Por: © Niels Hav

Traducción del inglés al español: ©  Judith Filc

Crédito de la foto: www.pixshark.com/city-building-wall.htm

 
 
 

Las hormigas monstruosas

 

 

                 Tengo la impresión de que nosotras las

                 pequeñas hormigas monstruosas estamos solas

                 en este místico planeta.

 

El universo está integrado por 100 billones de galaxias: nuestra galaxia no es más que espuma de mar en el cosmos. Si existen civilizaciones sensibles en solo una millonésima parte de esos planetas, estamos muy lejos de estar solos. Pero, ¿qué está pasando en la Tierra en este momento?

Hace poco fui a una manifestación en Copenhagen en contra del Estado Islámico (EI). Llovía, como siempre en Dinamarca cuando sucede algo importante, pero hubo una buena cantidad de participantes de todos modos. Sin banderas ni proclamas, caminamos sobriamente a través de la ciudad, bajo los paraguas, mientras caía la lluvia; caminamos en solidaridad con las víctimas de esos ignorantes fanáticos. Mientras avanzábamos, hablé con un par de mujeres danesas de origen turco. «Estamos en contra de lo que está pasando», dijeron. «Decapitar es contrario al Islam; es un invento francés». Es cierto: durante la Revolución francesa, la guillotina se empleó con aplicación. Las ejecuciones se convirtieron en un entretenimiento público, dominaba la histeria y la revolución se hundió en sangre.

Pero, ¿cómo entender lo que le está pasando por la cabeza a la gente del Estado Islámico (EI)? ¿Se trata de musulmanes ortodoxos que, de alguna manera, malinterpretaron los principios fundamentales del Islam? El siglo XX fue un infierno de guerras y conflictos: en Europa se intentó reemplazar la religión con ideología, primero con el comunismo y luego con el fascismo. Hoy, en el siglo XXI, islamistas fanáticos están tratando de reinstaurar la religión como sistema político, imponiendo una confrontación con el modernismo y el imperialismo estadounidense.

No puede sino fracasar. Nosotros los seres humanos usamos la religión como un pilar en el que apoyarnos en un mundo desconcertante. Sin embargo, la convicción religiosa es una cuestión privada, no pública. La esencia de todas las religiones y culturas es la misma: poetas, filósofos, profetas y gurús buscan iluminarnos, mostrarnos el camino hacia la buena vida, en armonía con el espíritu que rige el universo.

Cortar cabezas no fue un invento francés; es un ritual humano antiguo y macabro que se practicó en muchas partes del mundo. En las ciénagas danesas se descubrieron cuerpos que habían estado allí durante miles de años. El pantano los preservó intactos, y algunos tenían cortada la cabeza o una soga alrededor del cuello. Este hallazgo de cuerpos en las ciénagas inspiró a Seamus Heaney, el poeta irlandés ganador del premio Nóbel, y le proporcionó material para algunos de sus poemas más intensos, con títulos como “El hombre de Tollund” y “El hombre de Grauballe”. Heaney traza un paralelo entre esas ejecuciones rituales prehistóricas y la lucha política en Irlanda durante la segunda mitad del siglo XX. También en la Irlanda moderna la gente era arrastrada en la mitad de la noche y sufría torturas seguidas de una ejecución brutal, antes de que sus cuerpos fueran arrojados al pantano.

El conflicto violento entre católicos y protestantes en Irlanda duró casi medio siglo, y hoy es historia, y se están recuperando los cuerpos de las personas ejecutadas. Los asesinatos están siendo investigados. Este año, Gerry Adams, presidente del Sinn Fein, un partido político líder en Irlanda del Norte, fue arrestado para ser interrogado en relación con el secuestro y asesinato de una mujer en 1972, y permaneció detenido durante cuatro días. Adams fue liberado sin cargos, pero se está compilando un expediente. El proceso de la justicia está en marcha, y aquellos que sean hallados culpables deberán rendir cuentas.

Los verdugos del EI trabajan mucho: decapitan gente y posan en Internet con las cabezas de sus víctimas. Es macabro, pero vale la pena notar que, en sus actuales esfuerzos, estos yihadistas no se quedan satisfechos con decapitar a los vivos. También tienen tiempo para atacar las estatuas de poetas y filósofos muertos hace mucho tiempo. Se trata de una extraña clase de respeto, pero, al menos, muestra que estos vándalos atribuyen una importancia crucial a la palabra escrita.

