5 poemas de «Todavía hay fuga» (2022), de Lola Halfon

 

 

Por Lola Halfon*

Selección de poemas por Paula Giglio**

Crédito de la foto (izq.) Archivo de la autora /

(der.) Tanta ceniza Ed.

 

 

5 poemas de Todavía hay fuga (2022),

de Lola Halfon

 

 

cuando eligieron mi nombre

 

no sabían que hubo

otra Lola en la familia

mi tatarabuela

la abuela de mi abuelo Raúl

padre de mi madre

 

cruzaba el desierto

vendiendo comida

y le cerraba los ojos

a los difuntos

no se sabe si es mito

que la encontraron muerta

con las manos en los párpados

 

en otra rama

mi bisabuela

la madre de mi abuela

madre de mi madre

defendía sus derechos

incitaba a las suyas

a la sublevación

mientras les pedía

que no se casaran

que no tuvieran hijos

 

no tengo claro por qué

las estoy nombrando ahora

no hay relación

no hay hilo

pero algo suyo me mantiene

en esta madrugada

despierta

luchando en un desierto

sin derechos

con las manos en los ojos

pero abiertos.

 

 

 

acá yo

 

acá yo fueron

mis primeras palabras

nada se había caído

aunque todos escuchaban

cayó

 

no sé si quería que me miren

o que mi hermano mayor

no destroce la casita

hecha con los objetos

que tenía al alcance

no destroce mi casita

con la pelota

siempre la pelota

 

acá yo exigía

y ahora entiendo

no solo un pedido o un aviso

sino un grito milagroso

la celebración de existir

 

no me imaginé que hoy

diría estas palabras

otra vez

como una bienvenida

a la expansión

un acuerdo un refugio

 

la certeza

de que nadie

más que una

puede

destrozarse la casita.

 

La poeta Lola Halfon

 

materia

 

todo es cuerpo

descubrió mi hermano

de niño

fue agarrando

los objetos de la casa

ceniceros tazas platos

diarios tijeras fotografías

mientras celebraba

esto es cuerpo

esto también es cuerpo

 

¿y el amor?

preguntó mi madre

 

afectado por el enigma

se fue a la habitación

y volvió para mostrarnos

una hoja con las cuatro letras

el amor es cuerpo

cuando lo escribo

 

ahora que los kilómetros

nos separan

anoto en un cuaderno

distancia

recorto las letras

las toco las mezclo

las suelto como lluvia

aligero lo que pesa.

 

 

 

ay, las pérdidas

 

dice mamá por teléfono

cuando le cuento

que perdí plata

pero ella piensa

en La Turca, su mejor amiga

que murió hace unas semanas

o en la tía, su hermana

que recibe inyecciones para ver

 

sin saber invoca

a esa parte del árbol

que desaparece

la casa que ya no es hogar

una Siria en guerra

se pronuncia

en su voz atabacada

 

mientras hablamos la imagino

pintando garabatos

con tinta negra

cuadernos enteros

desparramados por la casa

 

al lado del sillón

en su cartera

en la mesa de luz

junto al teléfono

 

mamá habla, ríe

escucha, se analiza

no me había dado cuenta:

ella dibuja

sus agujeros.

 

 

vivo como un cristal roto

 

dijo mi abuela

cuando todo empezaba

a pudrirse

 

nadie le avisó

que de ella dependía

el volumen de su fragilidad

que era suya la palabra que no usó

que romperse o no romperse

eran elecciones

 

no dejo de preguntarme

por los cimientos:

cuál fue la semilla

de la maldad la locura el odio

dónde estaba plantada

quién la regó

 

hablá con mi abogado

le dijo a su hija

y partió para siempre

 

me hubiese encantado

sentenciar:

abuela, de la vida no se huye.[1]

 

 

 

—————————————————

[1] Sonia Scarabelli, El arte de silbar (Buenos Aires: Bajo la luna, 2014).

 

 

 

 

 

*(Buenos Aires-Argentina, 1993). Poeta. Reside en Bariloche (Argentina). Es parte de la Biblioteca Popular Carilafquen, de la Colectiva de Escritoras Patagónicas y de la Librería El Plan. Así como coordina talleres de escritura y lectura y organiza eventos de poesía. Su poesía ha sido antologada en Jardín, 100 poemas sobre flores de 100 poetas argentinxs (2021); Flotar, 100 poemas sobre ríos de 100 poetas argentinxs (2021); Patagonia Insurgente (2021); Por senderos no pisados (2020) y Transversal, poesía contemporánea de Río Negro (2020). Y fragmentos de su diario íntimo en Diarios de encierro (2020). Ha publicado en poesía Todavía hay fuga (2022).

 

 

 

**(Córdoba-Argentina, 1988). Poeta y licenciada en Filosofía por la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina). Reside en Buenos Aires. Obtuvo Eel I Premio Centrifugados de Poesía Joven (España, 2018). Ha participado en el XII Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires (Argentina, 2017) y el XXXIII Festival Internacional de la Poésie de Trois- Rivières (Canadá). Ha publicado en poesía Ella, naturaleza (2012), En el cuerpo (2016), Un lugar para mis piernas largas (2018), La risa loca de los ángeles (2018) y Hoy llueve en el mundo (2019).

 

 

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