Por Lu Menezes*

Curador de la muestra Fabrício Marques

Traducción Aníbal Cristobo

Crédito de la foto (izq.) Pat Kilgore /

(der.) www.7letras.com.br

 

 

12 + 1 poemas de Onde o céu descasca (2011),

de Lu Menezes

 

 

 

BANDERAS

 

 

Palmeras

con su recorte completan

la silueta insular de la Soledad

porque mente y mundo

no se confunden;

y así

como en el cielo de la mente

el sol no es una estrella,

en el oceáno,

no está entera una isla sin palmera,

sin su verde bandera de la Soledad

 

 

LO QUE SE AGREGA A LA YEMA

 

(a Aníbal Cristobo)

 

Si

cuando se fríe un huevo

lo que se agrega a la yema — además de sal ―

es pensamiento

se puede entonces agregar todo, agregar hasta

el recuerdo de otra yema

descubierta

por un teleaventurero

provisto

de savoir faire irrestricto

o buen farsante doble

de guía intrépido de lo Inhóspito, pero

who cares?

Yema de huevo de cuervo

en alto peñasco dispuesto

y alcanzado

a duras penas…

Tanto que después de freírlo

sobre desnuda piedra en el desierto de Colorado,

este hombre confesó haber ingerido

incluso “sin sal”

el huevo

más delicioso de su vida

― el cual

de metáfora nos sirva

sabiendo, por cierto, a sal del desierto,

sal de lo difícil

― íntima, personalísima ―

 

 

 

MISE EN PAGE

 

Hoy, en el obituario, un trio bizarro

se incumbió de usurpar a la muerte el papel principal

de antídoto supremo para la vida:

 

— español inventor del chupetín Chupa-Chups;

― cantora austríaca de ópera (soprano wagneriano);

— autor americano de “controvertida” biografía de Hitler

 

componen grotesco collage

de chupetín ópera y nazismo; infancia, belleza

y monstruosidad recortando

todavia, la vida;

 

ya que es preciso admitir, constatar:

desconfiado o divertido, ningún lector podrá

atribuir al editor del diario un humor demasiado noir

 

 

 

PLANTACIONES DE ROJOS

 

 

Vida: a veces

plantaciones vistas desde un tren-

bala ―

tan célere en rubricarlas

que desistís de saber

si las manchas

rojas vivas arrastradas

por tus ojos fugitivos

brotan de tubos de rosas tomates hibiscos

tulipanes claveles amapolas…

mientras adentro

del corazón turbulento

seres amados viajan en placentas del recuerdo

que intentás

— sin foto o film, sin

atajo capaz de driblar su esquivez ―

romper para entrever

el lucir andaluz de ese mirar

castaño-dorado risueño-rasgado

— llamado de larga distancia ―

encendido en hogar estelar

O para entreoír

en un habla cualquiera imantada

ese eso intransferible

que no la palabra — sólo la voz

exhala

en cámara lenta-amorosa

ya que en vos

muy al contrario de un tren-bala

— lejos de disparar-abstraer ―

urge recordar

urgente y calmamente figurar

 

 

 

ERA NEGRA Y ERA LA LUNA

 

(A Carlito Azevedo)

 

Al astronauta le extrañó el lado oscuro de la Luna:

“Era negra como alquitrán

y era la Luna”

Una cosa es saber

que se trata de to be and not to be

la cuestión; otra, estar ahí —

en la oscuridad lunar como en nevasca negra

experimentando

un miedo incomparablemente nuevo

Aquí

en la noche eléctrica clara por demás,

huéped turbulento de esta altísima

torre de hormigón sin sombra

de Aladdín,

el viento

― flautista actuante, antes tan antes

de las primeras flautas de ala de buitre y presa de mamut —

seductor precursor

de Hamelín,

artista ancestral

com hambre sonora infinita,

ya no asombra,

infunde un miedo farsesco dudoso

mientras obsesivo, astuto, mañoso

infiltra por las rendijas de las ventanas antiruídos

su orquesta furiosa de soplos discursivos

 

