Por: Fabrício Marques

Traducción: Renato Sandoval Bacigalupo

Crédito de la foto: Joao Marcos Rosa

 

 

UM DEPOIMENTO

Poesía-Zelig

 

 

En Zelig (1983), Woody Allen presenta un “documental ficticio” en el que el protagonista asume características (acento, etnia, profesión) de determinada persona o grupo al que se aproxima. Para Robert Stam y Ella Shoat, este personaje-camaleón “termina siendo una metáfora de la propia intertextualidad, en la medida en que el filme, de la misma forma que su protagonista, asume la coloración de sus textos interlocutorios.” Mi poesía es una especie de Zelig, que se apropia de “palabras ajenas”, usadas con otra intención, y les da una nueva orientación irónica. Esta especificidad puede ser sintetizada en el verso de un poema, “Fotografías”, en que invierto un verso conocido: “Sujétense / El otro soy yo.”

 

El poeta Ricardo Aleixo (2000) observó en esta poética, en el intento de decir en nombre de un “tercero”, de un “sujeto-nadie”, una “vivencia serena e irónica, autoirónica, de un ejercicio de “disolución del ego” mediante la poesía: al final, quien habla al lector y, en consecuencia, de dónde es que ninguna “identidad” habla?

 

Las muchas voces que componen la voz del autor no lo despersonalizan; y el autor, paradójicamente, crea su identidad de la “reunión de pedazos”, de esta escritura fragmentaria.

 

De sampler en sampler, mi poesía es un redoble de palabras en el oído de la memoria. Pero sin pétalos.

 

dez conversas

 

La poesía me robará la muerte.

24 poemas de Fabrício Marques

 

 

Siente mi pulso

 

He aquí que proyecto un poema

sobre el abismo blanco

de la página alarmada.

Al primer descuido

y con mi rebeldía,

yace y vuelve, germen

que adquiere vida propia.

Con poderes para regirme

ordena que yo vaya

por la salvaje selva

de los textos y sentidos.

Y, antes de irme,

con amor me

mira, y dice, como diría

mi padre: mantente firme.

 

 

 

El mar

 

frente a las galeras

y ya como sueño

 

el viejo mira el mar

con arrugas de marfil

 

con los recuerdos

removidos por los barrenderos

 

otros llevados por las mareas

yendo de parís a pará

 

el viejo abate

lo que recuerda

 

y el mar se abate

en esta noche gris.

 

 

 

Neruda se encuentra con Lorca

 

De mí huían pájaros

a las cuatro de la tarde.

 

Pájaros tranquilos,

pájaros lentos

de mí huían,

pero

dejando en mi pecho sus alas.

 

A las cuatro de la tarde sin viento.

 

 

 

Quedando tarde

 

Me estoy quedando tarde. Y el tiempo

va escardando antes de tiempo

arrugas de cansancio y lucidez.

 

Con aire de melancolía

(me estoy quedando tarde)

recorre el rostro una sonrisa.

 

Las horas se gastan, se marchitan

como cuando la vida arde

-oh albor- en la piel, sin aviso.

 

 fera incompletude

 

Tambor

 

Todo

se inicia

con un son

un estampido

que quiebra

un domingo

de plomo

en el mundo

eco de trompeta

fondo sin

asombro

vislumbre

de sombra

en la penumbra

por sí ya

abumbrosa

todo empieza

todo sucumbe

con un son

de tambor

o texto truncado

 

 

 

El texto que va

 

o el texto

que va

aquí

escrito

no es mío

ninguna

línea

trazada

al infinito

palabra

alguna

me pertenece

desconfía

de todo

puede ser

que sea

disfraz

disfrazado

de desastre

o

plagio

que se despide

de la sombra

y va

en dirección

opuesta

 

 

 

Mañana

 

mañana

tan

magnífica

que

la

chica

de

ojos

castaños

ignoraría

si

surgiera

el

apocalipsis

de

entre

las

magnolias

 

 

 

Encantamiento por la samba

 

la poesía está con todo

y no está prosa

la poesía

no tiene prisa

no tiene plazo

no tiene glosa

la poesía

está en ramas

está en rosa

rima petrosa

texto velludo

escritura porosa

quién

de pronto

mantiene

encendida

la brasa

y vibrando

la brisa

de la historia

prima

por ser

vaciada

de

proeza

y gloria

la poesía

está en todo

y no es prosa.

