A manera de homenaje por los 106 años de su nacimiento (1911-2017), Vallejo & Co. muestra este pequeño dossier con poemas del escritor José María Arguedas quien, aunque fue más conocido como narrador, escribió poesía de singular valor.

 

 

Por José María Arguedas

Traducción el autor

Crédito de la foto Omar Zevallos/

www.elbuho.pe

 

 

3 poemas de José María Arguedas

 

 

Temblor

 

Dicen que tiembla la sombra de mi pueblo;

está temblando porque ha tocado la triste sombra del corazón

de las mujeres.

¡No tiembles, dolor, dolor¡

¡La sombra de los cóndores se acerca!

—¿A qué viene la sombra?

¿Viene en nombre de las montañas sagradas

o a nombre de la sangre de Jesús?

—No tiembles; no estés temblando;

no es sangre; no son montañas;

es el resplandor del Sol que llega a la pluma de los

Cóndores

—Tengo miedo, padre mío.

El Sol quema; quema al ganado; quema las cementeras.

Dicen que en los cerros lejanos

que en los bosques sin fin,

una hambrienta serpiente,

serpiente diosa, hijo del Sol, dorada,

está buscando hombres.

—No es el Sol, es el corazón del Sol,

su resplandor,

su poderoso su alegre resplandor,

que viene en la sombra de los ojos de los cóndores.

No es el Sol, es una luz.

¡Levántate, ponte de pie; recibe ese ojo sin límites!

Tiembla con su luz;

sacúdete como los árboles de la gran selva,

empieza a gritar.

Formen una sola sombra, hombres, hombres de mi pueblo;

todos juntos

tiemblen con la luz que llega.

Beban la sangre áurea de la serpiente dios.

La sangre ardiente llega al ojo de los cóndores,

carga los cielos, los hace danzar,

desatarse y parir, crear.

Crea tú, padre mío, vida;

hombre, semejante mío, querido.

 

Estampilla peruana en honor al narrador y poeta José María Arguedas.

Estampilla peruana en honor al narrador y poeta José María Arguedas.

 

Que Guayasamín

 

¿Desde qué mundo, Guayasamín, tu fuerza se levanta?
Paloma que castiga
sangre que grita.
¿Desde qué tiempos se hicieron tus ojos que descubren
los mundos que no se ven,
tus manos que el cielo incendian?
Escucha, ardiente hermano,
El tiempo del dolor,
de los días que hieren,
de la noche que hace llorar,
del hombre que come hombres,
para la eternidad lo fijaste
de modo que nadie será capaz de removerlo,
lo lanzaste no sabemos hasta qué límites.

Que llore el hombre
que beba el suavísimo aliento de la paloma
que coma el poder de los vientos,
en tu nombre.
Wayasamín es tu nombre;
el clamor de los últimos hijos del sol,
el tiritar de las sagradas águilas que revolotean Quito,
sus llantos, que acrecentaron las nieves eternas,
y ensombrecieron aún más el cielo. No es solo eso:
el sufrimiento de los hombres en todos los pueblos;
Estados Unidos, China, el Tawantinsuyo
todo lo que ellos reclaman y procuran.
Tú, ardiente hermano
gritarás todo esto
con voz aún más poderosa
e incontenible que el Apurimac.
Está bien hermano,
está bien, Oswaldo.

 

 

 

Ofrenda al pueblo de Vietnam

 

Al pueblo hermano de Vietnam, llameante.

 

A este pueblo que, en el medio mismo del mundo, en la edad del espanto, nos hace conocer que el fuego que hizo el hombre con su mano sigue ardiendo en el fuego de sus manos.

Cuando unas gentes, los yankis, pretendieron inmolar en Vietnam al pueblo entero con máquinas de fuego a fuego construidas, cuando creyeron que así podrían dominar al mundo, el pueblo de Vietnam, con el sólo vigor de sus manos eternas, los ha hecho correr hasta la luna.

¡Sí, hermano vietnamita! Ahora eres tú el pueblo excelso entre los pueblos del mundo.

Vietnamita, semejante mío. Recibe este pequeño polvo esencia de mi pueblo, como ofrenda. Te lo entrego, con un poco de rubor pero de pie, firme, no de rodillas.

Para siempre firme y de pie, por ti, en tu nombre.

