3+1 poemas de «Estequios» (2024), de Ashle Ozuljevic Subaique

 

Poemas por Ashle Ozuljevic Subaique

Texto por Pablo Fante

Crédito de la foto (izq.) archivo de la autora /

(der.) Ed. Pez espiral

 

 

Estequios es una composición polifónica, con múltiples estilos, técnicas y voces, que funda una fascinante poética de los elementos. A través de un trenzado verbal de ideas y sonidos, de espíritu y materia, se activan las correspondencias resonantes entre fuego, agua, tierra, aire y espacio.
Siguiendo la huella irisada de Gaston Bachelard, Estequios hurga en la sustancia del lenguaje para extraer chispazos de poesía que encienden una hoguera de estruendos mudos y metáforas sorpresivas, de misterios y revelaciones.

 

 

3+1 poemas de Estequios (2024),

de Ashle Ozuljevic Subaique

 

 

VIII

 

Escribo al borde de la página                                                                        hacer un fuego

como una invitación a arder: hacerlo

reunir las mantas la catifa persa las maletas de nuestras compañeras y

                                                                                                                          prenderlas

crear el mito de la hoguera en el bosque y la luna llena ahí

mira las llamaradas con un dejo de envidia

yesca contra pedernal

rama curva sobre la roca desnuda

frótala como si fuera tu habitación o la mía

junta los muebles y sobre todo

                                                      los libros

escucha cómo late 

huele la piel a segundos de abrasarte           

el olor de la ropa deshidratada al sol

las manos sudadas de tanto

sudadas y rotas por cultivar la llama

                                                               trae los fósforos, hazme un fuego

obedece a tu estirpe

haz un fuego hazme fuego

el ritmo es esencial para encender una chispa

el fuego no es lineal

cultiva el roce

frota friega desgasta

préndele fuego a todo

quémame

quémate

frota friega desgasta abrasando abrázame calcina en deseo sin llegar a extinguir

 

                                                                                                            la ceniza.

 

 

 

XVIII

 

Como en un espejo

si se mira de lado se ve, pero si no se mira, se ve más allá

las manchas del cristal o detrás

el agua

hojas que flotan y mínimas ondas de rocío

tinturados peces

bajo ellos, más oscuros, más y más grandes

algas

seres que se mueven

animales fabulosos

Narciso chapoteando

criaturas abisales

formas inidentificables

fango piedras aguas pesadas profundidad agonía

forma indecible forma inédita

un lago, sarcófago enorme

 

en el fondo yace la muerte.

 

La poeta Ashle Ozuljevic Subaique

 

XXXI

 

A veces seca y otras húmeda

cuando quemada, añañuca

sembrada en mi psique tengo tierra

 

historias de plantaciones que nadie

haciendas imaginarias

ancestros expatriados

 

nombre o apellido / todos artificiales

país o ciudad / continentes abandonados

color o cosa / raíces aéreas

fruta o verdura / chaga fungi

 

moverse morirse un poco

plantada llevo en las plantas

desarraigo y fuga

la tierra es el elemento

del que adolezco y al que huyo

pedregosas, aireadas

las palmas las tengo tierra

los rizomas los tengo rotos

gravedad fuerza gravilla

uñas tengo las negras

tras tanto besar las tumbas

tubérculos el olfato

arrastrada está la hiedra

no se harta de cavar.

 

 

 

XLIX

 

La palabra tiene un lado desconocido

la palabra tiene un lado descocido

abra un lado decido

la ala tiene un lado

labra un ido

la palabra un lado descocido

por ahí se le escapa el aire

se desinfla y cae a tierra

 

viene el poeta y la toma

aplastada y medio muerta

le pone los labios en torno

forma una aureola con la boca

comienza a soplar despacio y ve

que la palabra revive

se entusiasma sopla y sopla

toma aire sube el diafragma repleta el vientre lo hincha y trasplanta

ese soplo de vida revoloteante

le aprieta con índice y pulgar el extremo roto

un éxtasis lo embarga

la palabra está creciendo ocupa un espacio no se detiene ese fuelle humano esa tromba de espiración no piensa sino en la dulce tibieza que tiene entre manos

el poeta sigue soplando

excitado de ver crecer algo suyo

llena de saliva tiene la palabra

un poco más un poco un poco más

un poco más

 

hasta que revienta.

 

 

 

 

 

*(Chile). Poeta. Filóloga y profesora de yoga, gestora cultural, naturalista aficionada. En la actualidad, dicta talleres abiertos y gratuitos para la comunidad de Coquimbo y La Serena. Traduce desde el catalán, desarrolla investigación etnoliteraria en la IV y en la XII región. Ha publicado en cuento Vidas robadas (2012); la novela experimental/diario de viaje Anteojos de sal (2014); el ensayo El silencio final: representación y gesto ante la muerte en Diario de muerte (2015), el libro de relatos Cartografía (Chile), y en poesía Tres (2016), Tres cuartos (2021), Botánica (2020, 2023) y Estequios (2024).
Vallejo & Co. | Revista Cultural - POESÍA - FOTOGRAFÍA - NARRATIVA - CINE - MÚSICA - TEATRO - ARTES - PLÁSTICAS - CREACIÓN - CAJÓN DE SASTRE