Por: Edimilson de Almeida Pereira*

Curador de la muestra: Fabrício Marques

Traducciones: Prisca Agustoni,

Renato Sandoval Bacigalupo y Paula Abramo

Crédito de la foto: Prisca Agustoni

 

 

 

12 + 1 poemas de Edimilson de Almeida Pereira

 

 

 

En la casa de la palabra

 

los hombres que dicen polvo dónde está tu miseria
comentan el motivo por el que dicen polvo dónde está
tu miseria.

 

Polvo donde está tu miseria no es sólo polvo dónde está
tu miseria: sino el huevo de otras cosas.

 

Los hombres que dicen polvo dónde está tu miseria
se visten de polvo dónde está tu miseria. Se
conocen desde que el mundo es mundo por la música
que polvo dónde está tu miseria toca en ellos.

 

El modo de decir polvo dónde está tu miseria pone
la lengua en sal.

 

Los hombres que dicen polvo dónde está tu miseria
prueban a usarla. Y nunca repiten lo que dijeron en

el camaleón polvo donde está tu miseria.
 

 

Santo Antonio de los criollos

 

Hay palabras reales.

Inútil escribir sin ellas.

La poesía entre canas y bichos

es también palabra.

Pero lo que el texto captura es el rastro

de carros yendo, sin los bueyes.

La poesía comparece

para nombrar el mundo.

 

 

 

Oreja agujereada

 

Danzar el nombre con el brazo en la palabra: como en su casa un maconde.

Danzar el nombre padre de los dioses que lo puede todo en este mundo y aguantar

el lagarto queriendo ser obispo en la sombra.

 

Danzar el nombre miseria, astilla y tripa que es la hoja del libro. Y

saberse dueño de las letras en su cocina.

 

Danzar el nombre en siete zapatos limpios para el domingo.

 

Danzar el nombre con la mujer su señora: la mujer en su corazón

tempestad y ciranda.

 

Danzar el nombre con el brazo en la palabra cuna.

 

_____________________________

 

maconde : individuo de un grupo situado en Mozambique.

ciranda: juego infantil con canto y baile.

 

 

 

 

 

Árbol de Arthur camilo

1/ Tronco

 

Mi papá se llamó Camilo

en la lluvia de los días quebrados

conoció a mi mamá Felisbina.

 

Mi mamá no sé de dónde vino

su vida quedó conmigo

más tarde llegó la risa.

 

Mi papá se llama Camilo

Y en la sombra de los días perdidos

Encontró a mi mamá Felisbina.

 

 

2/Compañera

 

Carmelinda de Bela Vista

Danzaré por ti en el Congo.

Carmelinda de Bela Vista

seré mozambiqueño

el rosario entero en las manos.

 

Carmelinda de Bela Vista                  Gira caja, Congo

cruzaré por delante el portón             Gira gunga, Maçambique

Carmelinda de Bela Vista

pasaré por el puente de noche

para verte dormir.

 

Carmelinda de Bela Vista

llevaré candombeiros

Carmelinda de Bela Vista

las guardias te están buscando

con ojos de mi corazón.

 

 

3/ Arturos

           

Viviré hasta cuándo.

Los vasallos aseguran el Congado

el tiempo contesta por todos.

Viviré hasta cuándo.

Pido a los niños: no salgan

guarden los huesos en el canto.

 

Viviré hasta cuándo.

Dejo el juicio en la memoria

el grito en el chitacongo.

 

 

_______________________________

 

Congo: grupo de devotos de Nuestra Señora del Rosario.

gunga: recipiente con semillas utilizado por el grupo de Moçambique atándolo a las piernas   para producir sonidos.

Maçambique ou Moçambique: grupo de devotos de Nuestra Señora del Rosario.

Candombeiros: participantes del Candombe, ritual del sincretismo bantú-católico practicado en  la región brasileña de Minas Gerais.

Congado: sistema religioso popular nacido del encuentro de tradiciones bantús y católicas vigente en muchas regiones brasileñas.

chitacongo: antiguo instrumento de percusión del Congado.

 

 

 

 

Libro de la hermandad con palabras que sobrevivieron a la devoración del monstruo olvido

 

1. Bichos y plantas

 

El maribondo en el tiempo de ofrenda.

El baru instruido en el lenguaje de los murciélagos y bueyes.

Un vaso con tres cabezas donde la miseria

gobierna.

La siriema curiosa con el ingenio.

El diccionario de las horquillas con tantos verbos.

La garganta del guará.

La trançage más señora que el cielo.

 

Estos negocios de mesa como botella y de tejedura: cardo y

carda, silla y costilla.

 

El ojo del guará antes de la muerte.

Y después de la muerte amuleto.

Un pequizeiro en el pensamiento del amarillo.

 

Las uñas como hachas y estos aparatos que van hacia el patio,

en la estrada: en la vereda.

 

El calango escogido con cuidado.

