3 poemas de «Insilio poético (Autodestierro, 2001–2021)» (2021), de Ofelia Huamanchumo

 

Texto y poemas por Ofelia Huamanchumo de la Cuba*

Crédito de la foto ©Café con Letra

 

 

3 poemas de Insilio poético (Autodestierro, 2001–2021) (2021),

de Ofelia Huamanchumo de la Cuba

 

 

Los textos reunidos en Insilio Poético (Autodestierro, 2001 – 2021) son un conjunto de poemas escritos durante un ‘retiro’ idiomático de veinte años. Al optar por hacer literatura en la lengua materna, en un entorno en que se habla y escribe otra, la voz poética construye su propio insilio y explica su autodestierro. Se trata de una paleta de creaciones que van desde los poemas que siguen la línea de la ‘imitatio’, pasando por versos de arte menor para piezas teatrales, la literatura infantil, la poesía de sororidad y el discurso del exilio.

 

La poeta Ofelia Huamanchumo de la Cuba.
Crédito de la foto: ©Café con Letra

 

I

 

Los poetas extranjeros no son castaños

no echan raíces

a lo mucho crecen en macetas

que puedes mover de ventana a balcón

y de balcón a terraza.

Un avocado, una higuera,

una papaya, una yuca.

 

Desenraizado voy

sin lengua y sin paisaje,

sentado en una banca de Mangfallplatz

que ahora es mía y es de Ahmed y de Yusuf

y de Rui y de Ibrahima.

Todos con el sol en la piel

y arenas en las chancletas

y las bocas con resabio a sal

y las manos arrugadas, libradas por azar

de ser manotazos de ahogado.

Disfruten el bosque, lo verde, el cielo bávaro,

exigen los lugareños.

Tengo orejas pero no oigo nada:

me alzo en vilo con el airecito de las tardes

me dejo llevar cual hoja seca

como me rendí a las corrientes marinas.

 

 

 

II

 

Los poetas extranjeros siguen

escribiendo de este a oeste

ahora sobre papel ecológico

de bosque artificial,

palimpsestos postmodernos

de una angustia sobre la otra

o grabando en audios telefónicos

sus apremios más dolientes.

Los p[r]o[f]etas extranjeros

leen de arriba a abajo

en tazas de café

relamiendo sus pasados mejores

y releen

en unas tacitas de té

sus perfiles más próximos,

que el humo de un shisha o una colilla

confirma, descarta o advierte de nuevo.

 

Lejos de los cielos estrellados

no hay astro a quien pueda encomendarme

desOrientado voy, poeta deslenguado,

sin tar ni laúd con que tararear a la noche

unos versos sin acentos,

alaridos de mutilado de mina,

balbuceos afásicos:

extirpada de raíz mi lengua.

 

 

III

 

Los poetas extranjeros sueñan

para recordar los olores

que la memoria despierta no puede:

el tajine de la abuela en las vigilias,

el aceite natural en las barbas paternales,

el incienso de romero, de laurel, de rosas

en que mamá atrapaba esperanzas

y liberaba intrusas sombras.

Sin tu lengua

las fragancias, los perfumes,

los aromas, las esencias

de las frescas palabras

se hacen tufo.

 

Maldecir o bendecir

el sobrevivir

sin mi lengua…

 

Cántanos algo en tu idioma,

se entusiasman los lugareños;

como cuando el conquistador

descubre un papagayo,

le rasca por todos lados

y espera que diga lo que sea,

blasfemia o verso amoroso:

passt scho’,

si es exótico

no podrá no sonar bien.

 

(de Sin raíces)

 

 

 

 

 

*(LimaPerú. 1971). Poeta y narradora. Reside en Alemania. Se desempeña como docente e investigadora académica. Dirige el proyecto editorial Serie Escolares-Alemania (Literatura infantil para niños bilingües). Ha publicado en poesía: Fabiola (1997), Selección rescatada (2014), Elixires de Exilio (2016), De mujeres hembra (2018); las antologías Viejas palabras – Poesía rescatada: Lima, 1990–2000 (2015) e Insilio Poético (Autodestierro, 2001–2021) (2021).