Este jueves 24 de agosto a las 8.00 p. m., la editorial Poesía Sub 25 presentará Norcorea, segundo libro de Kevin Castro. La presentación estará a cargo de Roberto Valdivia, editor, y Domingo de Ramos. El evento tendrá lugar en DaDA (Av. San Martín 154, Barranco).

 

 

Por Roberto Valdivia

Crédito de la foto Ed. Poesía Sub25

 

 

Sobre Norcorea (2017),

de Kevin Castro*

 

 

Norcorea es uno de los primeros libros importantes de la generación más reciente de poesía peruana y la primera impresión que causa en el lector es que suena increíblemente fresco. Esa frescura radica en hacer algo que la poesía peruana casi no se ha arriesgado en las últimas décadas, mientras que la gran camada de poetas de los años 2000s se ha enfrascado en propuestas innecesariamente complejas, Norcorea suena a alguien empujando la puerta de tu cuarto, confesándote todas sus penas y sueños a través de la rendija de esa puerta implorándote que lo dejes entrar para seguir hablándote al oído.

Quien habla en Norcorea se rebela constantemente contra el lugar al que le asigna el sistema, el pequeño  hombre rodeado por sus pequeños problemas, oficinista, estudiante universitario. Algunas veces mostrando su miseria sin tapujos y dibujando sus preocupaciones para curarse como si hablara frente a un psicólogo, y de manera más ambiciosa estableciendo el contrario a esa tristeza como una manera de redención. Y Norcorea ubica ese contrario en el amor. En ese sentido, este libro es el primer paso para una propuesta de rebeldía que nos hace pensar que viene un siguiente escalón en el cual, cansado de revoluciones, el poeta siente su amor en una fe definitiva o a manera de El Hombre Rebelde opte por una rebelión perpetua sin proponer nada, solo esquivando las balas y gritando amor. Sea cual sea el escenario, Norcorea nos hace pensar que Castro dejará hermosas siluetas en su movimiento.

 

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3 poemas de Norcorea

 

Voy a escribir la historia más jodida del mundo. Será un film de 1h 30m.

 

Opening: Kultura Babylon, Laguna Pai

I. Fin de semana

La primera parte irá de un tipo universitario que adora el cine ‘experimental’ y que odia todo lo que se ha producido en Hollywood después de los 90s. El tipo en cuestión vive despotricando contra todas las películas comerciales de Hollywood (y en general, en contra de cualquier película comercial que pueda ser vista en Cineplanet). En una de las escenas el tipo está intentando ligarse a una chica, hasta que comienzan a discutir de cine, porque a ella le aburre y asquea Viva la muerte de Arrabal y prefiere Saturday Night Fever con John Travolta. La discusión se torna innecesariamente ruda, así que la chica se va molesta y deja que él pague la cuenta. En otra escena el tipo está intentando ligarse a otra chica, pero vuelven a discutir porque ella quiere ver una comedia romántica en el cine y él una película de Woody Allen en un cineclub. Finalmente no se ponen de acuerdo y ella se va. El tipo pasa cada vez más tiempo mirando cine experimental raro y leyendo crítica de cine raro. Hasta que un día, mientras lee una revista de cine independiente, se da cuenta de que se ha quedado ciego. El tipo se asusta y acude a todas las clínicas caras de Lima a buscar un doctor u oftalmólogo o cirujano que le devuelva la visión. Pero todos los cirujanos y oftalmólogos de Lima han desaparecido misteriosamente, así que el tipo se deprime y decide pasarse el fin de semana durmiendo. El primer día del fin de semana sueña con su madre. En el sueño su madre es niña y ha matado un alacrán echándole desinfectante de baños encima. Le tiemblan las rodillas. El segundo día del fin de semana sueña que está solo en medio de un desierto en cuyo horizonte se avista el mar. Él camina rumbo al mar, pero luego de mucho tiempo caminando, el mar parece encontrarse a la misma distancia. Entonces desiste y abraza un cactus. El último día del fin de semana el tipo sueña con un cerdo gigante que come pastillas rosadas acumuladas en una montaña gigante de pastillas rosadas. El tipo lo espía con cuidado de no ser visto, pero sin darse cuenta patea una cucharita de metal mientras retrocede. Cuando el cerdo se da cuenta de que el tipo lo está mirando, corre hacia él para comérselo, entonces el tipo, asustado, comienza a correr hacia ningún lugar. Cuando el tipo despierta está empapado en sudor y ha recuperado un 20% de la visión, por lo que puede distinguir ciertas formas y colores, aunque sin nitidez. El tipo se emociona y va a la cocina a servirse un trago, pero descubre que en la cocina hay formas humanas con armas. Desesperado, trata de esconderse, pero las formas humanas descubren que ha despertado, sacan sus armas y le disparan por todos lados. El tipo muere.