La santidad salvaje del cipó san juan.

Un fogón rojo.

 

Y el mal de ojo en los ojos del guará muerto.

 

 

2. Santas y santos

 

El milagro es menor que su lectura, como la herida en la

claridad.

 

Quien curar puede es santa y santo.

Con oraciones el instruido escribe itinerario para sierpes:

medir en el campo donde la vista alcanza, si hubiera abismo,

ir a la orilla, mirar hondamente y conferenciar.

 

Y morar con la sombra de sí mismo: en el cerrado, en la

gruta.

Y adivinar los bueyes muertos bajo la lluvia.

 

Y comer harina de maíz-ladrillo, de la agua-sangre escuchar.

 

Y tomar el gato, reír en sus ojos. Mirar el maíz plantado en su

oscuro bajo el árbol gameleira.

 

Santa y santo son así: lo comprensible y el no de las cosas.

Separados de los demás, el resto bien hecho de todo.

Milagro recuerda el hacerse santa y santo, al caer la niña

del árbol, al sangrar diez noches sin que muera el maestro de folia.

 

Después solo es la lectura de los acontecimientos.

Que Dios también en esto tiene interés.

 

 

3. Hombres mujeres y ruedas

 

Lica y Zé de Ernestina en la barca de su balcón.

 

El Divino Espíritu Santo a la espera del hombre de las rezas que

se consagra y cura.

La esposa se admira.

 

Nélson de Jacó. Terezinha de Nélson de Jacó. Jacozinho y Ana y

Raquel de Terezinha de Nélson de Jacó: El que supo todo cuando

vivía en el Calabouço.

 

Dorva y Domingos y Dominguinho. El tiempo de esclavo demudado:

marinero del rosario yergue su guarnición y lauda.

Mama Kitaia Calunga Lungara.

 

Y la rueda se embaraza como árbol de nombres: Lucas y Dante,

Zacaria y Cenira, Honorina, Juan y Pedro. La biblia de los raros.

 

 

____________________________

 

Maribondo : nombre de insecto.

Baru : fruto del cerrado, tipo de vegetación brasileña.

Siriema : ave brasileña.

Trançage : hierba curativa.

Pequizeiro : árbol típico del cerrado brasileño.

Calango : pequeño reptil .

Gameleira : grande árbol con oscuras hojas verdes.

Folia : grupo de devotos de los santos Reyes Magos.

 

 

 

Ausente

 

Las niñas del Ausente

no tienen espejo.

 

La cama donde sueñan

duerme sobre horquillas.

Esa como tantas

herencias llegadas del mar.

 

Un mar que se levanta

para llamarse Calunga.

 

No fueron a las clases

las niñas del Ausente.

Su geométrica sintaxis

se mide como fortuna.

 

Hay mucha sangre

en los campos valorados.

No preguntes en el Ausente

por el oro de las sierras.

 

Las niñas del Ausente

se miran por modelo.

Que en ellas todo es orden

de aguas sobre piedras.

 

Y de amor que mueve

sus bueyes y sus campos.

 

Las niñas lo saben

sintiéndolo como presencia.

A veces en la hoz del viento

o en el teatro de la nube.

 

De sus olas formando

un océano y otro.

 

____________________________

 

Calunga : divinidad bantú del mar.

 

 

 

Tiempo presente

 

Los negros de Serro

y Diamantina

están de acuerdo.

 

Dejaron las minas

por compromiso

también las plantaciones.

 

Hay palabras

como silencio

por las esquinas.

 

Los ricos de soslayo

espían desde los balcones.

Dicen viene refuerzo

 

de la guardia nacional

para hacer sin efecto

lo que no muere de hecho.

 

Este levantamiento de mito.

 

El secreto

anda como río

escrito en las puertas.

 

Lo que he leído

son grandes ideas

de romper hasta la rima.

 

Van a cambiar el régimen

padre de la miseria.

Erguir la cabeza arriba

 

de la corona sin nombre.

Hacer nuevo derecho

para derecho de todos.

 

Van a ilusionar las minas

quedarse en los paseos

mirando la vida.

 

Van a decir pudiera

nuestra sangre es nuestra.

Los negros del Serro

 

 

 

y Diamantina

están de acuerdo.

Qué vocabulario

 

dejaron para empleo

no a la tiranía

viva Reina de Congo.

 

La santa su rosario.

 

 

 

Músico viviendo solo

 

Músico viviendo solo

a sí mismo absorbe.

En la oración de esta lógica

que mueve el movimiento.

 

A él corren espíritus

según el repertorio.

Tanta música estalla

a los pies de los muslos.

 

Convergen en sí notas

todos los incendios.

Aún más ahora que él

explora los silencios.

 

Silencio en las cuerdas

como si esperase.

Hacia él corren espíritus

llevando no instrumentos.

 

Y cuanto sonido se pierda

más puro resultado.

De canción o negocio

que en cero quedase.