 

 

 

Educación de los sentidos

 

ahí vienes tú

entre estruendos

y gemidos

llamando

al habla

manos que tocan

lo que podría haber sido

y ojos que dicen

“soy todo oídos”.

 

fabricio-marques-homenageia-um-dos-maiores-poetas-portugueses-antonio-ramos-rosa

El poeta Fabrício Marques

 

Cruzeiro 2 x 1 Atlético

 

Pensaba

en mi hija

en la dulce luz

de la mañana

 

en que

la pelota

golpeó

el travesaño

 

perdí

la ocasión

de empatar

en los descuentos

 

la hinchada

no entiende

tantas cosas

que suceden

 

en el tiro

del vistazo

de un instante

de segundo

 

 

 

Autorretrato empañado

 

Veinte años tengo

y las heridas

expuestas en diseño

 

En carne viva

la vida me llama:

cuando escucho, vengo

 

Entre objetos que me acogen

 

Y todo aquello que en el día

escapa a los ojos

en el sueño retengo

 

En este ingenio

mi fuerza

empeño,

 

como el moribundo que se rehúsa a partir

 

 

 

Admirable párpado del día

 

Admirable párpado del día

extraño al poeta que

insomne, se escabulle bajo

la fina lluvia de melancolía

 

a perseguir palabras

como perlas

incrustadas en la piel,

en el mármol, en la pupila

 

y no percibe la estatutaria

dispuesta en la plaza

de cuya proa parten

imágenes vacías

 

Admirable parpado del día

trémulo y claro

al acecho espera

 

-diluida

en su abrir-y-cerrar-

 

una alegría

intocada por manos humanas

 

 aco em flor a poesia de paulo leminski

 

Cómo ellos mueren

 

 

Por alguna extraña razón, la expresión “muerte de un poeta”

siempre suena más concreta que “vida de un poeta”. Tal vez

porque tanto “vida” como “poeta” sean palabras casi

sinónimas por tan positivamente vagas. De otro lado, “muerte”

-incluso en tanto palabra- es casi tan definida como la propia

producción del poeta, o sea, el poema, cuyo rasgo principal es el postrer verso.

La obra de arte, consista en lo que consista, discurre

siempre hacia el final, que define su forma y le niega la resurrección.

Después del verso final de un poema ya no sucede nada,

solo la crítica literaria. Así, siempre que leemos a un poeta,

participamos de su muerte,

o de la muerte de su obra.

 

Joseph Brodsky, a propósito de Ossip Mandelstam

 

 

Al final de la Segunda Guerra

Vicente Huidobro entró con las tropas aliadas a Berlín.

 

Años después, a consecuencia de sus heridas de guerra,

sufre un derrame cerebral y muere.

 

De acuerdo a sus deseos es enterrado en una colina frente al mar.

Su hija escribe en el epitafio:

“Aquí yace el poeta Vicente Huidobro.

Abrid esta tumba.

-Al fondo se ve el mar.”

 

*

 

Rilke un día cogió rosas

para una joven egipcia

y se hirió la mano

por accidente

con una espina.

 

La herida agravó la leucemia que venía sufriendo.

Al final de la agonía

no quiso más sedantes.

 

 

Él mismo dejó escrito el epitafio:

“Oh Rosa, pura contradicción…”

 

*

 

El sacerdote Gerard Manley Hopkins

quemó un día toda su producción poética.

Siete años después rompió sus votos de renuncia a la poesía.

 

No resistió al tifus.

y dijo sus últimas palabras:

“Soy feliz. Soy tan feliz.”

 

*

 

Problemas cardíacos se llevaron a Marianne Moore,

la de los ojos azules.

Ezra Pound encomendó una misa en su memoria

durante la que pudo leer los versos de What are years:

“Eso es mortalidad,

eso es eternidad.”

 

*

 

Para Dylan Thomas la poesía era

aquello que lo hace reír, llorar o aullar,

aquello que arruga las uñas de su pie,

lo que lo lleva a desear eso,

o aquello,

o nada.

 

Él desembarcó en Nueva York.

Al subir al ómnibus que lo llevaría al aeropuerto,

dirige su pulgar hacia abajo como para decir que las cosas no van bien.

Días después, un colapso.

El poeta se desmaya y es llevado a su casa.

Al día siguiente, despierta y dice que tiene que salir para tomarse un trago.

