Por: Gladys Mendía*

Crédito de la foto: www.afinidadeselectivasven.blogspot.com

Colaboración: Adalber Salas

 

 

La gravedad de los cuerpos.

6 poemas de Gladys Mendía

 

 

 

Víctor Sarmiento comprende el tedio

Deseando la resignación de la ceguera

del cuerpo que tropieza en una casa en llamas

a punto de caer y en la boca

una lengua confusa y atónita

Marcelo Guajardo

 

 

en el ojo del tunel arde la dimensión inedita

 

siento el peso del túnel

sus garras excavando

esas que dejan la página NEGRA

el pecho no puede astillarse más

la mente toma la AUTOPISTA

subiendo escaleras en el aire

el espacio es vacío y negro cuando tengo el llanto encerrado

una luz eléctrica ILUMINA todo

y me abro en el ojo del túnel

 

procreo sin semillas

soy tan FERTIL como el aullido del mar

velocidad máx. 90

dicen  encienda  las luces en el túnel

como si uno ya no estuviera encendido desde siglos

no hay DESVIO

no hay regreso

llamo por el teléfono de emergencia

el túnel mira dentro de su ojo un luminoso cadáver

 

afino el oído

haré amistad con EL TUNEL aunque me lije el pecho

haré amistad con el cuerpo

con las emociones

con LA VOZ

comprenderé los gestos y ademanes

del incendio que arde sin saber

asumiré las manos artríticas

que no se cierran ante la carne ni la espada

 

todos saben que me están matando

LENTAMENTE

que las entrañas son Mérida

que estos son los años plásticos

donde las semillas son LA TRANSICIÓN

que estos son los años SIN LENGUA

las rocas sangran nieve blanca cuchillera

el ojo del túnel sabe que no ve todo

 

las pequeñas llamas van corriendo hacia la orilla del mar

las llamas alcoholes derritiéndonos

LENTAMENTE

la sintaxis del incendio es la nieve en el ojo del túnel

siguen abrazados

los mangos siguen abrazados en la dimensión inédita

PRECAUCIÓN CURVA PELIGROSA

sólo se ven las partes

lo que se deja ver por la ventana

es suficiente para  envenenarse de amor

 

 

 

LA deFORMACIÓN DEL MATERIAL HUMANO EN EL TUNEL

 

un mundo real  se derrite corriendo

USE CINTURON DE SEGURIDAD

uno de los mundos ficticios arde fríamente

no hay juicio

ni guía

ni amenaza

ni ayuda

uno cree que elige

lo único omnipresente

es la manipulación de las señales

ALTURA MAX. 2.3

la hora de los murciélagos

es la distracción anestésica en el túnel

CAMINO CONSOLIDADO

nos tratan como conceptos

con delicada simetría enseñan a dejarse llevar

RESPETE LAS SENALES EVITE ACCIDENTES

 

dicen usted no entra en el mismo túnel dos veces

como si uno fuera el mismo siempre

INFORMACIÓN TURISTICA

falta prometer la inmortalidad

y venderla en cápsulas

CAMINO EN CONSTRUCCIÓN

las señales están en todas las partes que se dejan ver

como si ayudaran

como si dijeran algo

MANTENGA LA DISTANCIA

SR. CONDUCTOR    MANEJE A LA DEFENSIVA

 

 

 

EL TRANSITO DEL ALFABETO

 

la autopista piensa que tiempo y muerte

son el mismo dios

siente la gravedad de los cuerpos

y decide ser río

 

ahora nada le pesa

ni las rocas

ni los peces

ni las plantas

desde el fondo se ve a sí misma

corriendo en su humor alcoholado

 

comprende la mentira de la transparencia

la transparencia es ilusión

le dice el polvillo acumulado

que ella respira sin ver en la oscuridad

 

escucha palabras que entreabren algunas ventanas

siente que nada está en su lugar

no hay sistema

no hay sentido

no hay niveles ni formas

no hay orden

 

lo que hace despegar es el vacío

el alfabeto como un pasaje sin destino

el transitar erróneo de los sonidos de una lengua a otra

porque no es posible escuchar

porque es la ilusión de los borrosos escuchar

 

el alfabeto en tránsito es la ruleta rusa

la autopista cuando es río se libera del juego

 

 

de El alcohol de los estados intermedios

 

 

 

¿Crees que el sueño protege del abismo,

rescata del asalto y del incendio?

