2da temporada de Alfabeto del Mundo

 

La segunda temporada del catálogo digital literario Alfabeto del Mundo arranca con 4 nuevos libros de poesía de reconocidos escritores de Brasil, Argentina, Cuba/Chile y Venezuela.

 

 

Ediciones de la Línea Imaginaria:

http://www.edicionesdelalineaimaginaria.com

La Castalia:

www.lacastalia.com.ve

 

 

Allí, en esas páginas web, podrán descargar los cuatro nuevos libros digitales del catálogo literario Alfabeto del Mundo. Estas cuatro joyas de la poesía actual se presentarán el martes 03 de mayo a las 7.00 pm hora de Ecuador y Colombia desde el canal de YouTube de la Casa Museo OTRAPARTE de Medellín. Están invitados a seguir la transmisión en vivo.

El catálogo digital Alfabeto del Mundo, creado para el fomento, promoción e incentivo de la lectura y la difusión de la literatura universal, gestionado por las editoriales Ediciones de la Línea Imaginaria de Quito, Ecuador y La Castalia de Mérida, Venezuela, arranca su segundo año en la red con libros de los poetas: Floriano Martins de Brasil, Leandro Calle de Argentina, Ramón Ordaz de Venezuela y Damaris Calderón de Cuba/Chile. En su primer año y cuatro meses de existencia, Alfabeto del Mundo registró 49 mil descargas. Al momento este esfuerzo editorial nos ofrece 37 libros de poesía y una novela.

La presentación de los libros: Un día fui Aurora Leonardos del destacado poeta, editor, traductor y ensayista Floriano Martins; Nadar en las aguas de piscis del poeta, catedrático y traductor Leandro Calle; Obertura de mar del notable escritor y ensayista venezolano Ramón Ordaz y Mi memoria es un perro obstinado de la destacada poeta y pintora cubana radicada en Chile, Damaris Calderón, será con una gala en vivo, conducida por las poetas Lucía Estrada de Colombia, Ana y Aleyda Quevedo de Ecuador, quienes junto al editor y escritor José Gregorio Vásquez, prometen una noche de diálogo con los autores y exquisita lectura en voz alta.

Para los lectores de Vallejo & Co. presentamos un dossier de los cuatro nuevos autores de la familia Alfabeto del Mundo, como un abrebocas e invitación para que se descarguen sus libros de manera gratuita.

 

La poeta Damaris Calderón. Crédito de la foto: ©Iván Vladimir Martínez

 

3 poemas de Damaris Calderón Campos*

(Cuba/Chile)

 

 

Mejores Mentes

(con Ginsberg siempre, en Oklahoma o en La Habana,

donde lo echaron por maricón)

 

Yo no vi a las mejores mentes

 de mi generación

destruidas por la droga el sexo

la locura.

Las mejores mentes mejores

mentes mejores mentes

se convirtieron en suvenires

en postales

ecos

en iconos mirando a íconos

sin ningún dios verdadero.

Las mejores mentes

se fueron se quedaron.

Hicieron su guarida en la boca del lobo.

A la luz rupestre de un quinqué

los domesticaron.

Se dejaron domesticar.

Las mejores mentes empapelaron las paredes

con billetes falsos.

Vendieron su alma al diablo

de cualquier latitud.

 

Se dejaron dar por el culo

sin semen sin poesía sin grandeza.

(Y cobraron por ello).

Nadie escribió el poema final

sobre el recibo de cuentas impagas.

Nadie corrió alucinado

por el despeñadero de la página.

Uno se colgó, encendido,

como un pan.

La poesía era punzante.

Desesperada.

Y sacaba rostros a cuchillo.

 

 

Hoy vi la luz de Cuba

 

Hoy vi la luz de Cuba

diáfana

en el patio de mi casa.

Y porque vi la luz de Cuba

vi el colibrí.

Brevísimo.

Un instante.

 

 

 

Ningún poema es más grande que tú

 

Me gustaba “el arte de perder”.

El agujero en el buche.

Decir

(escribir)

en imperativo:

“No, no fue un desastre”.

El desastre sigue ahí.

El reloj de mi madre

sigue en mi mano, invisible.

Y la casa.

Y la frazada con sangre.

Y los continentes.

He visto gente

(la mayor parte)

vivir y morir sin literatura.

Y respiran

y se duermen igual.

El sol se pone

sin literatura.

El gusano no perdona.

