1+1 poemas de «Caracol» (2021), de Lola Nieto

 

Por Lola Nieto*

Crédito de la foto (izq.) RIL Eds. /

(der.) la autora

 

 

1+1 poemas de Caracol (2021),

de Lola Nieto

 

 

Cf

 

¿Tú crees que si pienso en algo, algo me percibe de algún modo? ¿Tú crees que pensar así cambia el devenir de las acciones, la fluctuación de las corrientes de una sangre almibarada a pista de un caldo angélico? ¿La posibilidad de hacer que alguien haga algo por pensarlo, por estar ahora mismo en esto, esto sucede? El cuerpo entero lo fruncí de proyección con la mente plegada en cesta sin canal, sin acompañamiento ni estructura. El lapso en solo concentración. Lo llamarías adorar. Pues creo que es adorarte in situ, a divinis, a verbis ad verbera, ab aeterno, confieso que es exageración esto del final, pero me gusta probar la línea frágil. Lo supiste. Y voy a ser sincera. De hecho, lo podías saber desde mucho antes, cuando deambulé con una notita patética y tierna. No sé cómo sabía entonces cuál era tu casa, ¿cómo supe?, ¿dime, cómo fue eso? Me senté en el bar feo de delante con la nota estrujada, tomé café, esperé y nada sucedió. Te da tanta vergüenza como a mí. Por eso escribo. Justo como ahora. Es una prueba. Seguro que fue un aprendimiento de ti, de aprender y prenderme, de lo que aprendí porque yacía sujeta de ti en ti para que por ti me vieras dejándome de ver en ti misma transformada: ad absurdum pero bonito. Como traición y abandono. Trai la ción ya dono a ti tútú et túdemí et medetí. ¿Funciona en la distancia? Solo alguien trabaja. Y otra ampara. Si donde tú estás ahora yo no estoy, sientes la baba de los moluscos que te regalé, ¿estarán aún prendidos en la pared frente a la cama? Tibia un viaje se parece a sopa sin grumos, caldera en abstracción, cardiopatía es coronación porque parte el cardo en cuerdas par et coeur ador ía corta carta acta fabula est: parte es lo que esto í esta no es. Carta debe ser de una a otra, en círculo cerrado. Y en eso la carta reconvierte la ambigüedad en dos acontecimientos concretos y consabidos, tú:yo. El pronombre es lo más cerca. Por eso tú lees esto que es una carta pero se encuentra en un sitio de no ser carta y piensas que tú eres el tú al que escribo. Y quizá sí. Si en algún momento tú que eres el único tú de esta carta lees esta carta, sabrás que eres. O quizá no. Todo el otro tú sabrás que esto no es una carta sino ficción y por eso está en un sitio de no ser carta sino de ficción. ¿Cómo saber entonces quién eres? Es lo único que no puedo saber yo: tú-c / tú-f: tres aristas iguales. Porque carta es círculo cerrado pero no vínculo cerrado. Esta carta es un triángulo y una carta-ficción. En algunas lenguas, letra y carta se dice igual. Si escribo en algunas lenguas esta carta es una letra y muchas. ¿Cuál? Cf: esto. Como aquel día en el cine. Cuando estaba sentada en la sala muy grande en oscuridad y sin personas. Percibí que estaba cerca, de pie, con un bastón. Me dio tal estremecimiento que necesité cambiar de sitio. Pero antes noté que estaba más cerca todavía, muy cerca realmente. Me dijo a la altura del hombro, por estatura no llegó a más, algo que aunque no recuerdo en su literalidad, fue una carta para el futuro. Yo no respondí, como ahora tú no respondes, supongo que es un modo de estar en paz, en letra muerta, ad litteram, ad hoc, ad memoriam rei perpetuam, ad nauseam. Solo trato de ser un tanto irónica, porque ciertamente esto se está poniendo ex ungue leonem, in fine, muy per se. Sucedió en un sueño esta cuestión tratada pero siempre pensé que habías tramado tal modo de conectar. Igual que hice yo: me asusté para siempre. Dices: si quieres escribir una carta deberías hacerlo y acabar con esto. Te imagino ante esta c-f que no te envié y que sí te envié. Enfadada para siempre. Fue por pensar en todas las posibilidades: stellein, stello, apo, epi, poner en orden, mandar, yo envío, yo pongo, aparte, fuera, lejos, sobre, estel, estrela, stea, star, stern, stjärna, seren, sitara. Fue por pensar en: llenar, romper, rodaja, espuela, persona que se dedica a ver, también caballo que lleva la cabeza alta generalmente por tener una en la frente. En esta carta hay tres. Cuando una de las dos muera, ¿qué pasará?, ¿dónde crees que irá toda la energía tan fuerte? Luego crecí. Luego volví a crecer más. Y ahora viene el motivo. Se puede llamar de muchas formas. Yo lo llamo igual. Quiero decir que te traté y en esa imposibilidad traté en lo que envuelve. El caso es que un acontecimiento nunca alberga una necesidad. Ese día era una plaza de noche porque era invierno o casi. Y me lancé a llorar. En una mano sujetaba una bici y en la otra la solapa, a la que me agarré y tuve que agacharme por estatura, como siempre. Alguien mira. Miraban de hecho dos personas, recordarás. Ese día pudo suceder. No entendiste que era algo así como cabernos a la vez. O precisamente. A veces no calibro la fuerza que poseo. Deshacer. Qué exageras. Quién sabe. Igual pasaba todo pero al revés. Tú calibrabas lo mismo y contrario, versus. Quizá perdiste mi fuerza. Estelar, tela, tri. Por creer siempre creí que lo querías todo. Y por querer quería que quisieras esto. Por esto, pensé que nunca te he visto llorar. Como todas, nosotras también. Fuerza, fantasma, futuro, todo va con f. Ave atque ave. Ahora c. Nos sirve para proyectarnos en algo. Acordarnos de adoración o de odio, cor, cordio, cordialmente, lo mismo da: bis. Nunca pierdo cuando juego. Tú tampoco. Sospecho que piensas ahora mismo dos cosas a la vez. Destruir es un buen alimento.