 

 

 

En el jardín del señor biano

 

La árbol sin barba arregla lección de huesos: cuando el pájaro

negra se posa es balcón.

 

En presencia de ellos el niño sabe el pião pero nunca el

zapato que lo hace parar. Árbol verbi nigra pájaro sobre el pião

y el niño girador.

 

Si el pájara nigro vuela la árbol balcón con el viento solo. El

niño-pião descubre el terreno vacío la muerte en él: y el carro

tremendo a encalar de fuego.

 

Y la muerte en guardia escatungandém escatungandém. La

redonda voz de la muerte-mayor.

 

Y el niño sin firmeza en el abuelo recuerdo del pájaro sin

barba en el árbol negra huye a la carne podrida de la muerte moler.

Y sabiendo su gracia continúa niño.

Aquél que va a la fiesta mayor.

 

____________________________

 

Pião : juguete infantil.

Escatungandém : sonido onomatopéyico.

 

 

 

El cuerpo

 

Aún está ahí, a pesar de los años. De un lado al otro, se

desvía de las piedras, toca las márgenes cada vez más humano.

La ropa se deshace, los zapatos, lo que había en los bolsillos.

No quedó nada, pero el cuerpo fluctúa ajeno a la lluvia, al viento,

a la venganza. Hace mucho nos puebla, sus arrugas no pertenecen

al tiempo de su sacrificio. Son de ahora, nos interrogan. ¿Qué hacer

con este cuerpo que no sabemos de dónde vino y se instaló en

nosotros?

 

 

 

Sílaba

 

Otra lengua seduce al paladar, no se quiere instrumento

de suicidio. No puede ser engullida para sellar el deseo. Es para

uso desobediente, siendo más libre mientras más nos pertenece. A

esa lengua no se le veda el devaneo, una vez afilada la vida es todo

lo que se quiera. No está en la boca y en ella se enarbola. Prueba

el sentido, duda de sí misma. Va al baile, está desnuda al mediodía.

No es lengua de suplicio ni de vejamen, desenrolla los signos y

se pronuncia.

 

 

 

Fiesta
 

 

1.

m. satán delicado no fue

el sombrero de su alma el vermut

la sangre de la cual murió

fiesta acabada músicos a pie?

el dolor se sentó en el gin

pero todos embarcan juntos

en la lira de los metales
 

 
2.

yo debería tener los nombres

de las mujeres las facciones

los de los muertos abrigos y echarpes

abierto el salón

cada uno y la miseria de su coche

la muerte galán

y la áspera alegría

y la apiadada visita en las canciones

de dios.
 

 
3.

en cuanto sufrimos       la historia

de m. en el elite

nací sin pistas de lo que debería encontrar

tuve diez piernas   el fino

en el fogón maginot el

el tranvía comió de la izquierda

con cinco piernas dama ninguna

danzar conmigo no va

 

 

4.

el t. que cambia el jazzband

mudó residencia

miramos el armario

y la guirnalda

quien viste abeto

no entra

este lado del cielo

pues dancen poco

a poco el número

es claro

 

5.

el baterista de la euterpe

diciendo

esto es lo que es

dio sustento para tocar solo

si el presente del muerto

carió por debajo

y los pequeños tienen un perchero

sin punch

el baterista  ¿aquello que decir valió?

 

6.

los dados cada suerte su consorte

la policía y el amigo en la diagonal

del sol

éle monken al volante

la fiesta sigue alta     el caboverdiano

el dolor ayunando sus ojos

sufrimos la muerte rezando

a los lamantins

 

 

7.

 

a la inconsolable miramos

tomar metal de quien mandaba

el solo es de matar

la fiesta en lo que se mira

la muerte quieren aplaudir

y decir de los lindos blues

los que celebran son este lenguaje

ve torcerles el cuello

y el dios extraño pondera

– ¿qué danzas?

 

 

_________________________

elite : nombre de un club de baile.

maginot : nombre de un bailarín.

euterpe : nombre de una asociación musical.

lamantins : anfibios semejantes al pez-buey.

 

 

 

Homeless 

Cartografía I

 

el cultivo en el mar

es devoración

: con cada movimento

 

de goleta

un fruto se desgasta

para intuir

 

la empresa que dirige

este campo

es urgente revolverlo

 

desde la médula

– hasta la superficie

el bosquejo de los embates
 

revela mucho &

poco sobre el infierno

sumergido
 

la palabra-sonar

saca a la superficie

el expolio que, un
 

día cuerpo,

atravesó su proprio

meridiano
 
: para éste el

olvido y la sed

como señales
 
            o nombres

en otra

sintaxis figurados
 

 
Mañana
 
: antes de que el arpón
anuncie la tortuga reaccionamos

a la exigencia del barco
 
todavía se escucha

el crujir del árbol-madre, el crepitar

bajo las hachas
 

–  estábamos ciegos de frio

y temerosos

de la agresión que los dioses harían

explotar del lodo
 

a lo lejos, empero, se veía el barco

no los hongos

y el almacén de insectos
 

atacamos

conscientes de que el árbol

nos restituiría

el hierro

para enredar la caza

 

el tronco aguijoneante arrastró

meditaciones de la flora

púas

que desequilibran la proa
 
de ahí la guerra para sacar

el garfio

llevar a los hombres a la playa

y no morir en la tortuga

que matamos

 

