Por: Sofia Fiorini*

Traducción: Mario Pera

Crédito de la foto: Luca Brunone

 

 

5 poemas de Sofia Fiorini

 

 

PUEDO SER POR ti el velo,

sostener tu velo, los bordes grises.

Si hoy quieres ser la novia

juego hasta no cansarte,

si entre las manos sopla el garbino

vengo vestida de lino y algodón,

si llueve podemos lamentarnos juntos

de las cosas equivocadas y de los accidentes.

Contigo tengo el don de las hojas

cuando mi nombre en el saludo

no tiene más el sonido de una espera

tejo una alfombra del aire a la tierra.

 

 

 

Giro de sueños entre dos camas

 

¿Por qué nunca debería contar

cuánto dista el sufrimiento del día,

la luz entre ti y un nuevo bosque de escaleras,

hasta que retornar en ellas es, también, volver a la tierra

y dormirte, descender a la calle

sin cerrar la puerta,

cómo confiarse del mar que viene?

Tú que acoges tan bien

mi cansancio

que creerte es como una rendición:

que en Ti se cierra el día

eres el plan y el juego de mis horas,

lo que da paz y nervios siendo un todo

entre la oscuridad y tu nombre.

 

 

 

SEA PARA TODOS mis corazones dados

que tú me agarras antes de la puerta

que yo esté apenas colgada de la mano

del tenaz equilibrio de tu orbitar

alrededor de las flores (mías) que no te digo

– pero los veo sobre a ti que miras

alrededor  de estos ojos y no preguntas.

 

 

 

ALREDEDOR DE LA CABEZA volaron flores y te hubiera

recitado la palabra y hubiera reaparecido en la ventana,

retratada en las paredes que me observan en la casa;

en la calle, tu mano sobre el gabán tan atenta

asomaba por la izquierda, y pedía observar alrededor

qué hermoso por la mañana, me transformo de improviso,

en un absurdo y terrorífico acontecimiento de regreso.

 

 

 

SE ME PEGA doquier la tierra

mientras vengo de ti y sólo

quisiera no tener suelas

para asegurarme tu rostro

poder alargar con una mano;

te tomará como un viento sordo

éste volverte agradecido en una mano

por el nada que has debido

y me recordarás lejano

como pestaña de zorro salvaje

esperando, aproximarte al hocico

– y la sospechosa naturaleza del bosque;

no es hábil este

coraje fiero de mi bestia

más humana, tanto que

a la caricia ofrece la vida,

entrega el nudo más claro de ofensa

mientras silencio la garganta desnuda.

 

 

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(poemas en su idioma original, italiano)

 

 

5 poesie di Sofia Fiorini

 

 

IO POSSO ESSERE PER te il velo,

reggere del tuo velo i lembi grigi.

Se oggi vuoi fare la sposa

gioco finché non ti stanchi,

se tra le mani ti soffia il garbino

vengo vestita di lino e cotone,

se piove possiamo lamentarci insieme

delle cose sbagliate e gli accidenti.

Io con te ho il dono delle foglie

quando il mio nome nel saluto

non ha più il suono di un’attesa

mi faccio tappeto dall’aria alla terra.

 

 

 

Giro di sonni tra due letti

 

Perché mai dovrei contare

quanto dista la pena dal giorno,

la luce tra te e un nuovo bosco di scale,

finché tornarti addosso è tornare alla terra

e dormirti in mano scendere in strada

senza chiudere la porta,

come fidarsi del mare che viene?

Tu che ricevi così bene

la mia stanchezza

che crederti è come una resa:

che in Te si chiuda il giorno

è metodo e gioco delle mie ore,

che tregua e nervi stia tutto

tra il buio e il tuo nome.

 

 

 

CHE SIA PER TUTTI i cuori miei che ho dato

che tu mi prenda prima della porta

che io stia nella mano appena appesa

al tenace equilibrio tuo orbitante

attorno ai fiori (miei) che non ti dico

– ma io li vedo addosso a te che guardi

intorno a questi occhi e non domandi.

 

 

 

INTORNO ALLA TESTA volavano fiori e ti avrei

recitato la parola e riappesa alla finestra,

presentato ai muri che mi guardano la casa;

in strada una tua mano sul cappotto così attenta

svettava mancina e chiedeva intorno si guardasse

che bello di mattina insperato quel mio volto

quale assurdo terrificante caso di ritorno.

 

 

 

MI SI ATTACCA dovunque la terra

mentre vengo da te e soltanto

vorrei non avere le suole,

per assicurarmi il tuo volto

potere allungare una mano;

ti prenderà come un vento sordo

questo ritornarti grato in mano

per il niente che hai dovuto

e mi ricorderai lontano

come ciglio di volpe selvaggio

sperando, avvicinarti il muso

– e  il sospetto natura del bosco;

è fuori d’attitudine questo

coraggio feroce della bestia

mia più umana, talmente che

alla carezza offre la vita,

porge il nodo più chiaro d’offesa

mentre muto le spogli la gola.

 

 

 

 

 

*(Rímini-Italia, 1995). Estudiante de la facultad de Letras europeas de la Universidad de Boloña (Italia). Obtuvo el premio Violani Landi (2015). En 2016, con el manuscrito La lógica del mérito estuvo entre los siete finalistas del Premio Rímini para la poesía joven. Algunos de sus textos aparecen en la revista Atelier.

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