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Por Alejandro Herrera*

Crédito de la foto (izq.) UCV /

(der.) Walter Lingán

 

Sobre Pasos pesados (2016),

de Gunter Silva

 

Pasos pesados es la primera novela de Gunter Silva, un escritor acostumbrado a moverse en el género del cuento. Anteriormente publicó Crónicas de Londres, una colección interesante de narraciones cortas en la que nos narraba las peripecias de los inmigrantes en la capital inglesa. Un trabajo muy parecido a ese pequeño gran libro de Sebastian Salazar Bondy: Pobre gente de París; donde los personajes se encuentran frente a disyuntivas existencialistas y dilemas sociales en una ciudad tan ajena como lejana.

Gunter Silva es seguidor —o perseguidor— de Julio Ramón Ribeyro y se le nota bastante. En realidad, cualquier cuentista debería de serlo: uno de los tres mejores cuentistas latinoamericanos junto a Cortázar y Borges, a pesar de que Ribeyro pagara muy caro —como Onetti— su pesimismo al escribir y quedar excluido del glamour de la fama y los laureles. La prosa de Ribeyro le forzó a permanecer en la sombra, en lo imperceptible, en lo inasequible e impopular (como decía Cioran); sus personajes siempre mostrándonos pequeñas tragedias personales inundadas de cotidianeidad, soledad, fracaso y rezago social; y estos son, justamente, los aspectos que hermanan a la narrativa de Gunter Silva con la de Ribeyro.

 

 

Pasos pesados en realidad bien podría ser una colección de diez cuentos, y esa es la composición que Gunter Silva le ha querido dar, llevando la novela al terreno donde se siente más cómodo: el cuento.

La estructura del libro es interesante como caótica. Su personaje principal: Tiago, es un joven símbolo de una generación perdida en un país difícil viviendo épocas ultra violentas. Terrorismo, corrupción, confusión, evasión, asesinatos, traición, robos, escape…, esos son algunos de los escenarios por donde transcurre la vida de Tiago, un joven que parece estar subsistiendo con los ojos cerrados y solo cierto amor hacía una chica (Ana) parece mantenerlo en pie.

En cierta forma, Tiago es una versión criolla de Mark Renton, el antihéroe de la novela de Irvine Welsh: Transpotting. Un perdedor perdido y sin ganas de destino porque la vida parece no deberle nada. De alguna forma, todos los que pertenecemos a esa generación perdida lo sabemos bien. Recuerdo que alguna vez escuché al padre de un amigo de universidad llamarnos: la generación “alpinchista”. Tiago es una caricatura de esta generación.

Como en Transpotting, los capítulos de Pasos pesados funcionan de manera independiente. Capítulos escritos en diferentes personas, personajes que se mueven de capítulo a capítulo de forma volátil, escenarios que cambian, las ciudades cambian, los villanos cambian… Todo, menos el vacío del protagonista.

(Un paréntesis necesario en esta reseña para hablar de la forma peculiar que Gunter Silva decide usar los símiles en su narración, que aparecen en sus páginas como pequeñas nubes extraviadas. En ellos opta por recurrir a la poética, supongo que para contrastar ese mundo desordenado y sucio que nos presenta. Encontramos, por ejemplo: “…observar como su rostro joven cortaba el viento de la noche como un cometa.” “…y las formas redondas de sus senos aparecían tenues como barro moldeado por el viento.” “Como un artesano frente la arcilla, Neyra manipuló la chapa de la puerta con una pequeña ganzúa.” “Las hojas caían de un árbol, como delicadas pestañas.”)

 

El narrador Gunter Silva.
Crédito de la foto: Walter Lingán

Si Conversación en la catedral empieza con el famoso: “¿En qué momento se había jodido el Perú?”. Pasos pesados decide empezar con: “En Lima To be or not to be significan la misma cosa”. Una curiosa frase localista que, para los que vivimos lejos y en muchos lugares sabemos que las mismas expresiones se podrían aplicar casi a cada rincón del resto del mundo, pero entendemos el mensaje de Gunter Silva, que quiere empezar presentándonos ese lugar caótico que es donde sobrevive su personaje principal.

En uno de los capítulos más vitales e intensos del libro, Tiago es convencido de entrar a robar una casa. No tiene ninguna experiencia, pero tampoco tiene muchas opciones. Su vida ha pasado de vagar por el campus de la universidad donde flojeaba con desgano a robar una mansión de un hombre importante, peligroso y rico. Su vida está al borde de todo a estas alturas. El robo de la mansión es imprudente, cometen fallos de principiante y Tiago y su compañero tienen que huir de la ciudad con los diamantes sustraídos. Huyen lo más lejos que pueden, pero aun así la mala suerte les alcanza. Tiago sin embargo, logra salir con vida.

Tanta incertidumbre a través del libro solo podía desembocar en un final abierto y en un lugar tan descabellado como Londres, donde ni si quiera el personaje principal ya aparece, pero donde podemos constatar que bajo las circunstancias de ese mundo que nos presenta la novela: To be or not to be significan la misma cosa también.

Finalmente, no sabemos qué clase de futuro le espera a Tiago (si es que le espera alguno), pero debo decir que ese final tácito me evocó al final del primer cuento que publicara Ribeyro (Vida gris): De su paso por el mundo no quedó nada bueno, ni nada malo. Era como si no hubiera existido, como un aerolito que cayera sin dejar estela, como un fuego que se apagara sin dejar cenizas. Se hundió en la nada llevándose todo lo que tuvo; cuerpo y alma, vida y memoria, latido y recuerdo.

Fue una vida inútil, rotunda, implacablemente inútil.

 

 

*(Ancash-Perú, 1978). Narrador. Reside en Londres (Reino Unido). Estudió en la Facultad de Arte de la Universidad Católica del Perú y en la Universidad Complutense de Madrid (España). Ha escrito las novelas Bienvenido a mi vida, dictador (2012) y El mundo en que vivimos (2013).

 

 

 

**(La Merced-Perú, 1977). Estudió Derecho en la Universidad Católica de Santa María (Perú) y Literatura y Escritura creativa en la Universidad de Westminster (Reino Unido). Ha publicado los libros Crónicas de Londres (2012) y Pasos Pesados (2016).

 

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