–  estábamos ciegos, dice

el timonel

éramos de la tierra, aquel día

 

ahora el mar

nos encallece el hígado
 

 
Colisión

 

el interés da indicios
de una isla

donde los deseos
tocan puerto

para la separación

 

            : la máquina

despedaza los ánimos

 

lo que tallamos

en el árbol

abdicó de su éxito
 

(¿no fuimos derrotados

por el acecho?)

pero cierto lenguaje

nos redimió
 

el barco que se impuso a la orquídea

trepida

antes de desfallecer
 
no sabe si mueren en él

el mar

y el continente

 

            : la máquina

no distingue mutilación

fustiga a la tortuga y al fémur

de quien la raptó
 

la vorágine muda de fábrica

también los oficios

            & rendimientos

            las reglas

            & mercancías

            los contratos

            & palabras
 
la máquina no se ata al puerto

ni acepta la convención

de las cartas
 

territorio en sí misma

ya no devora

los escalpos
 
            : la máquina
con nueva política, administra
 

 
Barco
 

 
: la máquina son varias
 
como sus nombres

alianzas

& cálculos
 

: la que ahora se presenta

es un útero al revés

 

un feto intercambiado

por tabaco y aguardiente

flota

ajeno al mercado

 

hay quien lo destina al campo

quien lo excita

para la fuga
 
en los sótanos de la máquina

vegeta

contrario a lo que era
 

la máquina misma

poco revela de sí
 
–  ¿navega por qué premios?

¿su ruta

vale la pena?
 
mientras más se lava

mayor costo

crea en sus lucros
 
            : la máquina

se expande

con golpes y cólicos
 
en cada esquina

un cero

resecando la espalda
 
            un piercing

que denuncia las ideas
 
la máquina se ilustra

de anfíbios

pero no explica

sus divergencias
 
            (vientre
            de muerte,
            país
            de muchas
            lenguas)
 
el exilio es un saldo

en el lenguaje

lo que queda del mar

se disuelve en saliva
 
en el combés todo

comunica

el parcial desembarco
 
            (una vez

            em curso

            tocar puerto

            es el pasaje)
 
los que estuvieron

en la máquina la traen

en rompecabezas
 

: son varias
 

y hienden en la página

la migración

            de la sintaxis
 

 
Linguae
 

 
El mundo parece

otra figura
 
si aceptamos

el verbo sin contrario
 
            pero ¿si lo

vivido dispara

el misil

de las preguntas?
 
¿cabemos

en un idioma al que no

se ajusta

el país de humus?
 
¿este idioma

recorre las falanges

de lo que

decimos?
 
: yo mismo

soy cariocanga

(i circle

thenameless

body)
 
: yo mismo

soy capicovite

(glasses are shining

            i know

            nothing

            catch

            nothing)
 
: yo mismo

soy candandumba

serena

(but it is silence
 
offered up

the ring)
 
la pierre de notre

origine

s’aniquile

mais
 
je suis un autre

avec

ma parfaite

hallucination
 
pronunciando
una nueva
 
            espesura
 
            àtòrì    àtòrì
           
            bá        organiz

            mi        a

            to         mi

            iyè       pro

            tèmi     pia

            fún      memor

            mi       ia
 
et avec une seule

possibilité

: rendir el miedo pues
 
            los                   ìsìnkú

            fantasmas        òrun

            nunca              kì

            comen             í  je

            cola                 obì

            tostada            súnsun

            en el                n’

            fuego              íná
 
            : na língua

            floresce

            a sua atrocidade
 
            quase

            tornando o corpo

            uma fera

            para si
 
       légun       légun

       kúrò         kúrò

       bá            ayúda

       mi            me

       lé             a

       ìsìnkú      ahuyentar

       órun        los

       lo            fantasmas
 
            when

            it

            rains

            five

            days

            and

            the

            skies

            turn

            dark

            as night
 
(no) desciframos

en qué

registro

marcha la nave
 

: la chose la plus claire

nesse furação

are the spaces between

the words
 
lo cual me impide

ser

tan sólo una extensión

de la máquina
 

et me laisse comme

les travaillers

que negociam

a tempestade
 
            ombera

            tutimba

            ô calunga

            ô tomara

            ô tavira
 
: la máquina

devorada no

se extingue (acecha

desde la herrumbre)
 
el país de unos

& otros

desde el combés

se enerva
 
desde el lenguaje

–  diría,

quien está

en silencio

 

 