Ida Gramcko

 

 

las líneas blancas son los poemas del asfalto

 

el sueño es la máscara

las sandalias aladas vueltas piedra

la visión no directa

la autopista está en el sueño del túnel

no es mística

no es el símbolo

sino una pasta amorfa

que los ojos deciden que sea autopista

mientras parpadea

ocasiona un accidente

un herido fatal

 

el auto marca la pauta

aunque el asfalto es más largo

se podría decir infinito

pero el infinito es un estado intermedio

 

el túnel sostiene una rosa roja que deja caer en la autopista

el asfalto mira cómo respira

piensa que sin él la rosa no sería suave

no tendría olor

no sería rosa

la autopista  ve los átomos vibrando

piensa en ella

el asfalto

sus miradas

 

 

por la autopista corre un avión

tiene pánico

la torre de control lo persigue

detrás camina el observador

vacía el cerebro de gasolina

quiere ser autopista

justo en la encrucijada del amor

para no elegir

quedarse por siglos viendo

cómo los autos

se dejan guiar

por las señales de precaución

 

su instinto siempre lo supo

un beso no lo salvaría

el viaje no lo salvaría

las señales de precaución

no lo salvarían

la única respuesta era quedar en panna

 

el alcohol sigue siendo

lo volátil sigue siendo

la suma de todas las autopistas

 

la voz es la búsqueda

la búsqueda está condenada al fracaso

la polilla está condenada al fracaso

 

a la autopista le dieron la llave

que encierra el amor perfecto

la cura de la enfermedad

el éxtasis perpetuo

la autopista lanzó la llave al vacío

y se sintió cómoda

el observador recordó algo

derramó unas lágrimas que rápidamente se evaporaron del asfalto

 

la autopista desea crear ilusiones a los autos

pozos de agua vibrando desde lejos

que al llegar se desvanecen

ese es el juego

el remolino de agua sal azúcar

en su cerebro sin luz

el observador no está en el cerebro

la autopista está en todas las autopistas

el observador en el centro de la carretera

es la fórmula perfecta para atascarse

quedarse en las imágenes

 

la parte liberada es el testigo

la parte sin adornos es el testigo

el testigo es el observador

que se une a otras carreteras que no son reales

que son una mezcla de matices

 

la autopista está en la superficie

con la silenciosa desesperación del sueño

las líneas blancas son los cuerpos

las líneas blancas siguen pintadas en el asfalto

no hay que borrarlas

ni ver por el espejo retrovisor

 

la autopista no es un lugar

sino un foco de atención

está al borde de reacciones incontrolables

mira cómo se angosta

cómo se hace túnel

y se extiende al infinito

el infinito es un estado intermedio

despierta del sueño con los ojos cerrados

no sabe qué es real

ama la muerte

un parpadeo de luces altas

para quedar fuera del asfalto

las cosas son así

suena en el cerebro de piedra caliza

donde almacena los juicios

 

la autopista está bloqueada

los hombrecitos de nuevo

pintando las líneas

poniendo carteles

que se iluminan con la oscuridad

escucha sus voces

sus pequeñas lenguas

producen tormentas eléctricas

se pasean por el asfalto

como un elefante salvaje

la autopista duda

si las metáforas son tóxicas

el observador duda

si la autopista es tóxica

el elefante salvaje duda

si es elefante

 

los hombrecitos son surcos blancos

en el asfalto negro y espeso

la autopista quiere ser negra y espesa

ser las voces murciélago

las voces elefante

las voces polilla

 

la autopista no sabe

que es todas las autopistas

el auto queda atrás

los hombrecitos corren

con las maletas detrás del avión

pisando las líneas blancas

las líneas blancas son los poemas del asfalto

las líneas blancas de la carretera

que ahora forman la silueta del difunto

 

de La silenciosa desesperación del sueño

 

