

Não sei onde querem chegar

Parecem querer me jogar no chão

 

Agarro me em seu pescoço

mas agora você já não trota

voa

 

E minhas pernas se soltam do seu dorso

 

Agarro mais em seu pescoço

 

Sei que quer chegar a algum lugar

que desconheço

e que só vai parar lá

onde  não sei

 

Voce salta a porteira

 

Eu agarro em seu pescoço

 

Você chega onde quer

 

Eu vivi

 

 

 

Poetas

 

Cada poeta que descubro 

me apaga inteira

 

Interrompo a leitura

 

Um poeta me ara e me desterra

 

Quero ler devagar

as palavras que tocaram seu corpo

antes de serem palavras

 

Palmilhar o ritmo da sua respiração

 

Sua letra me assola e me afunda

 

Torço para que se demore em minhas mãos

e tento me prevenir do que virá

 

Mas o que vem me espera

em xeque- mate

O seu escrito me ganha

 

Agasalho-me frente ao teu poema

mas ele me despe

 

Nossas palavras se encontram na sua linha 

e no meu silêncio

 

Nossas palavras se veem 

antes que nos vejamos 

 

Elas não sabem o que fazer 

com o que viram

 

Elas se reviram

por dentro

 

Minhas palavras querem fazer algo 

com as suas

 

Elas não sabem o quê

 

Fecho seu livro

 

O que for acordará

 

 

 

Próximo carnaval

 

Para o próximo carnaval

queria escrever um poema que jubilasse

Um poema que se perdesse na multidão

entre pedregulhos ardilosos

e audácias postiças

 

Um poema desenformado

um pouco embriagado

e que tocante não se fizesse intocado

 

Vagabundo

rodopiasse aleatório pelas quinas da cidade

 

Desmascarado

revelasse a armadura que encouraça

 

E como um sonho anuísse as reservas

bailar com seus eflúvios

 

Um poema que saudasse a variedade das coisas

e tornasse finita a vastidão da noite

 

Para o próximo carnaval eu queria

um poema que mariposasse

 

dando chance aos olhos encontrar

o que quisessem ver

 

corpo a se lembrar de tudo

o que era por bem esquecer

 

 

 

A outra língua: Amor

 

O amor é uma vibração da língua

quando barrado o sentido das coisas

Gesto que chega como uma palavra nova

Risco que risca o muro da linguagem

com uma felicidade de cunhar ali

a faísca de uma chama que chama

 

O amor é um abismo e a linguagem

 o muro que não consegue dizê-lo

 

Escrever o amor é escrever no muro

fazendo nele um buraco

por onde possa passar o sol

 

Um dia fiz uma pesquisa

e perguntei as pessoas

o que era para elas o amor

Entre muitas respostas

alguém escreveu: é quase música

 

Tomar o partido da voz

ouvir o ruído do silêncio das conchas

deixar que o nome próprio penetre

na mundaneidade das coisas

co-nascer com elas

a cada olhar que as percebe

por uma escritura um gesto

um tom um som

 

Ser um instrumento de música 

para que o mundo soe e  ressoe

 

Talvez o amor seja isso

 

 

 

 

 

*(Belo Horizonte-Brasil, 1973). Poeta, escritora y psicoanalista. Ha publicado en poesía Não se sai de árvore por meio de árvore: Ponge (2014), A outra língua: amor (2016) y Deserto (2018).

 

 

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