Media hora después vuelve y

dice: “Acabo de toma 18 whiskies puros; creo que un récord.”

Una mañana entra en coma.

 

*

 

Ezra Pound

primero fue acusado de traición por el tribunal del distrito de Columbia.

Se entregó en Génova a militares norteamericanos.

Estuvo seis meses preso en una jaula para animales.

Después fue considerado legalmente insano

y estuvo doce años internado.

Liberado, va a Italia,

rumbo a ángeles sombríos e inquisidores.

 

En su lápida solo está escrito:

“Ezra Pound”

 

*

 

El comerciante Cesário Verde,

ya profundamente debilitado,

sin ánimo escribe a un amigo:

“¿Me curo? Sí, tal vez. ¿Pero cómo quedo yo?

Una piltrafa, un remedo, un canasto roto,

me entra la lluvia, me entra el viento en el cuerpo destartalado.”

Tiempo después, su hermano, en la cabecera de la cama, le pregunta:

“¿Quieres alguna cosa?”

“No quiero nada. Déjame dormir.”

Y esas son las últimas palabras del hombre de negocios.

 

*

 

Esenin

se ahorcó

luego de haberse cortado las venas

y de escribir con su propia sangre:

 

“Si morir en esta vida no es nuevo,

tampoco hay novedad en estar vivo.”

 

Marina Tsvietaieva

también se mató.

 

Sepultada en una fosa común,

en un lugar desconocido.

 

*

 

Hart Crane

amó los aires del Caribe

y los mares de cualquier calibre.

En un viaje de barco

regresando de México a Nueva York,

después de bebérselo todo,

desde la cubierta

se tiró al mar.

 

*

 

Emily Dickinson insistía en la soledad.

Raramente salía de casa

y vivió veinte años como ermitaña.

De ella solo existe una fotografía, tomada a los 17 años, con un vestido negro.

No conversaba con extraños.

Sufrió algunas crisis nerviosas.

 

Una asistente a su funeral

escribió en su diario:

“Una paz imperturbable en la hermosa frente.”

 

*

 

Joseph Brodsky

recibió una pena de cinco años de prisión por parasitismo social.

Compró una Lettera 22 portátil para empezar a escribir en inglés,

y así estar más próximo a Wystan Hugh Auden.

 

Un ataque al corazón en su departamento de Brooklyn.

 

*

 

Edward Eastlin Cummings

fue voluntario en Francia en la Primera Guerra.

Preso, estuvo tres meses

detenido e incomunicado

en un campo de concentración.

 

Un ataque al corazón, en Madison,

yentoncessefueparasiempre

 

*

 

Jubilado del Departamento de Regadío,

a Konstantinos Kavafis

se le diagnosticó un cáncer a la garganta.

A causa de una traqueotomía perdió la voz,

a partir de lo cual empezó a comunicarse por billetes escritos.

Su salud se agravó.

Al cabo de una larga agonía, murió el día en que cumplía 70 años.

 

Lo recordaban con un sombrero de paja fumando con una larga boquilla.

 

*

 

René Char escribió cierto día:

“La poesía me robará la muerte.”

 

*

 

Con el rostro surcado de arrugas

a causa del exceso de

alcohol, bencedrina y sol,

 

Wystan Hugh Auden

fue a Viena a leer poemas en una velada.

Después, se recogió a un hotel, donde murió.

 

*

 

Paul Celan

fue enviado a un campo de trabajos forzados

en la Segunda Guerra.

Tenía tendencias autodestructivas,

manías de persecución

y ataques de amnesia.

 

Cierto día escribió:

“Vivimos bajos cielos sombríos y…

son pocas las personas.

Es por eso que

existen

tan pocos poemas.”

 

Se arrojó al Sena.

 

*

 

Rimbaud

abre un almacén en Harare

y le escribe a la madre:

“Ahora no estoy bien de salud.

La pierna derecha, al menos,

está atacada de várices que

me hacen sufrir bastante.”

 

Le pide a la madre que

compre medias elásticas

para várices

(las de seda son las mejores)

 

Durante doce días

16 porteadores se turnan cargando

a Rimbaud

en una litera

a través de 300 kilómetros de desierto.

 

Envía un telegrama a su madre:

“Van a amputarme la pierna.

Peligro de muerte.

Negocios importantes

por resolver.”

 

En la iglesia vacía,

delante del féretro

con el cuerpo mutilado de Rimbaud,

solo

la madre y la hermana.

