Por: Yulino Dávila*

Selección de poemas: Mario Pera

Crédito de la foto: (Izq.) Ed. Amargord

(der.) www.ibe.tv

 

 

5 poemas de Fusión seguido de Diapasón

de lo inverosímil en la carne (2010),

por Yulino Dávila

 

 

FUSIÓN:

Bilis negra/poema curvo

como el tiempo,

el espacio,

el beso y el pecho que recoge mi carencia,

acaso el silencio descuartizado.

 

La esperanza la llevo en el bolsillo

apunto de ladrones.

¡Quién me diera otra clase de sustento!

 

Al ojo del agua le zurcen lágrimas de trapo

donde alojar fulgores

para copiar dictado     que la vida ausente

manda

al presente     o imago vivis

loquor mortuus     que me hostiga,

quiero decir:

¡la vida me puede!

 

Pudre la luz que yo defiendo.

La vida pudre por el lado muerte

Por eso  – aquí     hago constar esta fusión.
Poesía impertinente

procaz

brusca y descarada / lengua calva.

La realidad filtra   como una verdad oculta

abre sus alas de murciélago:     a ella me congrego

que conste,

escribo (poesía) para esconderme en la luz:

-la infancia siempre es más larga que la vejez,

le sangran las cosas muertas

como el tiempo

-al amor le sangra su propia infancia.

 

Tiempo y muerte     se pueden verificar

con la ausencia del amor

-pero yo te amo,

Carlota

de mis esporas,

Lucrecia de mis Hortensias

dulce Dorotea que afila las Helenas

Esther restregada con Magdalena

desbroza un cromatismo, compulsa mis neutrinos.

Beatriz deshojando la palma de Eloísa

-pero yo te amo,

Zenobia labrando tejas en Bettina

Briseida partida en el ángulo Cordelia

te amo y

ayunto mi hipogloso al brote en tu plomada

Isolda en el espliego / en el hemiciclo Monsieur Le Blanc

(en realidad Sophie Germain)

deshilacha vibraciones de las láminas elásticas

para alcanzarme hasta su agua primordial,

Julia trota el abanico de Ninon lavando una palabra,

y se me escapa.

 

Σ

 

Amo

en los huesos del tiempo

(hocico y fermento)

mastico

rodancias del animal en su engranaje

escarbando en lágrimas propias / casi ajenas

al sustanciarse con el meollo de las horas

¡mis umbrales!

 

Un brillo peina las palabras (como palomas en desorden)

para hablar este grito:

discordia estructural del hombre que cae

-un lugar en la historia no es el olvido-
Un artificio oscuro siembra la desnudez.
Dama de mi planear en Lilit,

la primera de mi sombra

que espumó la raza.

A ti me llego por las huellas de Laetoli / cenizas

del Plioceno

se hace 3,7 millones de años (con el método

potasio-argón)

gracias a Mary Leaky           apenas con infancia.
El abismo, pedante turbamulta, nos pela la muela sin

alharaca.

Y puse sombrero al vacío umbilical.
¡Por favor, un poco más de respeto al infinito!

Σ

 

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TODOS LOS PROCESOS SON PARCIALES

 

Aquí sólo la poesía nos absuelve,

y es aquí donde puedo danzar al filo de descalabro,

o cantar lo sucedido en el futuro, ¡te lo dije!, y

merecer el repleto vacío macerado.

 

De carne ante las vísperas que me ajochan

retrocedo hasta el esqueleto de la leche:

-algo te transparece-       y       empato

por el hurgar licencioso de las discordancias

para besarte atolondrado,

y eres mi crupier de la suerte que me luce.

 

¡Oh querida!

sin omitir detalles         te celebro en medio de la debacle:

 

La marquesa de Chatelet tradujo

los Principia Mathematica de Newton

y Mary Somerville la Mecánica celeste de Laplace

pero el mundo siguió sangrando

(el apartheid viene de lejos).

 

Orfandad se paga, risa agujereada se paga, volver sin ir,

dame que no estoy, no toques, no digas, se paga,

el cajón involucrado, la intemperie, se paga,

¡hondamente! ¡hondamente!

y observamos su compostura en el lóbulo izquierdo

para sudar el olvido, para mirarnos la cara,

 

y tuvimos que forjar un amor más robusto

– ardorosa zarza / anilina indeleble-

amándonos con mejor amor

(apretado halago glosa los últimos alvéolos de la noche,

galopan por el auge de tu desnudo a contraluz.)

 

Y yo te amo:       Dama de mis entregas tullidas,

mi colaboradora     mi equivalente mayor,

contigo agoto mis recursos,

contigo dialogan las golondrinas de mis quejas,

contigo procuro repetirme diferente.

 

Te apuro a calibre de astrolabio en el jardín,

a gallardo adoquín de pataleta,

Te apuro a bujía de calistenia / a sol mojado por mi frente.