 

 

TSUNAMI Y VECINDAD

 

Entonces, la mujer y la niña

siguieron a una serpiente que nadó hacia tierra firme

y consiguieron salvarse

 

La mujer era sólo

cierta vecina a quien la madre, antes de morir,

confiara la niña

 

La serpiente habrá sido

de repente, una especie de vecina también,

vecina de otra especie

 

 

 

MASA ESTELAR

 

 

Después de la cuestión consorcial envolviendo

― vecino sino — versíón rediviva

de la estrechez objetiva de la canalización predial,

se tira exhausta en el sofá

y en la TV el Cosmos viene a revelar

en su brillante semblante

sombría faceta algo familiar:

“estrellas de la muerte” ― superstars

dotadas de agujeros negros que las devoran

hasta la explosión fatal

con emisión de rayos gamma

en un radio de ya no sé qué astronómica distancia

esterilizando a su entera vecindad estelar

— Entonces, si en verdad no estamos

“hechos de materia estelar” ― ella considera

— Entonces, si en esta vida

contraída por soledad, miedo, rutina,

más y más no se repite

la visita germicida del universo-en-expansión

cuando a tal canal arribo apretando este botón

(Pronto, plagas del sueño

― multiforme nebulosa, vecindad bien diversa

igualmente cercana y lejana —

acogen con sueños opacos su eterno regreso)

 

 

 

ILUMINACIÓN AL AZAR

 

 

El entra-y-sale periódico de la Tierra

de vientos de partículas, nubes

de materia oscura, tu contumaz

tránsito entre tinieblas personales

evoca: pero la Tierra

vuelve incólumne de la travesía

mientras que a ciegas coleccionás

hematomas

de los mismos renovados

encontronazos ― incurables?

Poco te importa

— siempre y cuando estés menos sombría

debidamente equipada con providente

luz propia

No

esa linterna implantada en la testa

de espeleólogos, mineros o

profesores:

luz

de los “noctilucios”

―peces y todos los seres

que en las quebradas de su noche

brillan mientras escapan de los predadores

iluminando

al azar el recomienzo incesante

de aciertos errantes

Poco te importa

que se trate de wishful thinking, de fantasía

de superacíón — como que escribas

que sólo clarea cuando los ojos

se habitúan a la oscuridad

(Deshabituarse, por cierto,

no sería más eficaz?)

Poco te importa

la rima en “ón” o en “ás”

en este poema ― sólo vale la pena

salvarse su tema

salvarse su cuestión

 

 

UN RÍO CHINO

 

En esa bahía

tantas ballenas evolucionaban que um buen día

al pie del Monte de Urca, amplia matanza convirtió para siempre

Playa Roja la arena

 

En esa bahía que la piel repele

hoy sólo nos bañamos

en teoría:

sólo los ojos

en el azul se mojan

y encharcados de telescopía

la línea del transvía llevan hasta China ―

 

hasta peñascos verde-jade primos del azulino

Pan de Azúcar de aquí — antes bautizado Pote de Manteca

en el desayuno de campeón

del viajero Léry

 

Primos chinos

cercanos-distantes

tambíen de la altibaja

sinfonía del “mar de montes”

en Minas Gerais ― la China de acá —

que en medio de la niebla y la melancolía

el pincel de Guignard supo orquestar

 

 

 

UN RÍO LUSO-HOLANDÉS

 

Además de lado a lado alinear

Pan de Azúcar, Cristo Redentor, Piedra da Gavea, Dos Hermanos,

el Rio pintado en la pared de la panaderia “Joya”

tenía molinos de viento a orillas de la bahía.

La ensenada carioca

tuneada por la mente aglutinante del pintor

anclada en una Holanda sin Mondrian,

sin diques de contención,

era aún enriquecida por el mecenas português

exponiendo a sua vez

― contra la liquidez azul pincelada ―

en el estante de los lácteos, entre latas de leche en polvo Nido

un ventilador polvoriento,

subtipo tropical de molino.

