Sobre «Finlandia» (2021), de Marisa Martínez Pérsico

 

Por Nilton Santiago

Crédito de la foto Mario Pera

Marisa Martínez P. y Nilton Santiago presentando

Finlandia (2021), en Animal Sospechoso

(Barcelona, 2021)

 

 

La vida en su punto de fractura.

Sobre Finlandia (2021),

de Marisa Martínez Pérsico

 

 

Frente a la poesía ligera que nos miente con falsas verdades, se erige esa otra poesía, como la de Marisa Martínez Pérsico, clara, transparente. Real. Sin artificios. Una voz tan personal que se hace de “todos”, quizá porque habla de lo que nos une o, mejor dicho, lo que “nos atraviesa”: de la herida de la existencia. De las pérdidas. De lo no recobrado.

 

 

Los poemas de Finlandia nos hablan de un viaje “truncado” como metáfora que se transforma en otro viaje, uno interior, en un “trascurrir” consciente en un mundo que parece que se empecina en autodestruirse y donde la palabra poética, la poesía, es una especie de salvavidas que nos mantiene a flote y da testimonio de esa fragilidad. Fragilidad, sí, casi mística —“Dios, dice Santa Teresa, está hasta en los guisados”— que da testimonio del único milagro que podemos tocar: la vida, el día a día, ese vernos cada mañana crecer en nuestras cicatrices, en nuestras conversaciones con la hija. En estos poemas la anécdota transciende para darnos y llenarnos de significado. Y sí, quizá se sirven de lo cotidiano, porque precisamente ahí es donde reside el vacío. Donde parece que sólo servimos si consumimos. Si somos artefactos. Siempre pendientes a cómo nos ven. Al móvil y las facturas. Al amor fast food.

 

La poeta Marisa Martínez Pérsico leyendo en la presentación de «Finlandia» (2021) en Animal Sospechoso (BCN, 2021)
Foto: Mario Pera

 

Hugo Mújica dice que Marisa Martínez Pérsico, desde el primer poema “asume la vereda de los débiles”, en lo que está punto de romperse, en la grieta. Y, ciertamente, puede que, para Marisa, como para Picabia, “los débiles y los derrotados hacen la vida más bella”.  Y como veréis, su poesía, la poesía en Finlandia, restituye, ilumina, reivindica la ausencia y observa desde el vacío. Pero no como derrota, no, todo lo contrario, sino como una forma de ver ese otro mundo, donde creo que todos somos más reales. Sin filtros ni máscaras.

Asumiendo esa “derrota”; Marisa Martínez Pérsico, a través de estos poemas, la torna en victoria, en dignidad, en esperanza; en belleza permanente frente al paso del tiempo.

 

Barcelona, junio de 2021

 

 

 

 

 

*(Buenos Aires-Argentina). Poeta, traductora y docente universitaria. Doctora en Filología Hispánica. Reside en Italia desde 2010. Es traductora de poesía contemporánea italiana. Ha publicado en poesía Las voces de las hojas (1998), Poética ambulante (2003), Los pliegos obtusos (2004), La única puerta era la tuya (2015), El cielo entre paréntesis (2017), Finlandia (2021).

 

 

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