Contigo me deslomo por la punta,

me colapso hacia la voz en off,

me remonto auspiciado de insolvencia,

me involucro de castillos en el aire para que seas

mi princesa.

Contigo encuentro la harina para mis bizcochos,

cancelo la orilla de océanos desteñidos,

me subo al aire que te ríe, y otra vez

nos amamos en redondo, contigo.

Contigo

me sosiega el escalofrió que desgasta a los indignos.

 

Contigo las cosas buenas son más buenas        contigo

eso me hace inmune contra la rutina

y te convoco:

 

Ginebra        de mi Camelot de esquina.

Hagia Sophia filtrando el parque de la infancia:

Amor de Colombina /  disfraz de dominó

confeti y serpentina,

la vaina entre el guitarreo forzudo y el poema

(cenizas del Parque Huirocoha que los ajenos refractan).

 

Isadora descalza restaura mi caníbal binario.

Galatea me trastorna por el ojo eclipse.

Se baña Betsabé y enhebra la descartable pupila

-mi gorrión en el mástil-

para ti, donde riñen mis opositores, Berenice,

el charol de mis arrullos,

mi Amerigo Vespucci de los errores que dejé.

 

Aquí tienes este jazz        -libre y entrañable-

en el umbral de la coherencia,

mis arregladas convulsiones,

sintaxis sincopada /  miel disonante.

Una obsidiana trepana las inercias

¡retúmbate pues con esta prosodia y sobre mi lampiño!

aguarece a sus desfondos así como ensimismo

te acopla,

gesta con el musgo estos diretes.

 

¡Oh querida!

me renuevo de caleidoscopio para que seas la última Lila

que me lama.

Contigo…          afán y sintonía.

 

Tendré que volver sobre mi escudo roto

-caléndula sobre mis pestañas-

 

(lejos del Taigeto).

 

Σ

 

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El poeta Yulino Dávila

 

2. palabra: estertor de beso

 

a este sur le toca (por el lado de su redondez)

geografías que calcan purgatorios

para no se sabe qué delitos

o extravíos aún por cometer que carecen de mentor

 

perdedores sin recato ni remordimiento

sin tan siquiera una culpa

donde secar el desierto que su lágrima tuerce

 

en esta orfandad las esperanzas

caricaturan coordenadas

(un estertor como lanuda cosquilla panfletaria

se aloja en el bucle de la risa)

pernocta pues un agravio audaz        casi perverso

pozo lúgubre que fricciona: placer y extrañamiento

 

la virtud tambaleante de los cielos se torna trapo

: marsupio reseco

La intemperie del desahucio retrocede hasta su tara

¡insolente aporía!

 

el ego fofo se aglomera entre la náusea y el sarcasmo

ríe a gatas ilustrando        solemne tórax y garabato

 

un amargor articula una flema sin costuras

en forma de escápula añadida

quizá leve joroba o hueso de calandraca

luego bizquea

hollejo adentro    en los molinos del tiempo

 

¡tachón de féretro que no se termina de evacuar!

 

Σ

 

8. palabra: descaro y palo

 

 

la incógnita asimétrica incuba

en la casa del herrero con cuchillo de palo

el dolor de palo

 

mas para sus adentros

la locura albina esmera su acto de tallar

patíbulo y corbata

un kilo que sustrae al gramo la inocencia

la pereza               el espesor

y como si llegara temprano para algo

se embadurna con la nada más cercana / nos guiña

 

un martes se repite a lo ancho de la semana

vomita su folletín / ¡no te embarques!

nueve meses se aprietan dispersos en toda una vida

humea en las gavetas la prueba delatora

nos depila en el espejo

salpica el delantal con esquinas por donde lo efímero

huye sin desprecio

perfuma su alharaca

 

ese sarcasmo hila a trompicones        un robusto silencio

el llanto habla la palma de su mano que saluda

acusa con el hueco de la palabra

se despacha:

 

hace florecer

en el dolor de palo una lágrima de palo

sin amén.

 

 

 

 

*(Perú, 1952). Estudió Psicología Social en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y se inició en la poesía a finales de los años 60. Miembro histórico del Movimiento Hora Zero. Viajó a Europa en 1977. Colaboró con la Editorial Banda de Moebius durante su estancia en Madrid. Vive actualmente en Barcelona. Ejerció como lector de la Editorial Planeta y lo dejó por salud mental. Ha trabajado largo tiempo como bibliotecario del Instituto de Estudios Norteamericanos. Actualmente está abocado a tiempo completo en su labor poética y plástica, además colabora como crítico literario para diversos medios de información de España y Latinoamérica. Da clases de iniciación al arte culinario y tiene una exposición permanente en su Factoría√-1. Ha publicado en poesía El tratante (1995), Hebras de Malasaña (1998), Monasterio de palabras (2009), Fusión (2010), Tálamo y Escalpelo (2013), Sin ambages (2015).

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