Cartografía II
 

 
el norte es laberinto

aunque el mar

se resuelva

en continente
 
y el continente vertido

en cuerpo

se asombre ante su propia

ganancia
 
: en la superficie

los embates son fábricas

de artificios

y muertos
 
lo que se arrojó

a las olas

sube al maxilar

de la historia
 
pero por sí mismo no

reinventa la máquina

es necesario revolver

el eclipse
 
que sirvió

de timón a la barca

y de venda

a los embarcados
 
: para el norte otro

norte

como si el viaje no

fuera cárcel
 
y la ruta

de la sangre apellido

escarnio

como si la caverna
 
(donde la razón

madura)

no fuera la boca

del monstruo
 
: al norte la

desorientación y el

sigilo

los huesos del oficio
 
la memoria

colecciona lapsos

por eso

asaltarla con

 

el lenguaje

sacado con fórceps

del mar

: al norte
 

un careo

de ostras

hasta que el exilio

acabe
 

& la máquina

toque

música: una que

no sea muerte

 

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(poemas en versión original en portugués)

 

12 + 1 poemas de Edimilson de Almeida Pereira

 

 

 

Na casa da palavra

 

os homens que falam poeira cadê sua miséria
comentam o motivo de falarem poeira cadê
sua miséria.

 

Poeira cadê sua miséria não é só poeira cadê
sua miséria: mas o ovo de outras coisas.

 

Os homens que falam poeira cadê sua miséria
se vestem de poeira cadê sua miséria. Eles se
conhecem desde-o-ó-do-mundo pela música
que poeira cadê sua miséria faz neles.

 

O modo de falar poeira cadê sua miséria deixa
a língua no sal.

 

Os homens que falam poeira cadê sua miséria
treinam de usá-la. E nunca repetem o que dis-
seram no camaleão poeira cadê sua miséria.

 

 

 

Santo Antônio dos crioulos

 

Há palavras reais.

Inútil escrever sem elas.

A poesia entre cãs e bichos

é também palavra.

Mas o texto captura é o rastro

de carros indo, sem os bois.

A poesia comparece

para nomear o mundo.

 

 

Orelha furada

 

Dançar o nome com o braço na palavra: como em sua casa um maconde.

 

Dançar o nome pai dos deuses que pode tudo neste mundo e suportar

o lagarto querendo ser bispo na sombra.

 

Dançar o nome miséria, estrepe e tripa que a folha do livro é. E se

entender dono das letras em sua cozinha.

 

Dançar o nome em sete sapatos limpos para domingo.

 

Dançar o nome com a mulher nhora dele: a mulher no seu coração

tempestade e ciranda.

 

Dançar o nome com o braço na palavra berço.

 

Árvore de Arthur Camilo

                                              

1/ TRONCO

 

Meu pai se chamou Camilo

na chuva dos dias quebrados

conheceu minha mãe Felisbina.

 

Minha mãe não sei de onde veio

sua vida permaneceu comigo

o riso mais tarde é que veio.

 

Meu pai se chama Camilo

e na sombra dos dias perdidos

encontrou minha mãe Felisbina.

2/ Companheira

 

Camelinda da Bela Vista

dançarei por você no Congo.

Carmelinda da Bela Vista

serei moçambiqueiro

o rosário inteiro nas mãos.

                                                                           

Carmelinda da Bela Vista                  Gira caixa, Congo

cruzarei porteira de frente.                 Gira gunga, Maçambique

Carmelinda da Bela Vista

passarei ponte de noite

para ver você dormir.

 

Carmelinda da Bela Vista

levarei candombeiros.

Carmelinda da Bela Vista

as guardas a estão buscando

com olhos de meu coração.

 

 

3/ Arturos

 

Viverei até quando.

Os vassalos seguram o Congado

o tempo responde por todos.

 

Viverei até quando.

Peço aos meninos: não saiam

guardem os ossos no canto.

 

Viverei até quando.

Deixo o siso na memória

o grito no chitacongo.

 

 

 

Livro da irmandade com as palavras sobre vivas à devoração do monstro esquecimento

 

1. Bichos e plantas

 

O maribondo em tempo de oferenda.

O baru instruído na linguagem de morcegos e bois.

Um moringa de três caras onde a miséria

governa.

A siriema intrigada com o engenho.

O dicionário das forquilhas com tantos verbos.

A garganta do guará.

A trançage mais senhora que o céu.

 

Esses negócios de mesa como jarro e de fiação: cardo e carda,

cadeira e costela.

 

O olho do guará antes da morte.

E depois da morte amuleto.

 

Um pequizeiro no pensamento do amarelo.

 

As unhas como enxadas e esses aparelhos que dão no terreiro,

na estrada: em vereda.

O calango escolhido a dedo.

A santura selvagem do cipó são joão.

Um fogão vermelho.

 

E o mau-olhado no olho do guará morto.

 

2. Santas e santos

 

O milagre é menor que sua leitura, como o ferimento na claridade.