 

Agosto de 1969

 

 

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(poemas en su lengua original, quechua)

 

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3 poemas de José María Arguedas

 

 

Katatay

 

Yactay puyus katatachkan
warmikunapa llaki puyu songonwan tupaykuspa.
¡Ama katataychu, llaki,
kunturpa sombranmi hamuykuchkan!
—Imapaqmi hamun chay sombra
aukikunapa sutinpichu
icha Jesus yawarninpa kamachisganchu.
Manchakunin, taytallay.
—Ama katataychu;
manan yawarchu
manan auki wamanichu; Intipa kancharayninmi kuntur rapranpi hamuchkan.
—Manchakunin, taytay.
Intiqa kañanmi, uywuakunata, kausayta.
Orqokunapis, may sacha sachakunapis
yarqasqa machaqway, Intip churin.
—Manan Intichu, sonqonpa kusiy, qapaq kanchariynillanmi
kunturpa sombra ñawimpi hamuchkan.
Manan Intichu; kanchariynillanmi.
¡Sayay, sayariy! Chay mana chanin kunturpa ñawinta
chaskiy; katatay paywan.
Hatun yunka sachakuna hina, kuyuy,
qapariyta kachaykuy.
¡Huñunakuychik, llaqtay runa
kanchiriywan katataychik!
Amaru yawarta upyaychik;
rauraq yawarqa kunturpa ñawinman chayanmi,
cieluta huntanmi tusuchinmi,
qaparichinmi, chay qori yawar.
Paqariy, taytay, vida, runachallay runa,
ancha kuyana.

 

 

 

Iman Guayasamín

 

¿Maypachamantan Guayasamin kallpayki oqarikun?
Qaqchaq urpi, yawar qapariq
¿maypachamantapunin ukupacha kanchariq ñawiki
cielo kañaq makiyki?
Uyuriway, rauraq wayqey.
Ñakay pacha mitata
runa kiriq punchauta,
waqachiq tuta
runa, runa mikuq uyanta,
wiña wiñaypaq churanki
mana pipa kuyuchiy atinanta
¡maykamaraq changanki!

Runa wagacun
wayrapa kallpanta mikuchun,
qan rayku.
Wayasamin sutiyki
intipa quepa ñeqen churinkunapa qaparisganmi
Quito muyup apu wamanikunapa katatatasqan
waqascan, riti mirasqan,
cielomantapas astawan sinchi sombran.
Manan chayllachu:
Estados Unidos, China, Tawantinsuyu
tukuy llaqtapi runakuna ñakasqanta,
imaymana mañakusqanmanta
qan, rauraq waygey, qaparinki,
Apurimaq mayu astawan hatun
astawan mana tanichiq simiwan.
¡Allinmi, waygey! ¡Estabín, Oswaldo!

 

El narrador, poeta, ensayísta José María Arguedas.

El narrador, poeta, ensayísta José María Arguedas.

 

Qollana Vietnam Llaqtaman

 

Rauraq Vietnamita wawqellaqtaman.

 

Paymi, kikin chawpi pacha manchay tiempupi, mundi runata yachachirqan makinwan nina ruqasqan makinpiraq kasqanta. Huk gringo yanki runakunam, ninawan makina ruwasqn chay vietnamita laqtata lliw nakaruyta munarqaku, unanchasqa lliw munduta saruyta munaspa. Killakamaraqmi ayqerachinku chay gringo runakunata, wiñay wiñay makinwan iyaw ¡hermano!

Runa runa, llaqtakunapa qollanan llaqta, vietnamita, runamasiy. Kay llaqtaypa, aschalla, chaninsapa allpachayta chaskiykuway. Mana qonqorispa, as pisi sonqonwan, qam rayku allin runasu hina, sayarispam, aypaykuyki.

 

Agostokilla, 1969

 

 

 

 

 

*(Andahuaylas, 1911-Lima, 1969). Escritor, poeta, traductor, docente, antropólogo. Licenciado y doctor en Literatura y Etnología por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Perú). Ganador del Premio Nacional de Fomento a la Cultura Ricardo Palma (1959 y 1962) y del Primer premio del Concurso Latinoamericano de Cuento en México. Fue uno de los mayores representantes de la narrativa Indigenista de Sudamérica. Se desempeñó como  Director de la Casa de la Cultura y del Museo Nacional de Historia, y como docente de colegio en Sicuani y de los colegios nacionales Alfonso Ugarte, Guadalupe, etc. en Lima, así como catedrático de Etnología en la Universidad de San Marcos (Perú) y en la Universidad Agraria La Molina (Perú). Publicó las novelas Yawar fiesta (1941), Diamantes y pedernales (1954), Los ríos profundos (1958),  El Sexto (1961), Todas las sangres (1964) y El zorro de arriba y el zorro de abajo (1971, aunque inconclusa y publicada póstumamente); en poesía Túpac Amaru Kamaq taytanchisman. Haylli-taki (‘A nuestro padre creador Túpac Amaru. Himno-canción’, 1962), Oda al jet (1966), Qollana Vietnam Llaqtaman (‘Al pueblo excelso de Vietnam’, 1969) y Katatay y otros poemas (1972); en cuento Agua (1935), La muerte de los Arango (1955), La agonía de Rasu Ñiti (1962), El sueño del pongo (edición bilingüe español-quechua, 1965) y Amor mundo (1967).

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