Por Miguel Ángel Zapata*

Crédito de la foto Miguel Dimayuga /

www.proceso.com.mx

 

 

Bajo la luz del haikú

 

 

“Porque no admito que las rub’ais de Omar Khayyam o los maravillosos
haikús sean nada más para quienes sabes farsi o japonés. “solo puede sernos
ajenos lo que ignoramos”, decía Reyes. Solo es remoto, antiguo y extranjero el
poema que no hacemos nuestro por cualquier medio licito o ilícito, el poema que
no tomamos por asalto en la más salvaje y civilizadora de las tareas”.

                                   José Emilio Pacheco (Aproximaciones, 1984)

 

 

 

José Emilio Pacheco Mexico (1939-2014) publicó hace dos décadas Bajo la luz del haikú (Breve Fondo Editorial, 1997), una selección de transtextos o aproximaciones a haikús de Basho, Buson e Issa que son nuevas versiones reimpresas con el acento propio de Pacheco, transmutadas en el contexto de una poética contemporánea muy suya. Estas versiones provienen de algunas traducciones ya hechas a otros idiomas antes de ser transcritas al español. El saludable resultado es que estos “nuevos” poemas dejan para siempre de ser ajenos y, aunque algo conserven del original, también mantienen mucho de la voz poética que los troquela. Pacheco ya había publicado sus traducciones selectas de haikús, y poemas de Petrarca, Goethe, Montale, Rilke, Apollinaire, Saba, Eluard, Milosz, Bishop, entre otros, en su clásico libro Aproximaciones (México: Editorial Penélope, 1984), donde en el prólogo reitera su poética de la traducción: “Mi creencia absoluta es que la poesía es de todos y de todas, en que el poema resulta intraducible y se asfixia al salir del agua-madre de su lengua, en que fuera de ella solo puede ser representado por un texto análogo y distinto, una aproximación a su original, me ha llevado una y otra vez a romper un tabú: las traducciones de traducciones’.” Pacheco, realiza una labor que nos hace recapacitar que es posible lograr una variación certera de un poema al castellano vía: japonés-inglés (o de cualquier otros idiomas) pero siempre y cuando -como certeramente señalaba Fray Luis de León- se logre que las figuras hablen en castellano y no como extranjeras y advenedizas, sino como nacidas en él y naturales.

Como es sabido, el haikú proviene de Japón, pero solo a partir del siglo XIX se le impuso el nombre de haikú, ya que durante el siglo XVI se le denominada haikai. El haikú es un pequeño óleo de la naturaleza, un nido en un desierto de sílabas en tres escalones. En este libro de José Emilio Pacheco se pueden releer los textos de Luna en el bosque, de Matsuo Basho (1644-1694), y quedan ahí en el oído como hojas de té flotando por el lago de la memoria: una memoria pertinaz que no nos deja, ya que el tiempo transcurrido y la naturaleza aun conmueven nuestros sentidos. Así dice Basho:

Un macizo de nubes se entreabre

en la noche de luna y nos revela

las montañas del alba.

 

20170731_175358597fc23e7754a_300h

 

Esta revelación anticipa una armonía entre los elementos aéreos del cielo, y nos sugiere un cuadro cinemático que avanza entre la luna y la montaña. Por otro lado, Basho reamplifica la soledad del hombre hacia la soledad de la naturaleza unida por su absoluto silencio:

La soledad:

le queda al árbol

solo una hoja

 

La colección de textos titulada Rocío de la zarza de Teniguchi Buson (1716-1783), aporta un nuevo tratamiento de la imagen. En este caso ya no se trata de una imagen lineal que sorprende, sino que es su transfiguración la que imanta:

Luna en el agua:

invulnerable a redes,

sogas, anzuelos.

 

La imagen intocable de la luna se desvanece ante nuestros ojos y se torna intocable ante la cotidianidad de la vida baja. Digo “vida baja” porque me refiero a la vida de los seres humanos que aun dependemos de la tierra y el agua. La naturaleza está entrelazada con la vida, y viceversa:

Al ahondarse la noche,

mientras duerme la aldea,

rumor de la cascada.

 

Poetas fraternos: (de izq. a der.) Armando Romero (Colombia), Efraín Bartolomé (Mexico), Miguel Ángel Zapata (Perú) y José Emilio Pacheco (México).

Poetas fraternos: (de izq. a der.) Armando Romero (Colombia), Efraín Bartolomé (Mexico), Miguel Ángel Zapata (Perú) y José Emilio Pacheco (México).

 

Los haikús de A la sombra de los cerezos en flor, de Issaa Kobayashi (1762-1826), representan el transcurrir del tiempo ante la inevitable muerte. Los símbolos de la naturaleza se atan al destino de la vida y la muerte:

La lección del cerezo:

florece, se marchita,

vuelve al polvo.

 

 

Y el agua fluye entre los páramos del tiempo, el agua primera y el agua hacia el final del primer ciclo:

Te bañan cuando naces.

Te bañan cuando mueres.

Eso es todo.

 

Los haikús de Kobayashi son precursores de una tradición antigua que ahora retoma su curso en el registro poético contemporáneo. El mundo – con todo lo que en el planeta pervive: vida, muerte, contaminación, desechos, esperanza de más aire- trata de aprehenderse de alguna rosa que se desvanece con el aire negro de las ciudades, y siguiendo estas ondas, el haikú de Issa se lee más que nunca universal.  ¿Es que no merecemos tanta belleza?:

Se han abierto las flores:

no las merece

el mundo.

 

 

 

 

*(Piura-Perú, 1955). Poeta y ensayista. Profesor de Literatura hispanoamericana en la Universidad de Hofstra, Nueva York (EE.UU.). Ha publicado recientemente dos antologías de su poesía: La nota 13 (2015) y Hoy día es otro mundo (2015). Entre sus poemarios destacan Los canales de piedra. Antología mínima (2008), Ensayo sobre la rosa. Poesía selecta 1983-2008 (2010), Fragmentos de una manzana y otros poemas (2011), La lluvia siempre sube (2012), La ventana y once poemas (2014), entre otros. Este año se publicará una antología de su poesía en italiano, Uno scrive poesia camminando. Antologia personale (1997-2015) (inédito, traducido por Emilio Coco). En su obra crítica destacan: Vuela un cuervo sobre la luna. Muestra de poesía española contemporánea: 1959-1980 (2014), La voz deudora. Conversaciones sobre poesía hispanoamericana (con Ilán Stavans, 2013), Vapor trasatlántico. Estudios sobre poesía hispánica y norteamericana (2008), Asir la forma que se va. La poesía de Carlos German Belli (2006), (2005), Moradas de la voz. Notas sobre poesía hispanoamericana actual (2002), entre otros.

Deja un comentario