 

*

 

Después del almuerzo,

César Vallejo se acuesta

para “descansar unos instantes”,

pero ya no se levanta.

 

Los médicos no logran

diagnosticar la enfermedad

que lo consume.

 

Llama a su mujer y le dice:

“Cualquiera que sea la causa

que tenga que defender

ante Dios, más allá de la muerte,

sé que tengo un defensor:

Dios.”

 

Prolongada agonía.

 

*

 

Lector de la emperatriz Augusta de Alemania, en Berlín,

Jules Laforgue cae en cama

víctima de la tuberculosis.

 

Vive en apuros económicos.

Toma opio para soportar

la infección pulmonar.

 

Nueve personas acompañan

sus restos mortales:

entre ellos,

su esposa,

su hermano

y cinco poetas.

 

*

 

Charles Baudelaire

tiene salud frágil

y dificultades materiales.

 

Acreedores y oficiales de justicia

le siguen siempre la pista.

 

Sin dinero

para pagar el hotel donde vivía,

sin dinero

para cortarse el pelo,

visita la iglesia de Saint-Loup,

se tambalea y cae.

 

Arde en fiebre.

 

El médico diagnostica

hemiplejia,

lo que causa

afasia y agrafia.

 

Prolongada agonía clarividente.

 

*

 

Voluntario y enfermero independiente,

Walt Whitman

visita y se ocupa

de miles de soldados

heridos en los campos de batalla

de la Guerra Civil.

 

Después, hace su testamento,

compra un lote en el cementerio y

construye un pequeño mausoleo.

 

El médico diagnostica neumonía.

 

Sábado de garúa.

 

Autopsia de muerte:

neumonía,

tuberculosis,

nefritis,

esteatosis hepática,

piedra en el riñón,

quiste adrenal,

abscesos tuberculares

y paquimeningitis.

 

Algunas de estas enfermedades

probablemente fueron

contraídas durante

el contacto con soldados.

 

Cierto día escribió:

“Me entrego a la tierra para crecer de la hierba que amo;

si me quisieras de nuevo, búscame bajo la suela de tus botas.”

 

*

 

Por diferentes caminos

todos ellos persiguieron

la gran palabra nueva.

-Mañana luminosa deshuesada sin ruido.

 

Ahora nos dormimos

y en nuestros sueños ellos corren

desconociendo fronteras

bajo un sol difícil.

————————————————————————————————————————-

(versión original en portugués)

 

 

A poesia me roubará a morte.

24 poemas de Fabrício Marques

 

 

SINTA MEU PULSO

 

Eis que projeto um poema

sobre o abismo branco

da página em alarme.

Ao primeiro descuido

e à minha revelia,

jaz e volta, germe

que adquire vida própria.

Com poderes de reger-me,

manda que eu vá

pela selva selvagem

dos textos e dos sentidos.

E, antes de ir-me,

com amor me

olha, e diz, como diria

meu pai: fique firme.

 

 

 

O MAR

 

diante das galés

e já com sono

 

o velho olha o mar

com rugas de marfim

 

com as lembranças

removidas pelos garis

 

outras levadas pelas marés

indo de paris ao pará

 

o velho amarfanha

o que lembra

 

e a noite se marfa

nesta noite gris

 

 

 

NERUDA ENCONTRA LORCA

 

De mim fugiam pássaros

às quatro horas da tarde.

 

Pássaros tranquilos,

pássaros lentos

de mim fugiam,

deixando em meu peito,

no entanto, suas asas.

 

Às quatro horas da tarde sem vento.

 

 

 

FICANDO TARDE

 

Estou ficando tarde. E o tempo

vai carpindo antes do tempo

rugas de cansaço e lucidez.

 

Com ar de  melancolia

(Estou ficando tarde)

percorre o rosto um sorriso.

 

As horas se gastam, amarelam

como quando a vida arde

– ó albor – na pele, sem aviso.

