A continuación presentamos dos poemas del español Raúl Campoy Guillén. El primero corresponde a Etanol Mortis (Olifante Ediciones), su tercer poemario publicado el año pasado, 2013. El segundo es un poema inédito a manera de un grito por una nueva generación de poetas, libre de mafias y de poetas mayores que no quieren dejar su “trono”; un grito por la unidad de los poetas libres y honestos.

 

 

Por: Raúl Campoy Guillén

 
 

¿QUÉ valor tiene beber?…

 

 

¿QUÉ valor tiene beber?

¿Qué valor tiene no beber?

 
Los profetas están colgados por la soga de su aliento.

Las casas son compresores de ideas.

dios es la idea que comprime todas las ideas,

pero la idea de dios

es el cuenco del vacío, una mañana con un silencio

isquémico en los ojos.

Existe porque una de las características del humano

es hacerse preguntas y buscar respuestas;

como una de las características del guepardo es

correr tan rápido como silbar el pensamiento.

Las ciudades son la droga extraída del tiempo

que no existe y existe.

Llamamos tiempo a la muerte

porque la muerte nos finaliza.

¿Pero el tiempo existe?

Si existe el infinito no existe el tiempo.

Si el tiempo existe no existe el infinito.

¿Cómo creer en la una o en la otra

si no sabemos si creer en la una o en la otra

porque ni siquiera sabemos lo que es la una y la otra?

Ponemos nombres a cosas innombrables.

El mundo nos nombra a nosotros

no nosotros al mundo.

Beber o no beber no es importante.

Es tan poco importante como decir

que beber o no beber no es importante.

Realmente me gusta beber como no beber,

pero no me gusta beber

no porque no me guste beber

sino por miedo a la muerte.

Realmente la muerte es la que me inventa la existencia,

por eso nos atrae la muerte.

Por eso un alpinista se hace viento,

se deshace en hilos de viento

y se regocija

ante la formación de vaho en su alma.

Y si no mirad el rostro de Reinhold Messner

cómo aflojó al cosmos de sí mismo de tanto mirarlo.

Por eso también nos atraen las drogas.

Pero hay una droga

mucho más aceptada  que beber,

que nos deshace como una rama podrida,

que nos roba la existencia como los puentes nos roban

los pies de la tierra:

La ciencia.

 

Yo soy ateo,

ateo de dios y de la ciencia;

porque cuando decimos ciencia estamos nombrando

a otro dios

con otro nombre

llamado ciencia.

La ciencia es un caballo con tupé, es

una polilla en un visillo,

en la ciencia un topo se ha metido en un bolígrafo,

se alimenta de un bocadillo hecho de ángeles muertos,

la ciencia trabaja como un bululú con la lengua atada

por cinco calambres de Kafka.

Más es mejor, dice la ciencia.

Yo vivo más años por la ciencia, pero vivir más años

no son años de vida, son años vividos por mí

y hablamos de la vida.

Hablamos de sostenibilidad.

 

(En el río las piedras se redondean para sostener

las curvas del agua; yo quiero meter la mano en esa agua

para redondear mis manos y así darte

una caricia de estrellas vestidas.

La noche adoba el lago, un bosque cuelga sus lencerías

al amanecer:

tú y yo en la respiración del agua,

numerando domicilios por el cuerpo,

abrazados como al caer

por una montaña sin nadie.)

 

Vivir en la vida

y no por encima de ella

como un pájaro sordo y ciego.

Beber o no beber existe al mismo tiempo que yo.

Tiempo o no tiempo da igual:

beber soy yo con más líquido

y no beber soy yo con menos líquido.

Existo con mi existencia.

Soy en mi soy.

El ron es una mariposa en el agua.

No puede volar

pero es una mariposa.

La ciencia es el sueño de Chuang Tzu:

que no sabía si soñaba ser una mariposa

o si era una mariposa soñando ser Chuang Tzu.

Elegir beber o no beber no es una elección

ni es la duda de Chuang Tzu,

es simplemente vivir eligiendo,

y da igual lo que elijas o si eliges,

fallarás de todas formas.

 

La diana de la muerte es siempre oscura.

 

 

 

De: Etanol Mortis (2013)

 

 

 

 

EL CABALLETE

* Poema inédito

 

 

Si de la montería y también del prado

se sacaran panero conservando miga

habría gracia aún

y poetas con muchos brines.

Hay poetas buscadores de mundo y ory.

Hay poetas gamonetarios

de talento.

Hay poetas en la batania más violenta.

Pero falta unidad

y no tanta lorca al cuello.

Me quevedo en un paso

y sin góngora donde navegar

navego.

Hablo de pasos gigantes abriendo el polvo en dos silencios.

Hablo del arte

supremo, más mistral que supremo. De la válvula mistral

tensando sangre

como el chicle de una fecha.

Me pessoa lo siguiente cada vez que miro idiotas

con falto ego en la salud:

La escritura por si sola y sin de rokha y cantemos

al rimbaud de una balada la balada valente del poeta

que busca un miguel entre las gentes que busca

crecer sin hierro en el bigote.

La experiencia murió, la diferencia murió.

Campo y orozco

en los azules cardos. Poemas

que rivalicen en sombreros con los mares.

Poemas que se arrastren por los mestres y los años

como el vello de un topacio.

Sin pizarnik ni tizas

ni academias con sus asientos de higos.

Los bretones de mi chaqueta yo los rompo.

Que no sea vehemente dicen… te albertí dicen…

siendo ellos tenedor y plagio de un pavese,

exacto,

unos paveses son.

Siles estamos llamando a jaime y no contesta.

¿O no es de cuenca el calvitero?

Cada uno en su medina

pero juntos y no goytisolos,

que juntos llenamos de eliot los globos.

Jovenyllano y no tanto octaviogenario que

hay mucho vallejo armado con arrugas

más alto y aguirre en su puesto que un grueso cielo.

Matemos ese almacén de salinas.

Sólo nosotros,

si hay mucho nervo entre los dientes, nos mantendremos

en la virgilia de las piedras.

Y ya basta, que ya no estoy tan disgustavo,

pues ya nos larra bastante la miseria del perro

como para venirse a dámaso.

Y hablo, siendo nerudo, desde la generación del 27.

 

¿¡O acaso estoy exagerardo!?

 

 

 

 

 

RAÚL CAMPOY GUILLÉN (Madrid, 1978). Ha publicado los poemarios Los dientes del reloj, (2008), Donde casi amanece (1era ed. 2010 y 2da ed. 2012) y Etanol Mortis (2013). Seleccionado como uno de los ganadores en el III Certamen del Día Internacional de la Poesía en Segovia 2012 y como ganador del Premio de Poesía Internacional “Sacra Leal Domínguez” 2012.

Ha participado en el XV Festival Internacional de Poesía de La Habana (Cuba); en el Festival Internacional de Poesía de Copenhague (Dinamarca) 2011; en el V Encuentro Internacional de Literatura Tres Orillas en Canarias; en el VI Festival Internacional de Poesía, Palabra del Mundo y en el Festival Internacional de Lima, FIPLIMA (Perú) 2013.

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