 

II. El desquite

La segunda parte del film irá de la misma historia desde la perspectiva de uno de los matones, el jefe, que es en realidad un poderoso narcotraficante de cocaína que acaba de ser estafado a lo grande —lo que es considerado más que una afrenta en el mundo del narcotráfico—, y quiere vengarse del afrentador, pero por algún motivo es imposible, así que decide desquitarse de todos modos con alguien inocente. Al tipo afrentador lo llama Afrentador. Hay una escena algo larga (aprox. 3’ 30’’)  del narcotraficante rabiando mientras viaja en su auto por una carretera X. La música que suena de fondo es Fuck you de Lily Allen. Al final de esta larga escena el tipo llega a un grifo y se encuentra con otros cuatro tipos bien vestidos y con buenos carros, todos se saludan, encienden sus cigarrillos, conversan largo rato sobre ‘el desquite’. Al parecer todos ya han planeado algo que hacer para ejecutar ese desquite, así que hablan de algo que no se llega a entender del todo. Luego de esto, se suben a sus autos y manejan rumbo a Lima. En una de las escenas en los autos uno de los cuatro tipos colegas del narcotraficante principal le cuenta un chiste a su copiloto: ‘—¿Cómo terminas con tu esposa luego de diez años de matrimonio sin hacerla llorar ni perder tus propiedades? —¿Cómo? —Le disparas en las tetas. —¿…? —Sí, en las tetas. —… —¡Claro! Nadie le dispara en las tetas a su esposa. —… —¿…?’. Cuando todos llegan a Lima se encuentran con un quinto tipo que tiene cara de oriental. El tipo oriental saca un teléfono móvil en el cual ha instalado una aplicación de desarrollo propio. Les explica que la aplicación se llama Kill the clone y es un juego que tiene dos funcionalidades principales: Primero, contrasta la cara de Afrentador con la base de datos de fotos del DNI de todos los ciudadanos limeños. El sistema elige a los cinco más parecidos y los asigna a los teléfonos móviles de cada uno de los cinco tipos que han acudido donde el tipo oriental, que funge de árbitro. Luego, los cinco tipos deben enfrentar a su personaje contra los otros (lanzando ataques mágicos, aplicando llaves, usando armas, etc.) hasta que uno solo quede vivo. Cuando esto sucede, el sistema revela los datos del sujeto de la foto del DNI para que los tipos narcotraficantes vayan a su casa y acometan su venganza. El tipo oriental ejecuta el programa en su teléfono, el sistema asigna a los teléfonos de los cinco sujetos un personaje y todos se ponen a competir. Mientras se desarrolla el juego, el primer narcotraficante se da cuenta que sienta placer al ver a su personaje recibir golpes, pero como se ha ensañado con su personaje no quiere perder, quiere ganar para matarlo en la vida real, entonces se desarrollan varios minutos de escenas de lucha virtual en la que uno de los personajes animados gana todas las peleas no sin antes dejarse atestar unos cuantos ataques brutales. La música de fondo de esta escena es No games de Rick Ross & Future. Cuando el jefe narcotraficante gana, enciende un cigarrillo y deja que el sistema le muestre los datos de su ahora víctima. El personaje corresponde al tipo ‘cinéfilo’ que odia el cine comercial. Luego de ver sus datos, los narcotraficantes se dirigen a su casa y lo encuentran dormido. El jefe narcotraficante decide que no es divertido matarlo si está dormido, así que ordena esperar a que despierte. Todos los narcotraficantes toman un café en la cocina esperando a que esto suceda. Cuando el tipo despierta y ellos se dan cuenta, todos le disparan en todos lados y muere.