 

 

 

TAMBOR

tudo

principia

com

um

som

um estampido

que arromba

um domingo

de chumbo

no mundo

eco de trombeta

fundo

sem assombro

vislumbre

de sombra

na penumbra

por si já

abumbrosa

tudo começa

tudo sucumbe

com um som

de tambor

ou

texto

truncado

 

 

O TEXTO QUE VAI

o texto

que vai

aqui

escrito

não é meu

nenhuma

linha

jogada

 ao infinito

palavra

alguma

me pertence

desconfie

de tudo

pode ser

que seja

disfarce

disfarçado

de desastre

ou

plágio

que se despede

da sombra

e vai

na direção

contrária

 

 

 

MANHÃ

manhã

tão

magnífica

que

a

moça

de

olhos

de

amêndoa

ignoraria

se

surgisse

o

apocalipse

entre

as

magnólias

ENCANTAMENTO PELO SAMBA

a  poesia está com tudo

e não está prosa

a poesia

não tem pressa

não tem prazo

não tem glosa

a poesia

está em ramos

está em rosa

rima petrosa

texto veludo

escrita porosa

quem

por acaso

mantém

acesa

a brasa

e vibrando

a brisa

da história

prima

por ser

vazada

de

proeza

 e glória

a poesia

está em tudo

e não é prosa

 

 

A EDUCAÇÃO DOS SENTIDOS

 

lá vem você

entre estrondo

e gemido

chamando

à fala

mãos que tocam

o que poderia ter sido

e olhos que dizem

“sou todo ouvidos”

 

 

 

CRUZEIRO 2X1 ATLÉTICO

 

pensava

em minha filha

na doce luz

da manhã

 

no que

a bola

bateu

na trave

 

perdi

a chance

do empate

já nos descontos

 

a torcida

não entende

tanta coisa

que acontece

 

no lance

do relance

de um átimo

de segundo

 

 

 

AUTO-RETRATO EMBAÇADO

 

Vinte anos tenho

e as feridas

expostas em desenho

 

Em carne viva

a vida me chama:

quando escuto, venho

 

Entre objetos que me acolhem

 

E tudo aquilo que no dia

escapa aos olhos

em sonho retenho

 

Neste engenho

a minha força

empenho,

 

como o moribundo se recusa a partir

 

ADMIRÁVEL PÁLPEBRA DO DIA

 

Admirável pálpebra do dia

estranha ao poeta que,

insone, esgueira-se sob

a fina chuva de melancolia

 

a perseguir palavras

como se pérolas

incrustadas na pele,

no mármore, na pupila

 

e nem percebe a estatuária

disposta na praça

de cuja proa partem

imagens vazias

 

Admirável pálpebra do dia

trêmulo e claro

à espreita espera

 

– diluída

em seu abre-e-fecha –

 

uma alegria

intocada por mãos humanas

 

 

 

COMO ELES MORREM

 

Por alguma estranha razão, a expressão ‘morte de um poeta’ sempre soa mais concreta do que ‘vida de um poeta’. Talvez porque tanto ‘vida’ como ‘poeta’ sejam palavras quase sinônimas, de tão positivamente vagas. Por outro lado, ‘morte’ –mesmo enquanto palavra- é quase tão definida quanto a própria produção do poeta, ou seja, o poema, cujo traço principal é o derradeiro verso. A obra de arte, consista no que consistir, corre sempre para o final, que define a sua forma e lhe nega a ressurreição. Depois do verso final de um poema não vem mais nada, só a crítica literária. Assim, sempre que lemos um poeta, participamos de sua morte, ou da morte de sua obra.

(A respeito de Mandelstam)

 

Joseph Brodsky

 

&

 

No final da Segunda Guerra

Vicente Huidobro entrou com as tropas aliadas em Berlim

 

Anos depois, em conseqüência de suas feridas de guerra

sofreu um derrame cerebral e morre

 

De acordo com seus desejos é enterrado numa colina bem diante do mar

Sua filha escreve no epitáfio:

“Aqui jaz o poeta Vicente Huidobro

Aberta a tumba

– ao fundo dela se vê o mar”

 

&

 

Rilke um dia foi colher rosas

Para uma jovem egípcia

E feriu-se na mão

Por acidente

Com espinhos

 

O ferimento agravou a leucemia de que sofria há tempos

 

Ao fim de dolorosa agonia

Não quis sedativos

 

Ele mesmo deixou escrito o epitáfio:

“Rosa, ó pura contradição…”

 

&

 

O sacerdote Gerard Manley Hopkins

Um dia queimou toda a sua produção poética

Sete anos depois quebrou o voto de renúncia à poesia

 

Não resistiu ao tifo

E disse suas últimas palavras

“Sou feliz. Sou tão feliz”

 

&

 

Problemas cardíacos levaram Marianne Moore,

A de olhos azuis

Ezra Pound encomendou uma missa em sua memória

Durante o qual pôde ler os versos de What are years:

“Isso é mortalidade,

Isso é eternidade.”