Y el girar de los diversos tipos de pala

en la mirada de um cliente

iria a alimentar

— mientras su café durase ―

incierta energía vital elemental

empujándolo, de nuevo, a ordeñar

la voluble vasta vaca azul-lavable llamada imaginación

 

 

 

RÍO CONGELADO

 

Raro Rio frío:

en mañana marina de Leblon

en la esquina de Delfín con Reina Guillermina,

belleza de lo Real — ferina ― urdida en azul omnipresente

violado por banderas de alerta rojas, almendros refulgentes…

tachos de basura naranja, transeúntes, velas a lo lejos

y — sí ― un perfecto pero:

este perro

negro con pata

enyesada — rota? torcida? Perro cojo

en blanco y negro en el corazón de la realidad hipercolorida

Todo tan vívido engendrado por el DJ del Azar

que ningún disco de Newton

jamás haría girar y generar

saldo amnésico

síntesis de cenizas

 

 

 

SOL DE NIETZSCHE Y HUBBLE

 

(De cierto modo II)

 

Cuando la mirada aún era

aún más “humana por demás”

sucedió con Dios ― que ya

de cierto modo murió.

Y pese a que aún sea él

lo que en el extremo inicio buscamos

con nuestros ojos de carbono vueltos tan para atrás

— por eso mismo, sí:

con nuestros ojos extra-humanos actuales

mucho ganamos.

Sin embargo, sólo por saber

con prescientes Hubble eyes

que hasta al sol vamos a perder dentro de millones de años

― al próprio sol —

de cierto modo no matamos ya?

 

 

NEWTON Y LA NAVIDAD

 

 

En la foto sólo aparece

un arcoíris sobre la casa

donde Newton nació el día de Navidad

Pero uno lo imagina ahí adentro con el prisma

haciendo que un rayo de sol de a luz

en el cuarto oscuro su proprio arcoíris

La foto es linda como un regalo de Navidad

que se pudiera, para toda la vida, recibir y desembalar

 

 

————————————————————————————————————–

(poemas em su lengua original, portugués)

 

 

12 + 1 poemas de Onde o céu descasca (2011),

de Lu Menezes

 

 

 

BANDEIRAS

Palmeiras

com seu recorte completam

a silhueta insular da Solidão

porque mente e mundo

não se confundem;

e assim

como no céu da mente

o sol não é uma estrela,

no oceano,

não é inteira uma ilha sem palmeira,

sem a sua verde bandeira da Solidão

 

 

O QUE SE JUNTA À GEMA

 

 

(A Aníbal Cristobo)

 

 

quando se frita um ovo

o que se junta à gema — além de sal ―

é pensamento,

pode-se então tudo juntar, juntar até

a lembrança de outra gema

descoberta

por um teleaventureiro

munido

de savoir faire irrestrito

ou bom farsante dublê

de guia intrépido do Inóspito, mas

who cares?

Gema de ovo de corvo

em alto penedo disposto

e alcançado

a duras penas…

Tanto que após fritá-lo

sobre nua pedra quente no deserto do Colorado,

este homem  confessou ter ingerido

“mesmo sem sal”

o ovo

mais delicioso da sua vida

— o qual

de metáfora nos sirva

sabendo, decerto, a sal do deserto,

sal do difícil

― íntimo, pessoalíssimo

 

 

 

MISE EN PAGE

 

Hoje, no obituário, um trio bizarro

incumbiu-se de usurpar à morte o papel principal

de antídoto supremo para a vida:

 

― espanhol inventor do pirulito Chupa-Chupa;

— cantora austríaca de ópera (soprano wagneriano);

― autor americano de “controvertida” biografia de Hitler

 

compõem grotesca colagem

de pirulito ópera e nazismo; infância, beleza

e monstruosidade recortando

ainda, a vida;

 

pois é preciso admitir, constatar:

contrafeito ou divertido, nenhum leitor poderá

atribuir ao editor do jornal o humor demasiado noir

 

La poeta Lu Menezes.

La poeta Lu Menezes.