Y hay ojos luminosos

sin letras.

 

El poeta Ramón Ordaz. Crédito de la foto: Archivo del autor

 

3 poemas de Ramón Ordaz**

(Venezuela)

 

 

Vértigo

 

A Yeira Cortez

 

Nos rodea.

Nos circunda

Nos trae serenatas

Nos seduce su cuerpo sinuoso

Nos embriaga su vulva alucinada

Nos arrastran sus lavas, sus laberintos subterráneos

Nos seda contemplar su vastedad de azules, sus verdes imprecisos

Nos aterra saber que hay en su corazón un negro monstruo,

un violento crepúsculo

Nos asume Nos tiene en las orillas de su cuerpo bajo un rumor

de estrellas infinitas.

 

 

 

Pundergá

 

Frágil es todo amor.

 

Punta delgada en el cobertizo de manglares,

sólo el mar acrisola esas intemperancias

de una costa a otra.

 

Dúctil también lo que hemos construido,

reverso de una tela de araña

que nunca termina su labor.

 

Delgada es la sombra de la ostra

en la punta del beso que empieza a consumirla.

 

 

(Pundergá. Fusión lingüística de Punta Delgada, zona de manglares en las afueras de Cumaná donde se cosechaba la ostra.)

 

 

Resurrección

 

Solo en el epicentro del temblor.

 

El mar echa raíces a mis pies;

sus olas van creciendo con el flujo

del escarpado amor que interrumpió su viaje.

 

La memoria vaga,

recoge los pendones, el muerto tiempo,

mientras reincide el mar,

zurce con sus peñeros las aguas lentas

de un viejo calendario que viene a resarcirnos;

lo que cabe lloviendo en la frágil linterna

sobre la noche huérfana.

 

Que no puede su luz, que amuralla su ocre,

que cercena en el aire los frisos del poniente,

que derrama su apiario a plena luz del día,

que deja en cada llama aromas de cenizas,

que mañana, mañana es Viernes Santo

y el Fénix del amor vuela todos los días.

 

El poeta Leandro Calle. Crédito de la foto: Archivo del autor

 

3 poemas de Leandro Calle

(Argentina)

 

 

18

 

Entre tu hombro y el cuello

detecto el olor de tus ojos

me quedo allí

como un ciervo sediento

y bebo

 

 

 

19

 

¿Voy a servirte acaso un plato de tristeza

con su porción de sal, de viento

de locura?

no, no bebas de mi ahora

quedate con el hambre y la sed

hay cenizas en el viento

cenizas que vienen de un lugar

donde lo único que ha ardido

es el dolor

 

hoy no bebas de mí

ayuname

 

 

13

 

Entre tus piernas, la fuente del deseo

pero tenés que saber que mi deseo

no es algo que yo pida

mi deseo es como una excavadora que avanza

hunde su lengua de metal en medio de la tierra

y respira con temblores de cemento

En otros tiempos supe arrodillarme ante la oscuridad

y pedir, pedir, suplicar incluso. También agradecer

Vi innumerables multitudes de gente que pedían

La gente, ¿qué es la gente?

¿Y el deseo?

Voy del goce al placer y del placer al goce

pero no pido nada

no tengo ningún deseo que pedir

el deseo desea

está adentro

hay que abrir las puertas,

nada más

 

El poeta Floriano Martins
Crédito de la foto: ©Pascual Borzelli

 

3 poemas de Floriano Martins

(Brasil)

 

 

Una rebanada de la aflicción

 

Los milagros se asfixian en las mazmorras,

reabren las cicatrices del deseo, dicen

que están ahí para una última ronda

entre las flores devoradas del infierno

y el rebaño de cenizas de las tormentas.

Los milagros que cuelgan de las sogas agitan

las heridas impresas en sábanas sucias.

Una amalgama de desesperación y castidad.

Trébol de siete hojas grabado en el suelo,

flanqueado por un charco de sangre oscura.

Cuantas figuras extraviadas de la palma

de estos enigmas que sondean las barras

de innumerables celdas en que los milagros

vuelven a pensar en un escape repentino.

 

 

 

Pincelada convulsiva

 

Los días cosen telas antropofágicas.

 Los días no son rival para tus chozas.

Los días desenredan la angustia del tiempo.

Los días brillan en los cuartos mohosos.

Los días parecen aves migratorias

y distinguir la evidencia de cada otoño.