 

 

VOZ LATINOAMERICA

la voz mosaico  la voz fragmentada  la voz muchas voces capas de voces estremecimiento   lo cotidiano   lo exótico   lo corriente   lo exquisito   la voz inquieta   la voz fuerza   la voz queja   nuestra voz impura ramificada en tantas voces   por necesidad biológica   por adaptación   por lógica   por tanteo   por propuesta   por entusiasmo   sin teorías   con archivos temporales   muriendo juntos por la misma bala   sin homogeneidad voces que llaman a lo fértil sin padre   voces de circunstancias   descriptivas   arbitrarias elocuentes   logran su no finalidad   voces al extremo   voces que suben de espaldas al cielo de la tierra

 

 

MUNDO

nuestro mundo son las voces   hablan tan fuerte que es imposible no escucharlas   nuestra diversidad asusta   quieren que seamos una masa   que hablemos igual   que escribamos igual   las voces guaraníes son una amenaza al neoliberalismo   las voces mapuches son bombas a punto de explotar   las voces mayas son un acto de subversión    las voces wayúu son disparos al sistema   las voces quechua son misiles explotando las instituciones    nuestra diversidad es un atentado   camino por las calles de mi barrio y los represores han hecho un excelente trabajo   masificados todos    uniformados todos   anestesiados todos   cosificados en el tránsito siguiendo la señalética  acelerando en las autopistas   estrellados sin luz    soñando con la desobediencia

 

del poemario inédito El alma lleva las luces altas

 

 

 

 

 

*(Venezuela, 1975). Técnico Superior Universitario en Administración de empresas turísticas. Estudiante de Licenciatura en Letras. Traductora del portugués al castellano. Fue becaria de la Fundación Neruda (Valparaíso, Chile) en el año 2003. Ha publicado en diversas revistas literarias, así como también en las Memorias del Primer Festival Internacional y Popular del Libro 2007, Bogotá, Colombia, en la Antología El Hacer de las Palabras 2007, San Juan, Argentina, en la Antología El Mapa no es el Territorio, Editorial Fuga, 2007, Valparaíso, Chile, en la compilación bilingüe  51 autores contemporáneos, Ediciones Arcoíris, Francia, 2008 y en la Antología Tránsito de Fuego, Editorial de la Casa de las Letras Andrés Bello, 2009, Venezuela; en la Antología del Encuentro Latinoamericano de Mujeres Poetas Conrimel, Santiago, Valparaíso, Chile, 2010; en antología Cajita de música, Poetas de España y América del siglo XXI, AEP, Madrid, España, 2011 y en las Memorias del IV Festival Internacional de Poesía Joven “Ileana Espinel Cedeño” 2011, Guayaquil, Ecuador. Sus libros: El tiempo es la herida que gotea, Paracaídas Editores, Perú, 2009, El alcohol de los estados intermedios, Editorial El Perro y la Rana y Nadie Nos Edita Editores, Venezuela, 2009, teniendo una segunda edición en 2010 por la Fundación Editorial Fundarte, Venezuela,  La silenciosa desesperación del sueño, Paracaídas Editores, Perú, 2010 y La Grita, Editorial Homo Scriptum, México y El Barco Ebrio, Estados Unidos, 2011. Sus libros han sido traducidos al catalán, sueco, inglés, portugués y francés. Es corresponsal del Magazine Páginas de Nuestramérica, Bogotá, Colombia, y de la Revista Internacional de Teatro y Literatura Alhucema, Granada, España. Trabaja como traductora para el Proyecto Editorial Banda Hispánica y Agulha Revista de Cultura (Fortaleza, Brasil). Ha participado en diversos festivales internacionales de poesía. Es editora de la Revista Literaria Neoamericana Los Poetas del 5, desde el año 2004.  www.lp5.cl

E-mail de contacto: mendia.gladys@gmail.com

 

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