Por Andrea Alzati*

Crédito de la foto Facebook de la autora

 

 

5 poemas de Andrea Alzati

 

 

Memoria

 

la memoria es
un animal
silencioso

fuera del cuerpo
desproporcional al cuerpo
vive y se alimenta
de nosotros

gestos de reliquia
gestos de animal en
cautiverio
animal en
peligro
de no extinguirse nunca la memoria

no duerme
no sueña
no descansa

la memoria es un animal omnipotente
omnipresente,
súper poderoso
súper selectivo

la memoria es
un animal
inmenso

un animal doméstico inmenso
un animal doméstico
pero no mascota

la memoria
no es una mascota

la memoria es
un animal
salvaje.

 

 

 

Agua viva

 

una mínima distracción
y el paraguas se queda colgado
en el interior tibio de la casa

así, mínimas
irán cayendo cada una
de las gotas de lluvia
de una tarde cualquiera de julio

así, como cualquier otro
volverás a ser el cuerpo
de agua viva.

 

 

 

Perro

 

hoy pensé en escribir sobre las orejas de un perro que no conozco
sólo conozco el nombre del perro
podría escribir su nombre
deletrearlo hacia adelante o hacia atrás

del perro sólo conozco su nombre
sus orejas y el resto de su cuerpo de perro
todo lo que lo hace un perro más allá de su nombre
me es desconocido

nada puede impedirme que escriba acerca de este perro como una posibilidad de un perro con nombre,
de un perro
con orejas,
con patas,
con nariz,
con cola,
con lengua,
con ojos

escribo acerca de la posibilidad de un perro que mueve la cola,
de un perro en silencio,
de un perro quieto,
de un perro que es más nombre que perro

que es más perro que perro
que es más idea de perro
imagen de perro
sonido de perro
recuerdo de perro

posiblemente escribo acerca de la posibilidad de escribir sobre un perro que busca la luz del sol
y que se echa en el sol con sus ojos de perro
y que se queda quieto en el sol como perro
y que es el cuerpo de este perro
y que se nombra con el nombre de este perro
porque dentro de las posibilidades que escribo
lo único imposible es que este perro sea otro perro.

 

 

N, S, E, O,

 

a cada pájaro lo habita un caos
anterior al caos íntimo
del aire
las alas que en ruinas de luz en monumentos de luz en rascacielos de luz
encienden
los circuitos eléctricos del pájaro
la tensión muscular de mi lengua cuando pájaro

el pájaro dirá:
no hay cuatro puntos cardinales, es mentira

hay persecución de:
pájaros
de lenguas
de lombrices
de migajas

hay persecuciones de mentiras sobre todo se persiguen mentiras por ejemplo:
cuatro puntos cardinales

hay persecuciones
hacia atrás

una vez persigo la imagen de un pájaro volando hacia atrás una vez
otra vez persigo la imagen de un pájaro volando hacia atrás otra vez
por tercera vez persigo la imagen de un pájaro volando hacia atrás por tercera vez hacia atrás es mentira

el nido es el hambre del pájaro mentira
el nido es el caos íntimo del pájaro mentira
cuatro puntos cardinales mentira

 

14448991_2108278666063111_3518624328812716104_n

La poeta mexicana Andrea Alzati.

 

Higo

 

visité la higuera del jardín de mi abuela y tomé
un higo

cuando lo separé de la rama que lo sostenía
el tallo escupió una gota de leche blanca
que no era leche excepto para mi
que no conozco mucho de higos

llevé el higo como quien lleva un pájaro huérfano entre las manos

me identifico con los pájaros más que con las rocas
no porque puedan volar sino por cómo brincan en las banquetas con sigilo
por la forma en que recogen las migajas del suelo con el pico

mamá y papá no son pájaros
mamá y papá son rocas que se erosionan
con las manos del uno con las manos del otro
cuando mamá y papá se tocan se hacen blandos
aunque no sean rocas y sus manos no sean agua
sino manos humanas

tomé el higo en mis manos como el pájaro que no soy
pero con el que me identifico plenamente
no por poder volar
sino por cantar a pesar de vivir en una ciudad que
podría llamarse Cementerio

puse el higo en un plato blanco de cerámica junto a la ventana durante tres días

cuando amanecía abría las persianas
y el higo se iluminaba con el sol
y todo el día podría haberse sostenido en ese hecho

lo tomé con las manos, lo toqué
lo puse sobre mis piernas
busqué el mejor ángulo para tomarle fotografías
lo hice rodar sobre mi panza
antes de comerlo

 

 

 

-> <-

 

Mirando un video casero de mi fiesta de cinco
tal vez seis años
miré desde el cuarto de la televisión
la sala que aparecía ahora en la pantalla.
Más tarde hablé con mi papá, le dije
que ver la sala en otro tiempo cuando yo era yo
y yo no recordaba nada de mí
había sido desconcertante.

Me explicó que eso era la nostalgia,
como si se tratara de un fenómeno natural
tan sencillo como la fotosíntesis,
el ciclo del agua,
o cualquier otra cosa
que pudiera ilustrarse
con flechas rojas.

 

 

 

 

 

*(Guanajuato-México, 1989). Licenciada en Literatura latinoamericana por la Universidad Iberoamericana (México). Ha publicado poemas en las revistas Crítica, Cuadrivio, Periódico de Poesía de la UNAM, Mula Blanca, entre otras.

Deja un comentario