5 poemas de «Retorno a la nada» (2019), de Bikut Toribio Sanchium

 

Por Bikut Toribio Sanchium*

Crédito de la foto (izq.) Ed. Autómata /

(der.) www.culturamir.com 

 

 

5 poemas de Retorno a la nada (2019),

de Bikut Toribio Sanchium

 

 

He ido a matar el cotidiano

 

Fue en aquel lugar ya desgastado,

Que un día fue nuestro presente

El lugar en que abracé tu mirada.

En esa choza llena de tu olor.

Fui ahí.

 

Donde alumbraste la noche de Lima

Pero regresé invadido de nostalgia

Sólo te encontré en el recuerdo

Tu ausencia me dejó sin apetito.

Regresé con la sed insaciable de tus besos.

 

El poeta Bikut Toribio Sanchium

 

Pensando en ti

 

Me duele pensar que no te tendré como esa vez que

conseguimos ensuciar las mañanas floridas de

orquídeas.

Es terrible creer que el tiempo no cederá.

Me vuelvo en polvo al saber que en otro tiempo

estarás en brazos de otro.

Quizás en ese entonces ya nos habremos perdido.

¡Qué dolor magnificado!

Es como tratar de escapar del epicentro del terremoto.

 

Este corazón sólo sabe latir contigo.

Alma de mí ser

Si mañana te pierdo,

en cada tarde te buscaré en mis recuerdos

melancólicos.

Será la vida pasada en el tiempo pasado.

Recuerdos que pacificaron mi existencia desmerecida,

Digna en mi pedazo alma.

 

Hoy, a estas horas de la noche, pienso en ti y pido al

Dios mudo volver a verte

O te habrás marchado a la otra vida soñada…

¿Quién ha dejado de soñar por un paraíso?

Si existiera esa tierra dormiría para siempre a tu lado.

 

Hoy sentado con muchísima nostalgia,

Peno ser tu libertad.

En este eterno momento quisiera algo contigo: libertad

del mundo.

Certeramente nunca supe si te quería.

Aunque en el fondo siempre fuiste mi sueño.

 

Mañana sabré que fuiste con otro sin ni siquiera

pensar en este apenado ser.

Será mi más triste existencia.

Tal vez, por eso, sabiendo que jamás seré tuyo, ni un

segundo de aire dejaré de abrigarme de tu mirada, ni

dejaré de musicalizar tu voz.

Mataré la distancia como David a Goliat.

 

¿Si en el mundo hay guerra por dinero por qué no

puedo hacer guerra por tu amor?

Guerra por tu amor

Tal es la más simple justicia existente.

Francamente, lucero del alma, cada gesto tuyo, serán

mil maneras de salir victorioso…

Eres mi verdadera y majestuosa victoria y paz de la

guerra humana.

 

 

 

Sólo te encuentro en el recuerdo

 

Pasaron años

Y pasarán más y más años y al final los hombres nos

llamaremos animales

Serán años sin que aquellos magníficos tiempos

Y la eternidad de lo bello se apiade

Y lo único que encontré en ti desvanezca.

Volveré a rejuvenecerte en mi soledad de todos los

tiempos

En la era de los animales en el mundo te volveré a mi

juventud.

 

Volveré en el tiempo de los animales, sólo animales

en el mundo.

Volveré de las veces que no nos desistimos.

Volveré en el tiempo que pegaditos nos volcamos

como vuelca una canoa por el remolino del pongo.

 

Habrán transcurrido el tiempo sin que tu presencia

brille.

Pero volverán esos tiempos

Aquellos tiempos que deliramos juntos

Esa noche de susurro volverá

Volverá el tiempo infaltable:

Cuerpo a cuerpo, piel a piel, boca a boca;

Las miradas de dos pares de ojos volverán en aquella

noche.

 

Hoy volví a verte

Sólo te veo en mis adversos recuerdos.

 

 

Ha pasado la noche

 

Sucedió un pavoroso día

Ha sido una amanecida intensamente mágica…

 

No te he visto hoy día

Y eso me ahorca

Parece mi fin hoy día que no te he visto

 

Ayer el miedo nos cogió orgulloso

En la noche bullangera de Lima nos amenazaron un

par de jóvenes

Fue con un par de desgracias

En ese instante infernal,

A segundos de muerte te miré

A segundos de muerte volví a ti

Pero ni en ese segundo dejé de pensar en ti

 

La única pisca de aliento

En el más mínimo aliento mi corazón se contuvo.

Mi aliento que me llevó a seguir caminando fue tu

existencia

Qué dulce es la vida

Esta vida es deliciosa

¿Qué sería de esta vida con tu partida?

El par de jóvenes sólo nos quitaron un par de vainas

Y nosotros seguimos juntos, caminando

Hacia las auroras del alba.

 

 

 

Los sigo

 

…Seguirlos…

Estar cerca de ellos

Escucharlos con precisión

Penetrar la mirada en ellos

Vigilarlos como la luz del día

Es uno de los actos…

El espíritu lo pide

La pasión lo busca

La emoción blasfema

…Es un acto digno de rebeldía.

Sigo a mis viejos que han dejado la huella ante el

pueblo

La historia del pueblo es el testigo.

Sigo a mis ancestros que pronto dormirán bajo la

tierra.

 

 

 

 

 

*(Bagua-Perú, 1995). Poeta. Pertenece al pueblo awajún de la Amazonia peruana. Bachiller en Economía y Gestión Ambiental por la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (Perú). Ha publicado en poesía El aroma de amor de Sekut. Una vaga tristeza (2019) y Retorno a la nada (2019).

 

 

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