 

PLANTAÇÕES DE VERMELHOS

 

 

Vida: às vezes

plantações vistas de um trem-

bala ―

tão célere em rubricá-las

que desistes de saber

se os borrões

vermelhos vivos arrastados

por teus olhos fugitivos

jorram de tubos de rosas tomates hibiscos

tulipas cravos papoulas…

enquanto dentro

do coração turbulento

seres amados viajam em placentas da lembrança

que tentas

— sem foto ou filme, sem

atalho capaz de driblar sua esquivez ―

romper para entrever

o luzir andaluz desse olhar

castanho-dourado risonho-rasgado

— chamado de longa distância ―

aceso em lar estelar

Ou para entreouvir

na fala qualquer imantada

esse isso intransferível

que não a palavra — só a voz

exala

em câmera lento-amorosa

já que em ti

bem ao contrário de um trem-bala

― longe de disparar-abstrair —

urge lembrar

urgente e calmamente figurar

 

 

ERA NEGRA E ERA A LUA

 

 

(A Carlito Azevedo)

 

 

O astronauta estranhou a face escura da Lua:

“Era negra como pixe

e era a Lua”

Uma coisa é saber

tratar-se de to be and not to be

a questão; outra, estar lá ―

na escuridão lunar como em nevasca negra

experimentando

um medo incomparavelmente novo

Aqui

na noite elétrica clara demais,

hóspede turbulento desta altíssima

torre de concreto sem sombra

de Aladim,

o vento

— flautista atuante, antes tão antes

das primas flautas de asa de abutre e presa de mamute ―

sedutor precursor

de Hamelin,

artista ancestral

com fome sonora infinita,

já não assombra,

infunde um medo farsesco duvidoso

enquanto obsessivo, manhoso, ardiloso

infiltra pelas frestas das janelas antirruídos

sua orquestra furiosa de sopros discursivos

 

 

 

TSUNAMI E VIZINHANÇA

 

Então, a mulher e a criança

seguiram uma serpente que nadou para terra firme

e conseguiram se salvar

 

a mulher era só

certa vizinha a quem a mãe, antes de morrer,

confiara a criança

 

A serpente terá sido

de repente, uma espécie de vizinha também,

vizinha de outra espécie

 

 

MASSA ESTELAR

 

 

Após questão condominial envolvendo

― vizinhazinha ― versão rediviva

da estreiteza objetiva do encanamento predial ,

atira-se exausta no sofá

e na TV o Cosmo vem revelar

em seu brilhante semblante

sombria faceta algo familiar:

“estrelas da morte” — superstars

dotadas de buracos negros que as devoram

até a explosão fatal

com emissão de raios-gama

num raio de não sei mais qual astronômica distância

esterilizando sua inteira vizinhança estelar

— Ora, se não somos mesmo

“feitos de massa estelar” — ela considera

— Ora, se nesta vida

contraída por solidão, medo, rotina,

mais e mais não se repete

a visita germicida do universo-em-expansão

quando em tal canal aporto apertando este botão

(Logo, plagas do sono

— multiforme nebulosa, vizinhança bem diversa

igualmente longe e perto —

acolhem com sonhos opacos o seu eterno regresso)

 

 

 

ILUMINAÇÃO A ESMO

 

 

O entra-e-sai periódico da Terra

em vento de partículas, nuvem

de matéria escura, teu contumaz

trânsito em trevas pessoais

evoca; mas a Terra

volta incólume da travessia

enquanto às cegas colecionas

hematomas

dos mesmos renovados

esbarrões — incuráveis?

Pouco te importa

― desde que estejas menos sombria

devidamente equipada com providente

luz própria

Não

essa lanterna implantada na testa

de espeleólogos, mineradores ou

professores:

luz

dos “noctilúcios”

— peixes e todos os seres

que nas quebradas da sua noite

brilham enquanto escapam dos predadores

iluminando

a esmo o recomeço incessante

de acertos errantes

Pouco te importa

tratar-se de wishful thinking, de fantasia

de superação ― como escreveres

que só clareia quando os olhos

se habituam à escuridão

(Desabituarem-se, aliás,

não será mais eficaz?)