 

III. El congreso

La tercera y última parte de la película va de unos médicos que viajan en bus rumbo a algo así como un congreso nacional de médicos. Como ese, hay siete buses más llenos de médicos yendo en la misma dirección. Con el pasar de los minutos se hace más visible que se trata de un congreso de cirujanos oftalmólogos. Todos hablan de distintas cosas profesionales excepto uno de los grupos de médicos, sentados en la fila de asientos de atrás, que habla del negocio de la pornografía mientras el médico más joven de todos los escucha muy atento. Todos los de este grupo están de acuerdo en que, a diferencia de otras artes, la pornografía se mueve básicamente en torno al dinero, y que tonterías como el post-porno o el porno artístico o el porno mormón son puras mierdas o a lo mucho mierdas secundarias comparadas con el tipo de porno que mueve realmente la industria pornográfica. Todos coinciden en que la pornografía básicamente se ha quedado en lo mismo: rubias tetonas, enfermeras, colegialas, dancing bears y similares. Sin embargo, añaden, los videos caseros o amateur se han ido ganando el corazón de los espectadores hasta volverse las búsquedas más populares. El oftalmólogo cirujano más joven (veinticuatro años) pregunta si en realidad el Congreso es lo que todos le han dicho: rubias tetonas, enfermeras, colegialas, etc. Los médicos mayores que hablaban de la industria pornográfica ríen. Uno de ellos le dice: ‘Vas a tener que ponerte hielo allí abajo’. Lo que sigue a esta escena es una serie de extractos de conferencias de oftalmólogos filmados con una cámara casera. Los extractos resumen el día uno y dos del congreso de oftalmólogos cirujanos. La siguiente escena es de los médicos en una discoteca enorme repleta de prostitutas desnudas bailando electro pop. Todos los médicos se están divirtiendo, especialmente el médico joven, que se ha prendido a una de las prostitutas y le toca los pechos. Lo siguiente que sucede es que decenas de tipos irrumpen en el local y empiezan a dispararles a las putas en las tetas y a los médicos que se interponen. Uno de los agresores es el jefe narcotraficante. Los médicos mayores sacan armas de sus bolsillos y comienzan a dispararles a los agresores, que se muestran sorprendidos. Todo se convierte en una gran balacera en la que muere mucha gente, aunque es obvio que los agresores son muchos más, así que se supone que matarán a todas las putas y médicos. En el piso hay muchos muertos. Uno de los caídos es el jefe narcotraficante. El médico joven se arrastra por el suelo tratando de esquivar los disparos y logra refugiarse en un rincón junto a una de las prostitutas que, llorando, le hace la señal de ‘shhh’ con el dedo índice en la boca. Se acurruca junto a ella y se abrazan y lloran hasta que la imagen se va desvaneciendo mientras empieza a sonar La Calor de Bareto y aparecen los créditos.

Fin de la película.

 

 

 

Manual para sobrevolar cosas sin importancia mientras se escucha rock alternativo con headphones de Skullcandy

 

i = Todos estamos felices

Hacia diciembre de 2005 en Nebraska, EEUU, un hombre untó sus ojos y el resto de su cara con mantequilla

El mismo día una maestra de educación especial de Yan’an, China, aspiró profundo el olor de su desinfectante de baño y cagó

El mismo día un bombero de Ayacucho, Perú, se inyectó una dosis de Red Bull en la yugular mientras rescataba a una niña pequeña del incendio de una juguetería

El mismo día dos niños en un río en Sonora, México, lamieron la espalda de un sapo de colores y se tendieron sobre la hierba para ser felices y mirar las nubes

7 años después todos se toman de las manos sobre la Torre de la Libertad y sonríen sintiendo el viento despeinar sus cabellos larguísimos

 

ii = Todos somos una mierda, ¿ok?

somos pobres

y sucios

miramos el sol

 

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no tenemos dinero para comprar aparatos supermodernos que nos permitan mirar a las estrellas

qué miserables somos

oh dios

acaba ya con nuestras miserables vidas

 

iii = Todos somos el imperio

marchamos hacia allá

y vimos sobre la Torre de la Libertad a 5 personas empuñando 5 banderas rojas y que decían que eso era todo, amigos

y las patrullas de gringos les disparaban de todos lados a esas 5 personas

de helicópteros / tanques de guerra / buques de guerra / submarinos / aviones bombarderos

y ninguno de los 5 caía

y alguien de los que estábamos mirando todo dijo ‘oh, carajo’

los perros de todas las casas y calles de Manhattan ladraban desesperados

 

iv = No puedo comer en McDonald’s

Fui a McDonald’s a comer un desayuno porque tenía una vale de mierda que recogí del piso del Centro Cívico

y de pronto pensé en todas las personas del mundo que no podían comer en McDonald’s

que tenían que comer tierra o porquería o bichos

Pensé en todas aquellas personas que venderían a su alma o a sus hijos por un maldito pedazo de pan seco o BigMac

y me dije: ‘yo no puedo comer en McDonald’s’

