«Desnuda en proscenio» (2022), versos y voces en tres actos… de Patricia Rodda

 

Poemas por Patricia Rodda*

Nota crítica y selección de poemas por Aleyda Quevedo Rojas

Crédito de la foto (izq.) Aurelia Eds. /

(der.) archivo personal de la autora

 

 

Desnuda en proscenio,

versos y voces en tres actos…

Hace pocas semanas se presentó en La Habana, bajo el sello editorial Aurelia Ediciones, el libro de la actriz de teatro, productora y gestora cultural, Patricia Rodda Santana (La Habana, 1987) titulado Desnuda en proscenio. Visualmente, este poemario es un banquete para los sentidos, desde la portada, pasando por cada una de las páginas interiores, hasta llegar a la contraportada, los dibujos y pinturas del destacado artista plástico Eduardo Abela, acompañan candorosamente a la poesía de Rodda, proponiéndonos un juego emocionante que complementa significados, significantes, imágenes, metáforas, versos, tonos, música, silencio y signos, que se van tejiendo en cada una de los tres actos del libro o de la obra. Definitivamente, es un bello libro en su forma y desde luego en su fondo. Y es del fondo del que quiero comentar un par de reflexiones para compartir, esta novedad literaria, con los lectores de Vallejo & Company.

Rodda logra construir un andamiaje mixturado de vuelo audaz: poesía y dramaturgia, representación y enmascaramiento, confesión y monólogo.  Se trata de un viaje hacia adentro, a lo más hondo del alma y de la mente, no solo del personaje central, sino también de la voz femenina, que en todo poema rompe barreras, límites, fronteras, modelos, dogmas, muros. Poemas con personajes y voces a los que podemos darles rostro, cuerpo y formas, gracias al trabajo de Abela. Como lectora, agradezco el fluido diálogo de poemas y dibujos, que encontramos en este libro.

Envuelta en celofán y cintas

me han entregado a un hombre

que me observa como si no hubiese visto jamás.

Deshizo con los dientes el paquete, ansioso por estrenarme.

No leyó las etiquetas que decían: Hembra,

tampoco ha preguntado mi nombre.

Consternada, intento recordar quién soy.

qué hago en este lugar

tan teatral como un montaje de ópera,

donde las flores cantan

y los tigres les hacen coro.

Apenas llegué y comienzo a aburrirme.

Ha oscurecido y me ha tocado la lujuria

con ojos brillantes y manos de fiera.

 

Josefina de Diego, en la contratapa del libro anota:

 

Desnuda en proscenio, primer poemario de Patricia Rodda, está escrito a la manera de una represen­tación teatral. La desnudez pudiera ser entendida como el resultado de una inmersión en el yo más íntimo de la autora, del cual emergerán imágenes y emociones que dotan de voz a personajes que se disputan el protagonismo en escena. Todo ello se alcanza a partir de un lenguaje desinhibido que aporta originales asociaciones poéticas. Es como si Patricia Rodda construyera personajes que se transforman en poesía y les confiriera aristas que abarcan un registro que va desde lo tierno a lo perturbador. Su voz es irreverente, amorosa, explosiva, delicada, onírica, pero siempre osada en su perenne búsqueda de la libertad.

 

Comparto y suscribo la lectura de Josefina. Y agrego que está latente la curiosidad y el asombro constantes en la mirada de la poeta por beber de la experiencia que es vivir, como si se tratara de una de las bellas artes; vivir sin miedo gracias al filtro de las artes. Por eso este poemario tiene tanto de atractivo como de confesional.

La tensión de la cuerda erótica en la poesía de Patricia Rodda, también hace parte de este juego de voces, personajes, mujeres, amantes, y almas dolidas. La cuerda de la ironía también se tensa en estas páginas. En estos poemas se practica la libertad al nombrar y al desatar nudos mentales; el cuerpo es un espacio de plenitud y un camino para encontrarse y amar a tope. Creo que todo primer libro de poesía que un autor publica, es definitivo. Allí están las luces y las sombras, las puertas y las ventanas, el lenguaje y los ripios, las piedras y el deseo de ser otro y siempre el mismo; todo primer libro lanzado al escenario es una aventura… Le deseo un vibrante camino a este libro de Patricia y a su aguerrida voz.

 

 

5 poemas de Desnuda en proscenio (2022),

de Patricia Rodda

 

 

Bla bla bla

 

Viviré desbordada,

fuera del renglón

y no usaré el punto final

porque es engañoso.

¡Siempre hay más!

¡Mucho más!

 

 

 

(Hipócritas)

 

Todos sabemos que en lo oscuro

devoran la jugosa hamburguesa.

Todos venden-todos compran.

Ahora vivimos tras la pantalla.

Damos asco los modernos, ¿verdad?

Pueden llamarme anticuada

y poco me importa si no me aceptan.

Igualmente todos vamos a caducar.

#EsSoloCuestiónDeTiempo.

 

La poeta Patricia Rodda

 

Luz

 

A veces encuentras almas,

gemelas les llaman.

A veces esas almas arrasan

dejando solo sal.

A veces hay que reencarnar

el alma asesina.

A veces basta encender una vela

y que descansen en paz.

 

 

 

Quemada y feliz

 

Tengo un corazón que arde

y no sé qué hacer con él

si abrazarlo

calmarlo

si entregarlo…

 

No repara en los agravios

que sancionan al dolor

condenado a vagar ciego.

Le replico que el hastío ya encalló

y junto con él naufraga el frío.

Que no es justo,

que ha sufrido y dañado a la razón,

que le advierte que hace mucho

el amor lo abandonó.

Él se ahoga, se marchita

pero vuelve aún mayor.

Es sórdido a esas minucias

es superior al rencor.

Este corazón en llamas

es valiente. No hay temor.

Siempre sucumbe a lo hermoso

de quemarse junto al sol.

 

 

 

Mi verdad

 

Estoy tan dentro de mí

que me derramo.

Me voy transformando en un líquido espeso.

Me gusta.

Puedo llegar donde nunca hubiese sido capaz con mi antigua

forma,

tan pequeño el dique, conteniendo el mar.

La luz me atraviesa y soy de colores vibrantes,

despojada de aquella carne despigmentada y aburrida.

Todo es tan nítido que puedo filtrar el alma.

Reflejo un mundo que se había mantenido oculto.

Maravillada con él y cada vez más dentro

me cuesta escuchar las voces distorsionadas de afuera,

ahora sé por qué nunca las entendí

ni siquiera lo suficiente.

Déficit de atención, apuntaba tras espejuelos.

 

¡La negligencia con bata!

Jamás vislumbré una belleza auténtica,

solo la ilusión disfrazada;

parte de una escenografía reiterada,

los mismos personajes con destinos evidentes.

Es culpa de los ojos egoístas,

te muestran una muy pequeña parte

para ellos disfrutar de la inmensidad.

 

 

 

*(La Habana-Cuba, 1987). Poeta, actriz de teatro, productora y pro­motora cultural. Trabaja en la com­pañía El Misterio, perteneciente al Centro de Teatro de La Habana. Como cofundadora del proyecto sociocultural urbano Sinfiltro, ha participado en varios talleres de formación para adolescentes y per­formances sobre el tema de género en el barrio de San Isidro. La colaboración, desde la literatu­ra y el teatro, con otros artistas de la plástica, el diseño, la fotografía y la arquitectura han sido eviden­ciadas en diferentes exposiciones y publicaciones como Bienales de La Habana y festivales por el Día Internacional de la Mujer. Esta, su primera compilación, reco­ge parte de ese trayecto de vida.