 

Quem sarar pode é santa e santo.

Com benzedura o instruído escreve itinerário para cobras:

medir no campo onde a vista alcança, se valo tiver,

ir na beira, olhar fundo e conferenciar.

 

E morar com a sombra de si: no cerrado, na loca.

E prever o gado morto sob a chuva.

 

E comer fubá-tijolo, da água-sangue ouvir.

 

E tomar o gato, rir nos olhos dele. Ver o milho plantado no

seu escuro sob a gameleira.

 

Santa e santo são assim: o compreensível e o não das coisas.

Apartados do resto, o resto bem feito de tudo.

 

Milagre recorda o fazer santa e santo, no derrubar menina de

árvore, no sangrar dez noites sem morrer o mestre folião.

 

Depois é só a leitura dos acontecidos.

Que também Deus nisso tem interesse.

 

3. Homens mulheres e rodas

 

Lica e Zé da Ernestina na barca de sua varanda.

O Divino Espírito Santo à espera do benzedor que se consagra e cura.

A esposa s’admira.

 

Nélson de Jacó. Terezinha de Nélson de Jacó. Jacozinho e Ana

e Raquel de Terezinha de Nélson de Jacó: O que soube tudo quando

morando no Calabouço.

 

Dorva e Domingos e Dominguinho. O tempo de escravo demudado:

marujo do rosário levanta guarnição e louva.

Mama Kitaia Calunga Lungara.

 

E a roda engravida como árvore de nomes. Lucas e Dante, Zacaria

e Cenira, Honorina, João e Pedro. A bíblia dos escassos.

 

 

 

Ausente

 

As meninas do Ausente

não têm espelho.

 

A cama onde sonham

dorme sobre forquilhas.

Essa como tantas

heranças vindas do mar.

 

Um mar que se encapela

para chamar Calunga.

 

Não foram às aulas

as meninas do Ausente.

Sua geométrica sintaxe

mede-se como fortuna.

 

Há muito sangue

nos campos avaliados.

Não pergunte no Ausente

pelo ouro das grupiaras.

 

As meninas do Ausente

se olham por modelo.

Que nelas tudo é ordem

de águas sobre lajedos.

 

E de amor que tange

seus bois e sua roça.

 

As meninas o sabem

sentindo como presença.

Ora na foice do vento

ou no teatro da nuvem.

 

De suas ondas formando

um oceano e outro.

 

 

 

Tempo presente

Os negros de Serro

e Diamantina

estão conluiados.

Largaram as minas

por compromisso

também os roçados.

Há palavras

como silêncio

pelas esquinas.

 

Os ricos de soslaio

espiam das sacadas.

Dizem vem reforço

 

da guarda nacional.

para fazem sem efeito

o que não morre de fato.

 

Esse levante de mito.

 

O segredo

anda como rio

escrito nas portas.

 

O que tenho lido

são grandes idéias

de quebrar até a rima.

 

Vão mudar o regime

pai da miséria.

Erguer a cabeça acima

 

da coroa sem nome.

Fazer novo direito

para direito de todos.

 

Vão iludir as lavras

ficar nos passeios

olhando a vida.

 

Vão dizer pudera

nosso sangue é nosso.

Os negros do Serro

 

 

 

e Diamantina

estão conluiados.

Que vocabulário

 

deixaram para uso

não à tirania

viva Rainha de Congo.

 

A santa seu rosário.

 

 

 

Músico morando sozinho

 

Músico morando sozinho

a si também absorve.

Na reza dessa lógica

que move o movimento.

 

A ele correm espíritos

segundo o repertório.

Tanta música estampe

ao rés dos músculos.

 

Convergem em si notas

todos os incêndios.

Inda mais quando ele

explora os silêncios.

 

Silêncio nas cordas

como se esperasse.

A ele correm espíritos

com não instrumentos.

 

E quanto som se perca

mais puro resultado.

De canção ou negócio

que em zero ficasse.

 

 

 

O no jardim de seo biano

 

O árvore glabro monta lição de ossos: quando o negra

pássaro pousa é varanda.

 

Na presença deles o menino sabe o pião mas nunca o sapato

que o faz parar. Árvore verbi nigra pássaro sobre o pião e o

menino rodador.

 

Se o pássara nigro bandeia o árvore varanda com vento só.

O menino-pião descobre o terreiro vazio a morte nele: e

o carro medonho a caiar de fogo.

 

E a morte em guarda escatungandém escatungandém. A

redonda voz da morte-mor.

 

E o menino infirmo na vó lembrança do pássaro glabro em

árvore negra escapole à carniça da morte mó. E sabendo

sua graça continua menino.

O que vai à festa maior. 

