Por Carla Andaluz*

Crédito de la foto la autora

 

 

Laberinto.

Poema de Carla Andaluz

 

 

Laberinto

 

Espero resucitar y no fenecer en la espera

En donde los sueños sueñan en ser pesadillas

Y las señales en mi cuerpo son imperceptibles al verde de sus praderas

Como alfombras fértiles que ocultaron su sonrisa

 

Entonces

Nunca más sus ojos,

nunca más su voz

nunca más ella

 

Soy el jardín donde habitan los cuerpos olvidados.

El río violento que desemboca en el mar de sus ojos

La sombra de una sonrisa extraviada.

 

Aún queda un poco de dolor en mis mejillas

Y la cicatriz que dibuja su ausencia

Es el mejor pretexto para recaer y levantarme

frente a sus ojos

detrás de su voz

Lejos de mí.

 

Le canto a la luna y sus altibajos

Al oficio de pensarte sin esperarte

Cual fluido de la muerte que derraman mis ojos

Al perderte

Al no tenerte.

 

Soy hija de la flor más triste

Madre de tierras áridas.

El cuerpo de sus ojos oscurece mi reposo

Y tengo miedo

De su admiración oscura.

Y tengo miedo

De la mística con la que abraza el caos.

 

Espero resucitar y ser el viento que me lleve a tu morada

Pertenecer al otoño

Descender de un suspiro

Del incierto camino que conduce al osado.

 

No preciso el partir de mi cuerpo

Doscientos huesos y mi sien, olvidan su nombre con la misma vehemencia con la que hoy me acuerdo de ella.

paredes angostas son todo mi universo

Somos polvo perdido en el camino

que al palpar el viento seduce a la briza gangrena

 

Ahora sé lo que es recorrer el camino sin un cuerpo

Arder y sentir frío.

Otra vez el sol ilumina la salida con ojos villanos

Otra vez somos polvo enjaulado.

entonces

Nunca más sus ojos

Nunca más su voz

Nunca más ella.

 

 

 

 

 

*(Lima-Perú, 1981). Poeta. Psicóloga y comunicadora. Algunos de sus poemas han sido publicados en revistas como Vallejo & Co. y Agujero Negro. Participa en eventos poéticos desde el 2015 como en el “Segundo Ciclo de Poesía Latinoamericana”. Este año publicará su primer poemario.

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