Los días se desvanecen después de un ciclo

de orgasmos. Los días que acechamos con alientos

desgarradores de una treta de serpientes, los días

cuando apenas apagamos el impulso de pecar.

Las ramas descienden de los árboles para morir.

 

 

El mar en mis pechos

 

Encima de todo esto

 –aceituna, balido de arpas

jardinería de terciopelo–,

la noche es oscura,

como el acercamiento de una daga,

nácar que desea el mar,

más allá de todo lo visible,

una piedra coronando la ondulación del río

–peces enguantados, regla de disfraces,

catedrales de arena–,

la noche permanece oscura,

hasta que el último camino sea

grabado en el espejo de las sábanas.

 

 

 

 

 

*(La Habana-Cuba, 1967). Poeta, narradora, pintora y ensayista. Ha publicado más de veinte libros de poesía Duro de roer (1999), Sílabas. Ecce Homo (2000), Parloteo de sombra (2004), El remoto país imposible (2010), Las pulsaciones de la derrota (2012), El tiempo del manzano (2018), La sombra del pájaro (2020) ¿Y qué? (2020) y Daño colateral (2021), entre otros. Además, de tres antologías personales El infierno otra vez (2007), La soñante (2015) y Mi cabeza está en otra parte (2017). Ha obtenido el Premio de poesía de El Mercurio (Chile, 1999), la Beca Simon Guggenheim (2011), el Premio Altazor (2014) y el Premio a la mejor obra publicada Fund. Pablo Neruda (2019).

 

 

 

**(Venezuela). Poeta y ensayista. Licenciado en Educación de Castellano y Literatura por la Universidad de Oriente, magíster en Literatura Iberoamericana por la Universidad de Los Andes. Director-fundador de la revista de Arte y literatura En Ancas (Caracas, 1976-1981). Director del periódico Oriente Universitario (Cumaná, 1981 a 1983). Director del Centro de Actividades Literarias “José Antonio Ramos Sucre” (Cumaná, 1983 al 2000). Director-fundador de la revista Trizas de Papel del Centro de Actividades Literarias “José Antonio Ramos Sucre”. Director de la Revista Latinoamericana de Poesía Poda. Ha publicado en poesía Potestades de Zinnia (1979), Antología del Otro (1990); Grafopoemas (1992), Diario de Derrota (1993), Kuma (1997), El pícaro en la literatura iberoamericana (2000 y 2007), Profanaciones (2002), Albacea (2003), entre otros.

 

 

 

***(Zárate-Argentina, 1969). Poeta y traductor. Reside en Córdoba (Argentina). Se desempeña como docente universitario, dirige la Biblioteca de autores y temas marroquíes para Alción Editora y es columnista cultural del diario Hoy Día Córdoba. Ha publicado en poesía entonces (2010), Blasfemo (2013), animalia urbana (2014), elijo (2017), país (2018), Algo que arde. Antología poética 1999-2020 (2020), entre otros. Ha traducido a Guy de Maupassant, y a los poetas marroquíes Abdellatif Laâbi, Siham Bouhlal y Miloud Gharrafi. También a los poetas francófonos Anissa Mohammedi de Argelia, Véronique Tadjo de Costa de Marfil y Gabriel Okoundji del Congo (Brazaville).

 

 

 

****(Brasil, 1957). Poeta, ensayista, traductor, editor y artista plástico. Su obra es muy diversa. Es organizador y traductor de libros de autores como Pablo Antonio Cuadra, Jorge Luis Borges, Federico García Lorca, Guillermo Cabrera Infante, Aldo Pellegrini, Vicente Huidobro, Enrique Molina. Ha organizado treinta libros de destacados autores portugueses para una editorial en Brasil en prosa, poesía, teatro y ensayo. Se dedica al estudio del surrealismo ha publicado ensayos e antologías de este movimiento, siendo los más recientes títulos Un poco más de Surrealismo no hará ningún daño a la realidad (2015), Un nuevo continente – Poesía y Surrealismo en América (2016), Escritura conquistada – Poesía hispanoamericana (2018), y 120 noches de Eros – Mujeres surrealistas (2020). Ha creado y dirige la publicación virtual Agulha Revista de Cultura, así como el sello editorial ARC Edições. Su trabajo fotográfico contempla exposiciones y portadas de libros. Ha publicado en poesía Tres estudios para un amor loco (2006), Teatro imposible (2008), Fuego en las cartas (2009), Antes que el árbol se cierre (2020), entre otros.