Pouco te importa

a rima em “ão” ou “ás”

neste poema — só vale a pena

salvar-se seu tema

salvar-se sua questão

 

 

 

UM RIO CHINÊS

 

Nessa baía

tantas baleias evoluíam que um belo dia

ao pé do Morro da Urca, ampla matança tornou de vez

Praia Vermelha a areia

 

Nessa baía que a pele repele

a gente hoje só se banha

em teoria:

só os olhos

no azul se molham

e encharcados de telescopia

a linha do bondinho puxam até a China —

 

até penedos verde-jade primos do azulíneo

Pão de Acúcar daqui — antes batizado Pote de Manteiga

no café da manhã de gigante

do viajante Léry

 

Primos chineses

próximos-distantes

também da altibaixa

sinfonia do “mar de morros”

em Minas — China de cá —

que em meio a névoa e melancolia

o pincel de Guignard soube orquestrar

 

 

 

UM RIO LUSO-HOLANDÊS

 

 

Além de lado a lado alinhar

Pão de Açúcar, Corcovado, Pedra da Gávea, Dois Irmãos,

o Rio pintado em parede da padaria “Joia”

tinha moinhos de vento à beira da baía.

A enseada carioca

turbinada pela mente aglutinante do pintor

ancorada em uma Holanda sem Mondrian,

sem diques de contenção,

era ainda enriquecida pelo mecenas português

expondo por sua vez

— contra a liquidez azul pincelada —

na prateleira de laticínios, entre latas de leite em pó Ninho

um ventilador empoeirado,

subtipo tropical de moinho.

E o girar dos diversos tipos de pá

no olhar de um freguês

iria alimentar

— enquanto seu café durasse —

incerta energia vital elementar

empurrando-o, de novo, a ordenhar

a volúvel vasta vaca azul-lavável chamada imaginação.

 

 

 

RIO CONGELADO

 

Raro Rio frio

em manhã marinha do Leblon

na esquina da Delfim com Rainha Guilhermina,

beleza do Real — ferina — urdida em azul onipresente

violado por bandeiras de alerta vermelhas, amendoeiras tremeluzentes…

latões de lixo laranja, passantes, velas ao longe

e — sim — um perfeito senão:

este cão

preto com pata

engessada — quebrada? torcida? Cão manco

em preto e branco no coração da realidade hipercolorida

Tudo tão vívido engendrado pelo DJ do Acaso

que nenhum disco de Newton

jamais irá girar e gerar

saldo amnésico

síntese cinza

 

 

 

SOL DE NIETZSCHE E HUBBLE

 

 

(De certo modo II)

 

 

Quando o olhar ainda era

ainda mais “humano demais”,

aconteceu com Deus — que já

de certo modo morreu.

E embora seja ainda Ele

o que no extremo início procuramos

com nossos olhos de carbono voltados tanto para trás

— por isso mesmo, sim:

com nossos olhos extra-humanos atuais

muito ganhamos.

Contudo, só por saber

com prescientes Hubble eyes

que até o sol vamos perder daqui a milhões de anos

— o próprio sol —

de certo modo já não matamos?

 

 

NEWTON E O NATAL

 

 

Na foto só aparece

um arco-íris sobre a casa

onde Newton nasceu no dia de Natal

Mas a gente o imagina lá dentro com o prisma

fazendo um raio de sol dar à luz

no quarto escuro seu próprio arco-íris

A foto é bonita como um presente de Natal

que se pudesse, vida afora, ganhar e desembrulhar

 

 

 

 

 

*(São Luis do Maranhão-Brasil, 1948). Actualmente vive en Rio de Janeiro. Ha publicado en poesía O amor é tão esguio (1980), Abre-te, rosebud! (1996), Onde o céu descasca (2011) y Gabinete de curiosidades (en coautoría con Augusto Massi, 2016); y en ensayo Francisco Alvim por Lu Menezes (2013).

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