Durante el conflicto en Siria, un grupo yihadista decapitó estatuas del poeta y filósofo Abul ‘Ala al-Ma’arri (973–1058). Su obra puede llevar las emociones al límite incluso hoy, casi mil años después de su muerte, seguramente porque este poeta ponía en duda toda forma de religión pública. al-Ma’arri sigue siendo ampliamente citado por los ateos árabes modernos. Su escepticismo religioso se expresa en un poema que sostiene lo siguiente: “La humanidad sigue a dos sectas mundiales: / Una, inteligentes sin religión, / La otra, religiosos sin intelecto”.

No es de extrañar que esto molestara tanto a los islamistas rabiosos, que consideraron necesario decapitar las estatuas de este poeta, que estaba tan adelantado a su época. En su famosa obra en prosa conocida como “La epístola del perdón» (Resalat Al-Ghufran), Abul’ Ala al-Ma’arri visita el paraíso y se encuentra con poetas árabes del periodo pagano, lo cual contradice la doctrina musulmana, que sostiene que solo aquellos que creen en Dios encontrarán la salvación. Debido a este aspecto de la obra de al-Ma’arri, esta ha sido comparada con La divina comedia de Dante, que apareció cientos de años después.

Tal como sucede hoy en Irlanda, los verdugos del EI serán juzgados tarde o temprano. Déspotas e imperios desaparecerán; los asesinos despiadados y los sistemas políticos violentos solo duran un tiempo, y luego el régimen se derrumba desde dentro, como si, en su estructura más profunda, la realidad estuviera regida por la razón. Quizás, después de todo, Dios esté metido en el asunto.

Cada mañana, cuando nos levantamos, tenemos que decidir por nosotros mismos si queremos ser parte del problema o parte de la solución: una hormiga monstruosa o un ser humano. La Tierra, el sol, la luna, los planetas, las estrellas son espuma de mar en el cosmos. Las galaxias se alejan unas de otras a velocidad vertiginosa. Ustedes y yo somos parte de esa aceleración: la chispa de la vida también late en nosotros. En nuestro pequeño cerebro, con su delgada cáscara, hay oportunidades maravillosas. Estar vivo es un milagro.

 

 

Las dos sectas universales

 

Todos yerran: musulmanes, judíos,

cristianos y zoroastrianos:

la humanidad sigue a dos sectas mundiales:

Una, inteligentes sin religión,

la otra, religiosos sin intelecto.

 

                                  al-Ma’arri

 

 

El engaño de los ritos sagrados

 

¡Tontos, despierten! Los ritos sagrados para vosotros

no son sino un engaño concebido hace tiempo por hombres

que codiciaban riquezas y obtuvieron lo codiciado

y murieron en la bajeza… y su ley es polvo.

 

                                  al-Ma’arri

 

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Pintura del poeta Abul’ al-Ma’arri (973–1058)

 

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Estatua decapitada del poeta Abul’ al-Ma’arri

 

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(versión en inglés)

 

By: © Niels Hav

Translation danish to english: © Heather Spears

 

 

The Monster Ants

 

                 I have the feeling that we small

                 monster ants are alone at home

                 on this mystical planet.

 

The universe consists of 100 billion galaxies; our galaxy is just sea spray in the cosmos. If there are sentient civilizations on just a millionth of those planets we are far from alone. But what is going on here on Earth right now?

Recently I attended a demonstration in Copenhagen against ISIL. It was raining, as it always does in Denmark when something important is happening, but there was a decent attendance even so. Without flags or proclamations, we walked soberly beneath our umbrellas through the city while the rain poured down – walked in solidarity with the victims of these benighted fanatics. On our way I talked with a pair of Danish women of Turkish background. “We are against what is happening,” they said. “To behead people is against Islam, it is a French invention.”

True enough, during the French Revolution the guillotine was industriously employed. Executions developed into public entertainment, hysteria took over, and the revolution was drowned in blood.