Y junté tanta saliva en mi boca que cuando escupí hacia la entrada del establecimiento

era el Amazonas lo que salía

un Amazonas rojo y con mal aspecto lleno de pirañas gigantes

Entonces todas las personas del establecimiento se ahogaron y murieron

excepto la gerenta general

que me dijo que desde ese momento yo ya no podía comer nunca más en McDonald’s

 

v = Todos <3

mi amor está

a 10,000 m.s.n.m.

sobrevolando cientos de cosas

que importan poco / no tanto como

mi amor que sobrevuela

cosas

podría ser un cóndor-terodáctilo que escupe fuego sobre cosas sin importancia

o el sonido de algo como un explosivo

 

vi= Todos escuchábamos Breed de Nirvana

que sonaba desde el estéreo de un auto que había estacionado cerca

a todo volumen

cuando uno de los cinco sobre la Torre de la Libertad se comió una pastilla de LSD para que mirásemos a través de sus ojos

y vi que el cielo se abrió como un túnel inmenso

del cual bajó He-Man montado en su Battle Cat Gringer

con su poderosa Espada del Poder

Los militares gringos ordenaban a sus aviones de caza que disparen

pero todo era inútil

He-Man tampoco caía

 

vii = #Todos

Vi en Twitter que

el hashtag del momento era #Todos

cuando los militares gringos nos dispararon

y nosotros

tampoco caímos

 

 

 

 

Aunque sé que el mejor café lo sirven en la av. Risso iré a Starbucks contigo y pediré moca

 

te enseñaré unos movimientos de kung fu que noquearán a tu rival en 3 segundos pese a que mides ~1.65 mts a cambio de que me enseñes a jugar básquet a nivel competitivo pese a que mido ~1.65 mts

luego podemos ir a Starbucks a tomar moca mientras comparamos la Guerra Fría con programas de Disney

aquella vez vimos un capítulo de Phineas y Ferb en el que Dr. Doofenshmirtz es un DJ y dice ‘tengo discos en mis manos, un ornitorrinco me controla, no es una metáfora’

si te beso hoy a las 2:35 am dirás que es una metáfora y yo estaré deprimido por culpa de la literatura

si te beso hoy a las 2:36 am me noquearás en 3 segundos

cuando estoy deprimido googleo sobre nosotros y me siento una mierda

te enseñaré a usar operadores de búsqueda de Google para que tengas muchas maneras de googlear sobre ti sobre mí sobre nosotros a cambio de que me enseñes a sentir el viento en mi piel y sembrar con los ojos flores sobre tu piel

quisiera vivir en los 90 y crear contigo un cómic sobre la Guerra Fría llamado ‘Doofenshmirtz’

en 1991 yo hubiera llorado cuando Gorbachov disolvió la Unión Soviética

sé que nada de esto tiene sentido

perdón por no poder escribir algo que valga la pena

perdón por no poder decir lo que en realidad quiero decir porque no soy inteligente

por favor no te vayas, podemos mirar series en Netflix y decir en Twitter que miramos el atardecer desde un globo aerostático

te enseñaré a disolver una potencia mundial (en Risk) a cambio de que me enseñes a no ser una mierda

luego dormiré con los audífonos puestos y despertaré con un dolor insoportable en las orejas y no sabré si es viernes

estoy escribiendo un poema para ti como un e-mail para mí mismo que me rompe el corazón todos los días

escribo: ‘Unión Soviética’ y ‘potencia mundial’ cuando quiero decir ‘jamás habrá un pájaro azul dentro de mi pecho’

por favor no trates de entender este poema

sólo ve a Starbucks sin mí y pide un moca y corrobora que el cielo esté lo suficientemente contaminado

en 300 años cuando la civilización se haya extinguido los extraterrestres encontrarán tu nombre escrito en un vaso

lloverá sobre mi casa

 

 

*(Lima, 1993). Es editor de la revista Mutantres y de C.A.C.A. Editores. Ha publicado en poesía Los tiempos jurásicos (2013 y 2014).

 

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