 

 

 

O corpo 

 

 

Ainda está lá, apesar dos anos. De um lado a outro, desvia-se das pedras, toca as margens cada vez  mais humano. A roupa se desfez, os sapatos, o  que  havia  nos bolsos. Nada restou, mas o corpo flutua alheio à chuva,  ao vento, à vingança. Há muito nos povoa, suas rugas não pertencem ao tempo de seu  sacrifício. São de  agora,  nos  interrogam. Que fazer desse corpo que não sabemos de onde veio e se  instalou em nós?

 

 

 

Sílaba

 

Outra língua alicia o palato, não se quer instru-mento de suicídio. Não pode ser engolida para selar o desejo. É para uso desobediente, sendo mais livre quanto mais nos pertence. A essa língua não se veda o devaneio, uma vez afiada a vida é tudo o que se queira. Não está na boca e nela se arvora. Testa o sentido, duvida de si mesma. Vai ao baile, está nua ao meio-dia. Não é língua do suplício nem do vexame, desenrola os signos e se pronuncia.

 

 

 

Festa

 

1.

 

m. satã delicado não foi

o chapéu de sua alma o vermute

o sangue de que morreu

festa acabada músicos a pé?

a dor sentou no gim

mas todos vão de enfiada

na lira dos metais

 

 

2.

 

eu deveria ter os nomes

as das mulheres feições

os dos mortos paletós e echarpes

aberto o salão

cada um e a miséria de seu carro

a morte galã

 

e a alegria rascante

e a impiedosa visita nas canções

de deus

 

 

3.

 

enquanto dobramos      a história

de m. no elite

nasci sem pistas do que achar

tive dez pernas  o  fino

no fogão maginot  o

o bonde comeu da esquerda

com cinco pernas dama nenhuma

dançar comigo não vai

 

 

4.

 

o t. que transvira o jazzband

mudou residência

vemos o camiseiro

e a grinalda

quem veste abeto

não entra

esse lado do céo

pois dancem aos

poucos o número

é claro

 

 

5.

 

o baterista da euterpe

em dizendo

isso é que é

deu sustento para solar

se o presente do finado

cariou por baixo

e os pequenos têm um cabide

sem ponche

o baterista o que dizer valeu?

 

6.

 

os dados cada sorte seu consorte

a polícia e o amigo na transversal

do sol

éle monken ao volante

a festa vai alta        o caoberdiano

a dor jejuando-lhe os olhos

dobramos a morte rezando

aos lamantins

 

 

7.

 

a inconsolável vemos

tomar metal de quem mandava

o solo é de matar

a festa no que se vê

a morte querem aplaudir

e dizer dos belos blues

os que celebram são essa linguagem

vá lhes torcer o colarinho

e o deus insólito pondera

– o que danças

 

 

Homeless 

                                              

Cartografía I

 

o cultivo no mar

é devoração

: a cada movimento

 

de escuna

um fruto se desgasta

para intuir

 

a empresa que dirige

esse campo

é urgente revolvê-lo

 

desde a medula

– à superfície

o rascunho dos embates

 

revela muito &

pouco sobre o inferno

submerso

 

a palavra-sonar

traz à tona

o espólio que, um

 

dia corpo,

atravessou o próprio

meridiano

 

: para esse o

esquecimento e a sede

como sinais

 

ou nomes

em outra

sintaxe figurados

 

 

Manhã

 

: antes que o fisgo

anuncie a tartaruga reagimos

à exigência do barco

ainda se escuta

o ranger da árvore-mãe, o crepitar

sob os machados

 

–  estávamos cegos de frio

e receosos

da agressão que os deuses fariam

explodir do lodo

 

ao longe, porém, via-se o barco

não os fungos

e o armazém de insetos

 

atacamos

cientes de que a árvore

nos restituiria

o ferro

de embaraçar a caça

 

o tronco aguilhoado arrastou

meditações da flora

farpas

que desequilibram a proa

daí a guerra para tirar

o fisgo

levar à praia os homens

e não morrer na tartaruga

que matamos

 

–  estávamos cegos, diz

o timoneiro

éramos da terra, naquele dia

 

agora o mar

nos caleja o fígado

 

 

Colisão

 

o interesse dá sinais

de uma ilha

onde as vontades

aportam

para a separação

 

: a máquina

despedaça os ânimos

 

o que entalhamos

na árvore

abdicou de seu êxito

 

(não fomos rendidos

pela espreita?)

mas certa linguagem

redimiu-nos

 

o barco que se impôs à orquídea

trepida

antes de esmorecer

 

não sabe se morrem em si

o mar

e o continente

 

: a máquina

não distingue mutilação

fustiga a tartaruga e o fêmur

de quem a raptou

 

a voragem muda de fábrica

também os ofícios

& rendimentos

as regras

& mercadorias

os contratos

& palavras

 

a máquina não se prende ao porto

nem aceita a convenção

das cartas

 

território em si mesma

já não devora

os escalpos

: a máquina

em nova política, administra

 

 

Navio

 

: a máquina são várias

 

como os seus nomes

alianças

& cálculos

: a que ora se apresenta

é um útero às avessas

 

 

um feto trocado

por fumo e aguardente

bóia

alheio ao mercado

 

há quem o destine à roça

quem o excite

para a fuga

 

nos porões da máquina

vegeta

contrário ao que era

 

a máquina mesma

pouco revela de si

 

–  navega por que prêmios

sua rota

vale a pena?

