Por: Rodrigo Flores Sánchez

Rodrigo Flores Sánchez (Ciudad de México, 1977). Ha publicado libros como Estimado clienteBaterías y, recientemente Tianguis, volumen que recoge estos textos.

 

contrabiográfico

Epílogo

MÁQUINA

NOMINATIVA NOMINATIVA

MÁQUINA

 

NOMINATIVA

NOMINATIVA MÁQUINA

NOMINATIVA

 

NOMINATIVA

MÁQUINA NOMINATIVA

NOMINATIVA

 

contrabiográfico

BIGBANG O EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO

Los rostros de mujeres. Los rostros pintados de mujeres refiriendo mis ausencias. Mis ausencias viriles son estos poderes de carencia. Los rostros de la madre son las paredes de mi casa. Mis rostros con marcas de la ausencia de mujeres. Mis madres todas son acusatorias de las marcas de bilé con que llegan los borrachos. Mis padres borrachos con crayones en la cara. Los celos femeninos del bilé enternecido. Las marcas con crayola en los rostros de ciertas mujeres que me faltan. Sus marcas con crayola. Los gestos con crayones de colores en los muros de mi casa. Las paredes de la casa con pintadas de crayola. Manazos. Nalgadas por pintarle gestos a la casa. Los reclamos por pintadas a mi padre. Los gritos que escucho cuando pintan las paredes. Los reclamos porque el marido llega con marcas a la casa. Pintadas de labial en el gesto culpable de mi padre. La culpa que es el poder de las ausencias. El gesto viril escondido entre la ropa. El gesto ausente por pintadas. La madre que no borra estos gestos que escucho en las paredes

 

contrabiográfico

Hernán Cortés/1521

Una puerta. Decir puerta y no parque. Pólvora no. Decir plaza. En medio del decir. No en medio de la nada. Pasa. La gente pasa por la plaza del decir. Pasa frente a mí. Pasa por la nada. Por la nada del decir. Un perro cruza y se hunde en una jardinera. Escucho risas. Conversaciones. Aglutinaciones. Pienso en irme con cuidado antes de decir que morirán. Antes escucho decirme que moriré. Decir que moriré es una puerta. Una puerta que es una puerta en el palacio de Cortés. Dos novios se besan. Ella sostiene un globo en forma de corazón. Pasa su brazo atrás del cuello de él. Un corazón en forma de muerte detrás de la nuca de él. Morirá. Morirán los novios. Escucho a otro novio decirle a su novia te agradará. No sé si me agrada estar aquí escuchando mi decir. Pero estoy. Aquí estoy. Escucho la aglutinación de risas. Ella sostiene el cigarro con la mano y realiza movimientos circulares con los dedos. Tiene una chamarra rosa como la felicidad. Alguien dice calcetines rosas y dice suéter. Decir suéter con felicidad. Alguien algo dice sin nada decir. Bicicletas. Reportaje de la muerte frente al palacio de Cortés. Serenidad. Cruzar la serenidad. Cruzar con serenidad este momento de escuchar. De escucharme a mí llorando sin llorar. Con las piernas cruzadas en el decir. En el decir sin hablarme hay una estrategia para verificar. Para verificar mirando a un grupo de amigos. Uno habla por celular. Una estrategia es mantener las piernas cruzadas esperando morir. Tos de niño. La tos vende ausencia y conmiseración. Almenas del palacio. Curvas de la muerte prefigurada son las pilastras del palacio. El mismo perro con júbilo cruza frente a mí. Cruza trotando frente a mí. Consignar las luces de un avión sobre el palacio de Cortés. Ella agita su corazón. Los movimientos interpelan a su novio. Desplazamientos del globo para no morir. Dos amigos beben café. Se interpelan al beber café. Al morder el unicel. El palacio de Cortés es cruzado por bicicletas. Por poliestireno expandido. La noche es cruzada por un perro de unicel. Compré un encendedor que dice Suiza. Está hecho en un México de cantones suizos. Una niña con patines cruza el patio de la muerte. Hola, dice el niño sin conmiseración. Una intranquilidad domesticada es estar aquí. Dos niños juegan en el quiosco. Otra vez el perro y su amo en bicicleta. Ser amo de mí para mirar morir. Los niños corren sin conmiseración en medio del quiosco del palacio de Cortés. Paisajes de los Alpes. Estoy en un paisaje alpino con diversión. Nadie dice morir. Todos persistimos en nuestra rutina palaciega.