But how are we to understand what is going on in the heads of the ISIL people? Are they orthodox Muslims who have somehow misunderstood the fundamental tenets of Islam? The 20th century was an inferno of wars and conflicts: in Europe people attempted to replace religion with ideology, first Communism, then Fascism. Now in the 21st century, fanatical Islamists are trying to reinstate religion as a political system, forcing a showdown with modernism and American imperialism.

It is bound to fail.We humans use religion as a rail to lean against in a bewildering world. But religious conviction is a personal matter, not a public one. The essence of all religions and cultures is the same: poets, philosophers, prophets and gurus seek to enlighten us, to show us the way to a good life in harmony with the spirit that rules the universe.

Cutting off people’s heads was not invented by the French: it is an age-old, macabre human ritual practiced in many parts of the world. In Danish bogs, bodies have been discovered of people from thousands of years ago. The marsh preserved these bodies, which were intact, some with throats cut, some with a noose around the neck.

These finds of bodies in the bog inspired the Irish poet and Nobel prizewinner Seamus Heaney, and provided the stuff of some of his most powerful poems, with titles like “The Tollund Man” and “The Grauballe Man”. Heaney drew a parallel between those prehistoric, ritual executions and the political struggle in Ireland during the last half of the 20th century. In modern Ireland as well, people were dragged away in the night and underwent torture followed by a brutal execution before their corpses were thrown into the bog.

The violent conflict between Catholics and Protestants in Ireland lasted nearly half a century and is now history, and the bodies of the executed are being recovered. The murders are being investigated. Earlier this year Gerry Adams, president of  Sinn Fein, a leading political party in Northern Ireland, was arrested for questioning and held for four days in connection with the abduction and murder of  a woman in 1972. Gerry Adams was freed without charge, but a file is being compiled. The process of justice is underway, and those found guilty will be held responsible.

The executioners of ISIL keep busy, carrying out beheadings and posing on the internet with their victims’ decapitated heads. It is macabre. But it is worth noting that these Jihadists in the midst of their present exertions are not satisfied with beheading the living; they also have time to assault statues of long-dead poets and philosophers. A strange kind of respect, but at least it shows that these vandals attach crucial importance to the written word.

During the conflict in Syria, a Jihadist group beheaded statues of poet and philosopher Abu Ala al-Maari (973–1058). His writing can bring feelings to the boiling point even now, nearly a thousand years after his death, without doubt because he was sceptical of all forms of public religion. Al Ma’arri remains widely cited among modern Arab atheists. His religious scepticism is expressed in a poem which states, “Humanity follows two world-wide sects: / One, man intelligent without religion, / The second, religious without intellect.”

Small wonder that this could upset the rabid Islamists so much that they found it necessary to behead the statues of this poet, who was so far ahead of his time. In his famous work of prose known as “The Epistle of Forgiveness” (Resalat Al-Ghufran) Abu Ala al-Maari visits paradise and meets the Arab poets of the pagan period, contrary to Muslim doctrine which holds that only those who believe in God can find salvation. Because of this aspect Abu Ala al-Maari’s work has been compared to the “Divine Comedy” of Dante, which came hundreds of years later.

Just as is happening now in Ireland, the executioners of ISIL will sooner or later be brought to justice. Despots and empires grind to an end; brutal murderers and violent political systems last for only a time, then the regime falls apart from the inside, as if reality in its innermost structure were governed by reason. Perhaps after all, God has a finger in the pie.

Each morning when we get up, we must each and every one decide for ourselves whether to be part of the problem or part of the solution; a monstrous ant or a human being.

The Earth, the sun, the moon, the planets, the stars are sea spray in the cosmos. The galaxies are moving apart with dizzying speed. You and I are partakers in this acceleration, the spark of life pulses also in us. In our little brain with its thin shell are wonderful opportunities; being alive is a miracle.

 

 

 

The Two Universal Sects

 

They all err – Moslems, Jews,

Christians, and Zoroastrians:

Humanity follows two world-wide sects:

One, man intelligent without religion,

The second, religious without intellect.

 

                                  Al-Ma’arri

 

 

 

The Cheat of Sacred Rites

 

O fools, awake! The rites you sacred hold

Are but a cheat contrived by men of old,

Who lusted after wealth and gained their lust

And died in baseness — and their law is dust.

 

                                  Al-Ma’arri

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