 

&

 

Para Dylan Thomas a poesia era

aquilo que o faz rir, chorar ou uivar,

aquilo que arrepia as unhas do seu dedo do pé,

o que o leva a desejar fazer isso,

ou aquilo,

ou nada.

 

Ele desembarcou em Nova York

Ao subir no ônibus que o levaria ao aeroporto,

faz com o polegar para baixo o sinal de que as coisas não vão bem.

Dias depois, um colapso.

O poeta desmaia e é levado para casa

No outro dia, ele acorda e diz que precisa sair para tomar um drinque.

Meia hora depois volta e

diz: “acabo de tomar 18 uísques puros; acho que é recorde”.

Numa manhã entra em coma

 

&

 

Ezra Pound

Primeiro foi acusado de traição pelo tribunal do distrito de Columbia

Entregou-se em Gênova a militares norte-americanos.

Ficou seis meses preso em uma jaula para animais

Depois foi considerado legalmente insano

E ficou 12 anos internado

Liberto, vai para a Itália

Rumo a anjos sombrios e inquisidores

 

Em sua lápide apenas escrito

“Ezra Pound”

 

&

 

O comerciante Cesário Verde

já profundamente debilitado,

sem ânimo escreve a um amigo:

“curo-me? Sim, talvez. Mas como ficou eu?

Um cangalho, um canastrão, um grande cesto roto,

entra-me a chuva, entra-me o vento no corpo escangalhado”

Tempos depois, seu irmão está à cabeceira do leito e pergunta:

“queres alguma coisa?”.

“Não quero nada. Deixa-me dormir”,

e essas são as últimas palavras do homem de negócios.

 

&

 

Iessiênin

Enforcou-se

depois de ter cortado os pulsos

E escrito com o próprio sangue:

 

“se morrer nesta vida não é novo,

Tampouco há novidade em estar vivo”

 

&

 

Marina Tzvietáieva

Também se matou

 

Sepultada em túmulo comum

Em local desconhecido

 

&

 

Hart Crane

Amou os ares do caribe

E os mares de qualquer calibre

Em uma viagem de navio

Voltando do México para New York

Depois de tomar todas

Pulando do convés

Atirou-se ao mar

 

&

 

Emily Dickinson insistia na solidão

Raramente saía de casa,

E viveu 25 anos como ermitã

Dela só existe uma única fotografia, feita aos 17 anos, num vestido preto

Não conversava com estranhos

Sofreu algumas crises nervosas

 

 

Uma visitante de seu funeral

Anotou em diário:

“uma paz imperturbável na bela fronte”

 

&

 

Joseph Brodsky

Recebeu uma pena de cinco anos de prisão por parasitismo social

Comprou uma Lettera 22 portátil para passar  a escrever em inglês,

E assim ficar mais próximo de Wystan Hugh Auden

 

Um ataque de coração, em seu apartamento no Brooklyn

 

&

 

Edward Eastlin Cummings

Foi voluntário na França na Primeira Guerra

Preso, ficou três meses

detido e incomunicável

em um campo de concentração

 

Um ataque de coração, em Madson

elásefoijamaisprasempre

 

&

 

Aposentado do Departamento de Irrigação,

Konstantinos Kaváfis

Teve diagnosticado um câncer na garganta

Por conta de uma traqueostomia perdeu a voz,

passando daí por diante a comunicar-se por meio de bilhetes de escritos

Sua saúde agravou-se.

Ao cabo de longa agonia, morreu no dia em que completava 70 anos.

 

Recordavam-no de chapéu de palha fumando uma longa piteira

 

&

 

René Char escreveu certo dia:

“a poesia me roubará a morte”

 

&

 

Com o rosto sulcado de rugas

por conta do excesso de

álcool, Benzedrina e sol,

Wystan Hugh Auden

Foi a Viena ler poemas numa noitada.

Depois, recolheu-se a um hotel, onde morreu.

 

&

 

Paul Celan

Foi enviado a um campo de trabalhos forçados

Na Segunda Guerra

Tinha tendências autodestrutivas,

Mania de perseguição

E surtos de amnésia.

 

Certo dia escreveu:

“Vivemos sob céus sombrios, e…

são poucas as pessoas.