contrabiográfico

MALL/23 FEBRERO 2005

a Jorge Solís Arenazas,

que se pregunta

Se extingue mi escritura. Siguiente imagen. Un grupo de turistas orientales. Un grupo de dependientes de restaurantes de comida rápida. Siguiente imagen. Un estudiante mexicano sosteniendo una pluma (misma que se desliza sobre un cuaderno). Una familia de migrantes come hamburguesas. Se extingue mi escritura. Se extingue mi observación. Se acaban los testigos. Comienzan los oh. Comienzan los ay. Etcétera. Etc. Una voz (que no es exactamente una voz sino una expresión que define una voz) dice distánciate ahora mismo. O dice ya no escribas por dios bendito. Etcétera etc dice. Cesan los oh. Cesan los ay. Perder la brújula es exactamente perder la brújula (en ningún caso encontrar la brújula). 23 de febrero puede ser cualquier día. México no puede ser Bilbao. Una biografía no es en ningún caso una contrabiografía. Pero la palabra fin puede significar principio. La expresión (que no es voz) se pregunta si la distancia produce consignas o las consignas producen distancia. Siguiente imagen. Mi conciencia bala en el baldío. Etcétera. Etc. Mi conciencia bala en el baldío es y no es una convención literaria. Este conjunto de signos representa y no representa un poema. Un poema es y no es una experiencia verbal. Se extingue mi escritura es y no es el comienzo de una escritura. De cualquier escritura. De esta escritura. Etcétera. E te ce. Escritura es también BARCLAYS BANK o DEUSTCHE BANK. Pero escritura no es en ningún caso lo que este texto refiere. A menos que este texto refiera a un oh o a un ay. A menos que experiencia verbal represente lo que queda o lo que se extingue en referencia a esta escritura. A cualquier escritura. Etcétera. E te ce. A esta escritura. A cualquier escritura. Etcétera. E te ce. Un poema es incapaz de proponer una siguiente imagen. Una escritura sólo propone un paréntesis. Shshshsh.

 

contrabiográfico

AGUILAR/2006

Frecuentar la ausencia Frecuentar

el cuerpo de la ausencia

Algo peligra Algo

Que es sudor Que

Es opaco que Es

Olvido Oleaje Lámpara

ausente Frecuencia opaca de

Cuerpos o nombre de Cuerpos

Sin voz Sin

mí Mi ausencia

Sólo sonido de mi voz

Límite Negro Machacado

te ofrezco mi mejor

Servicio

contrabiográfico
Bicentenario/1810

¿Cuál es el problema? ¿Cuáles son las preguntas que debo formularme para resolver ese problema? ¿Cuáles son los pasos a seguir para formularme esas preguntas? ¿Debo llevar a cabo los procedimientos con los ojos abiertos o cerrados? ¿Es mejor no llevar a cabo procedimientos y actuar con intuición? ¿Puedo aún actuar con intuición? ¿Puedo dejarme llevar por las cosas? ¿Se trata de un problema demasiado abstracto y por lo tanto no es el problema verdadero? Los problemas son tangibles y la formulación de estas preguntas no tiene que ver necesariamente con el problema verdadero. Por lo tanto, ¿son estas preguntas una evasión para no formular el problema verdadero? En caso de ser así, ¿por qué no deseo formular el problema verdadero? ¿Olvidé el problema verdadero? ¿El problema verdadero es llegar a casa? ¿Camino hacia la casa o me alejo de ella? Al formular esta pregunta, ¿busco alejarme de casa o deseo regresar a ella? ¿Cuál es el camino a casa? ¿Hay un camino a casa? ¿Estoy en la casa? ¿Alguna vez hubo camino a casa? Una hipótesis: parezco demasiado extraviada pero en realidad sé perfectamente qué camino tomar. En caso de ser así, ¿deseo tomar ese camino? ¿Ahora tengo los ojos abiertos o cerrados? ¿Tengo la boca abierta o cerrada? ¿Tengo las piernas abiertas o cerradas? ¿Estoy llorando o riéndome de mí? ¿Tengo las manos en las orejas o en los senos?

 

 

Deja un comentario