Por Diego L. García*

Crédito de la foto (izq.) Ed. Cuadro de Tiza /

(der.) el autor

 

 

Videos de animales:

Acerca de Imágenes de la inmutabilidad

y la destrucción (2019),

de Tito Manfred**

 

Uno de los textos centrales de este libro comienza así: “Despertar al alba y desayunar viendo videos de animales. Imágenes de la inmutabilidad y la destrucción. Un león corre tras una gacela”. La escritura de Tito Manfred vuelve a sorprendernos en situaciones incómodas con esta plaquette que acaba de editar Cuadro de Tiza.

Animales saliéndose del cuadro de la cámara. Lo que acontece sin imagen ¿qué grado de relación con el lenguaje puede tener? No es ni será dicho. Las horas siguientes de la gacela que ha escapado ¿necesitan del ojo humano y sus juicios? Pareciera que ciertos eventos no van a precisarnos como lectores. Tendremos que aprender a vivir con las palabras que nos quedan.

 

 

Obstáculos. Así define uno de los sujetos a las palabras. Tal vez molesto porque los animales se movieron y el tiempo que ha permanecido cuerpo a tierra con la cámara inmóvil ha sido inútil. Peor aún. Ha sido un tiempo sin narración (quién quiere vivir sólo porque sí!).

“los paisajes y los animales se resisten”, es un “cuerpo diezmado” el que intenta. Quiere decir y hacer: “Decir un nombre para que lo animal en el animal deje de temblar y descanse en la mano”. Decir-hacer, un sujeto en disputa con su propio don: el lenguaje no lo termina de conformar. Querría ser animal para salirse de la cámara. Husmear en el desenfoque algo del poder negado.

En Sobre la fotografía (1973) Susan Sontag señalaba: “La fotografía implica que sabemos algo del mundo si lo aceptamos tal como la cámara lo registra. Pero esto es lo opuesto a la comprensión, que empieza cuando no se acepta el mundo por su apariencia. Toda posibilidad de comprensión está arraigada en la capacidad de decir no”. La aceptación, he aquí una de las claves para aproximarnos a lo que Manfred interpela. Tanto el lenguaje como la cámara sostienen una sustancia epifánica, y en nuestro caso con una posible inversión del circuito desde la cual el animal –sin posibilidades de negación, sin posibilidades críticas- pasa a ser el espectador. Los videos funcionarían como espejos en cuanto a la incapacidad que los sujetos presentan de encontrar lenguajes alternativos para renunciar a sí mismos.

 

El poeta Tito Manfred.

 

Los peces continúan inalcanzables, leemos llegando al final del libro. Las redes de pesca son pura illusio; un pacto con las reglas equivocadas. Puede que también lo sea el amor, ese otro tema relevante en estos textos. La lectura de estas Imágenes de la inmutabilidad y la destrucción sintetiza las líneas ya reconocibles de la poesía de Tito Manfred (son textos en prosa, sí, quise decir de su pensamiento poético). El material de esos videos de animales es tan real como el material de la experiencia. Tan opaco, tan esquivo, tan angustiante en sus puntos ciegos.

 

 

 

 

*(Buenos Aires-Argentina, 1983). Poeta. Se desempeña como profesor en Letras por la UNLP (Argentina). Ha publicado en poesía «Esa trampa de ver» (2016), «Una cuestión de diseño» (2018) y «(Fotografías)» (2018).

 

**(Arica-Chile, 1983). Poeta. Se desempeña como editor de la revista y editorial Jámpster. Ganador del premio Publicación Digital (CNCA, 2017). Ha publicado en poesía el ebook «13 poemas» (2016) e «Imágenes de la inmutabilidad y la destrucción» (2019); y el libro «Los peces se dirigen a las redes de pesca» (2018).

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