 

quanto mais se lava

maior custo

gera em seus lucros

 

: a máquina

se expande

a golpes e cólicas

 

a cada ângulo

um zero

ressecando as costas

um piercing

em acusação às ideias

 

a máquina se ilustra

de anfíbios

mas não explica

suas divergências

 

(ventre

de morte,

país

de muitas

línguas)

 

o exílio é um saldo

na linguagem

o que resta do mar

se mistura à saliva

 

 

 

no convés tudo

comunica

o parcial desembarque

 

(uma vez

em curso

aportar

é a passagem)

os que estiveram

na máquina trazem-na

em quebra-cabeças

 

: são várias

 

e fendem na página

a migração

da sintaxe

 

 

Linguae

 

o mundo parece

outra figura

se aceitamos

o verbo sem contrário

 

mas se o

vivido dispara

o míssil

das perguntas?

cabemos

 

no idioma a que não

se ajusta

o país de húmus?

 

esse idioma

percorre os artelhos

do que

falamos?

 

: eu memo

é cariocanga

(i circle

the nameless
body)

 

: eu memo

é capicovite

(glasses are shining

i know

nothing

catch

nothing)

: eu memo

é candandumba

serena
(but it is silence

offered up

the ring)

 

la pierre de notre

origine

s’aniquile

mais

 

je suis un autre

avec

ma parfaite

hallucination

 

a pronunciar

uma nova

 

espessura

 

àtòrì     àtòrì

bá         organiz

mi         e

to          a

iyè        minha

tèmi     própria

fún       memór

mi         ia

 

et avec une seule

possibilité

: render o medo pois

 

os                    ìsìnkú

fantasmas        òrun

nunca             kì

comem            í  je

obì                   obì

torrado            súnsun

no                    n’

fogo                íná

 

: en la lengua

florece

su atrocidad

 

a punto

de hacer del cuerpo

una fiera

para sí mismo

légun        légun

kúrò          kúrò

bá             ajude

mi             -me

lé              a

ìsìnkú      afugentar

órun          os

lo              fantasmas

 

when

it

rains

five

days

and

the

skies

turn

dark

as night

 

(não) atinamos

em que

registro

trafega a nave

 

: la chose la plus claire

en este huracán

are the spaces between

the words

 

o que me impede

de ser

apenas extensão

da máquina

 

et me laisse comme

les travaillers

que negocian

la tempestad

 

ombera

tutimba

ô calunga

ô tomara

ô tavira

 

: a máquina

devorada não

se extingue (espreita

da ferrugem)

 

o país de uns

& outros

desde o convés

se enerva

 

desde a linguagem

–  diria,

quem está

em silêncio

 

 

Cartografía II

 

o norte é labirinto

ainda que o mar

se resolva

em continente

 

e o continente vertido

em corpo

se admire da própria

ganância

 

: à superfície

os embates são fábricas

de artifícios

e mortos

 

o que foi lançado

às ondas

sobe ao maxilar

da história

 

mas por si não

reinventa a máquina

é preciso revolver

o eclipse

 

que serviu

de leme à barca

e de venda

aos embarcados

 

: para o norte outro

norte

como se a viagem não

fosse cárcere

 

e a rota

do sangue sobrenome

escárnio

como se a caverna

 

(onde a razão

matura)

não fosse a boca

do monstro

 

: ao norte a

desorientação e o

sigilo

os ossos do ofício

 

a memória

coleciona lapsos

por isso

assaltá-la com

 

a linguagem

extraída a fórceps

do mar

: ao norte

 

uma acareação

de ostras

até que o exílio

finde

 

& a máquina

soe

música, outra que

não a morte

 

 

 

 

 

 

*(Minas Gerais-Brasil, 1963). Ensayista, poeta y profesor de Literatura Portuguesa y de Literaturas Africanas de Expresión Portuguesa en el Departamento de Letras de la Universidad Federal de Juiz de Fora. En la presente antología, los poemas “Santo Antonio de los Criollos”, “Oreja agujereada”, “Árbol de Arthur Camilo”, “Libro de la hermandad con palabras que sobrevivieron a la devoración del mónstruo olvido”, “Ausente”, “Tiempo presente”, “Músico viviendo solo”, “En el jardín del Señor Biano” y “Fiesta” fueron traducidos por la poeta Prisca Agustoni (Suiza/Brasil). Los poemas “Silaba”, “El cuerpo” fueron traducidos por el poeta Renato Sandoval Bacigalupo (Perú). Los poemas “homeless”, “En la casa de la palabra” fueron traducidos por la también poeta Paula Abramo (México).

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