 

 

Carpintería

 

Digamos que está muerta. Maneja un péndulo. Susceptibilidad entre el cuerpo y la presencia. Todos los movimientos son extensiones. Friego las manos una contra la otra. Por la extensión de las palmas. Un movimiento del cuerpo sobre el cuerpo niega la extensión y la presencia. Una montaña es una arruga. Este repliegue es un mecanismo de inversión. Rompe un huevo crudo. Divide un huevo cocido. Escarba un huevo enterrado. No acude al encuentro sino a la mímica de un proceso mental de distracción. En un pozo estamos guardadas. Entre los cuerpos hay susceptibilidad por el acontecimiento exterior. Es para mover, para emocionar. Exponer. Extremidad. Extasiar. Exabrupto. Cuajo. Prefija la emoción y la imitación. Se basa en una impresión sensorial arcaica. Como privación y filtro de nexo. Por absorción de distancia y un gramo de más en los fragmentos. Muestra en el movimiento la copia. Hacer algo es hacer nada. Libre y perdurable mientras sacude. Para acercarse hay que desvincular el relato. Desvía una parte y borra otra. Descansa y se tranquiliza. Dos cosas muy juntas se cautivan. El equilibrio transmigra. Deleite. Equivocadas.

 

– te estoy haciendo de arroz triturado para que no renazcas – estoy bien – pero estaré mejor – repetir el relato es la idónea definición para el vocablo invertir – si te digo enfermedad entiende necesario – placer y evacuación – hay que masticar seis veces – derivado popular de cochleare – recurre a la antigüedad es el instrumento de conocimiento – cuchara – todo es fruto de una recepción – la palabra no es nativa – por la terminación en ol – cacalaou – cáscara y gravilla – es un imán del iberorromance y del occitano ­– la destinataria es la formación calcárea – cuando se disuelve el sujeto en el objeto (cubo de precisión) que proyecta a modo de caja otro cubo – otra concha – excitarse es engendrar numerosos dedos – contener a alguien en la garganta sin que se interrogue por el habitáculo sobre sí – ninguna extensión cuida – el desapego entre dos objetos vivos es el fundamento del designio – se considera volátil y luminosa – fibra de la mostaza – incapacidad para discernir – miosota – llamada raspilla – flor similar a las orejas de ratón – desmán – almizcle – las células segregan lo que falta – lo que falta es el gran columpio de un rastro a otro – cuando decimos sois iguales – cadena de lamentación – hace falta ser igual para que surja la sutileza – alimentarse es una atrocidad – si esto ya ha pasado lo irremediable es invertir – cocer teoría – son más valiosas rotas y reparadas con oro que las que nunca se rompieron –

 

Presentación de «Caracol» en Barcelona.
Crédito: Laura Rosal

 

 

 

 

 

*(Barcelona-España, 1985). Poeta. Doctora en Filología hispánica por la Universidad de Barcelona (España). Se desempeña como profesora y coordina, con Antonio F. Rodríguez y Laia López Manrique, la revista de creación artística Kokoro (www.revistakokoro.com), así como la editorial Kokoro Libros. Ha publicado en poesía Alambres (2014), Tuscumbia (2016), Vozánica (2018) y Caracol (2021).

 

 

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