 

É por isso que

existem

tão poucos poemas.”

 

Jogou-se no Sena

 

&

 

Rimbaud

Abre um entreposto em Harar

E escreve para a mãe:

“Agora não ando bem de saúde.

A perna direita, pelo menos,

está atacada de varizes que

me fazem sofrer bastante.”

 

Pede à mãe que

compre meia elástica

para varizes

(as de seda são as melhores)

 

Durante 12 dias

16 carregadores se revezam carregando

Rimbaud

em uma liteira

por 300 quilômetros do deserto

 

Envia um telegrama para a mãe:

“vão amputar-me a perna.

Perigo de morte.

Negócios importantes

a resolver”

 

na igreja vazia,

diante do caixão

com o corpo mutilado de Rimbaud

apenas

a mãe

e a irmã

 

&

 

Após o almoço,

Cesar Vallejo se deita,

para “descansar uns instantes”,

mas não se levanta mais.

 

Médicos não conseguem

diagnosticar a doença

que o consome

 

chama a mulher e dita:

“Qualquer que seja a causa

que tenha a defender

diante de Deus,

mais além da morte,

sei que tenho um

defensor”

 

demorada agonia

 

&

 

Leitor da imperatriz Augusta da Alemanha, em Berlim

Jules Laforgue cai de cama,

vítima de tuberculose.

 

Vive em apuros financeiros.

Toma ópio para suportar

a infecção pulmonar.

 

Nove pessoas acompanham

seus restos mortais:

dentre eles,

sua esposa

seu irmão

e cinco poetas

 

&

 

Charles Baudelaire

Tem saúde frágil

E dificuldades materiais

 

Credores e oficiais de justiça

vivem em seu encalço

 

sem dinheiro

para pagar o hotel onde morava

sem dinheiro

para cortar o cabelo

 

visita a igreja de Saint-Loup

cambaleia e cai

 

arde em febre

 

médico diagnostica

hemiplegia,

o que causa

afasia e agrafia

 

Demorada agonia clarividente

 

&

 

Voluntário e enfermeiro independente,

Walt Whitman

visita e toma conta

de milhares de soldados

feridos nos campos de batalha

da Guerra Civil

 

Depois, faz seu testamento,

compra um terreno no cemitério e

constrói um pequeno mausoléu,

 

Médico diagnostica pneumonia

 

Sábado de chuva fina

 

Autópsia de morte:

pneumonia,

tuberculose,

nefrite,

esteatose hepática,

pedra no rim,

cisto adrenal,

abscessos tuberculares

e paquimeningite.

 

Algumas dessas doenças

provavelmente foram

contraídas durante

contato com soldados

 

Certo dia escreveu:

“me entrego à terra pra crescer da relva que amo,

se me quiser de novo me procure sob a sola de suas botas”

 

&

 

Por diferentes caminhos

Todos eles perseguiram

A grande palavra nova

– Manhã luminosa desossada sem ruído

 

Agora nós dormimos

E em nossos sonhos eles correm

Desconhecendo fronteiras

Sob um sol difícil

 

 

 

 

 

* (Manhuacu-Brasil, 1965). Autor de Samplers (2000), Meu pequeno fim (2002), Sebastião Nunes (2008) y A fera incompletude (2011, 2012). Y en ensayo: Aço em flor: a poesia de Paulo Leminski (2001), Dez conversas (entrevistas con poetas contemporáneos, 2004) y Uma cidade se inventa (2015). Fue editor del Suplemento Literário de Minas Gerais (2004). Ha sido merecedor de Premios Culturales de Literatura de Bahia.

 

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Autor de Samplers (poemas, editora Relume Dumará, 2000, Prêmios Culturais de Literatura do Estado da Bahia), Aço em flor: a poesia de Paulo Leminski (ensaio, Autêntica, 2001), Meu pequeno fim (poemas, Scriptum, 2002), Dez conversas (entrevistas com poetas contemporâneos, edição bilíngüe, Gutenberg, 2004), Sebastião Nunes  (Ed.  UFMG, 2008), A fera incompletude (poemas, Dobra, 2011) e Uma cidade se inventa (ensaio-reportagem, Scriptum, 2015). Participa das antologias antologías Na virada do século: poesia de invenção no Brasil (2002), Poesia em movimento (2002) y Os cem menores contos brasileiros do século (2004). Foi editor do Suplemento Literário de Minas Gerais (2004).

 

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